¿Harta de la rutina? ¡Proponete un cambio!

Nuestra vida se ha vuelto un circulo en el cual cada paso se repite constantemente, suena el despertador puntualmente y lo pausas 3 a 4 veces “10 minutos más”, te repites. Luego te levantas desayunas mientras escuchas la misma emisora de noticias en la radio. Cada acción se vuelve una costumbre que trata de dominar tu vida. Todos los días es lo mismo.

No sabes que hacer para acabar con el aburrimiento que te agobia constantemente, y te preguntas ¿Qué puedo hacer para cambiar esta realidad?. Una profesional especialista nos brinda unos consejos muy útiles.

La definición más sencilla de la rutina es: Costumbre o hábito adquirido de hacer algo de un modo determinado, que no requiere tener que reflexionar o decidir. O también: Habilidad que es únicamente producto de la costumbre. Por los general las quejas más frecuentes sobre el hastío, suelen ser a nivel hogareño y laboral, ya que estas actividades se realizan prácticamente por “obligación” que por gusto. Es muy fácil que todo esto se sume a la rutina.

No siempre podremos hacer todo lo que nos gusta , porque existen deberes que de alguna manera debemos realizar, pero nada es tan trágico, si ponemos algo de actitud positiva todo sera más llevadero. Además hay miles de actividades placenteras que pueden realizarse en el día a día para poder disfrutarlo.

Muchas personas tienen en la mente que las vacaciones serán la solución de esto, llenamos de ilusiones y expectativas falsas, pero una vez que llegan no haces más que ir al mismo lugar, llevar las mismas cosas. Esto nos termina desilusionando. Lo más sano sería planear las próximas vacaciones en un lugar nuevo, dejar de un lado las playas y buscar otras opciones más atractivas, eso nos hará notar la diferencia.

Dime todo lo qué haces y te diré cómo eres.

Es cierto que organizar nuestra vida con actividades mayoritariamente rutinarias, nos dan muchas veces más seguridad y nos evita las improvisaciones innecesarias, que suelen darnos dolores de cabeza. Esto nos permite también tener nuestra vida bajo control, pero si no prestamos atención y no incluimos ideas creativas a nuestra semana, caemos completamente en la rutina.

Este rasgo de hacer rutinas frecuentemente es de aquellas personas que tienen una personalidad de tipo obsesiva, quienes tienen como ley “tener todo bajo control” o “ bajo su influencia y manejo”. Existe también otro grupo de personas que realizan rutinas con frecuencia y son las que cursan por una depresión, esto ocurre ya que no cuentan con la suficiente energía psíquica o emocional que las impulse a cambiar los aspectos de su vida. Nuestra individualidad nos hace únicos, todos tenemos problemas pero los sobrellevamos de maneras muy diferentes, aquí es importante pensar en la posibilidad de ir a una consulta psicológica, por que esta situación nos genera demasiada aflicción y no nos permite seguir adelante.

En la cama

Para algunas personas que están hace unos años conviviendo en pareja, la rutina en su sexualidad se ha convertido en un problema algo repetitivo e incomodo. En el momento que se genera displacer en una de las partes o en ambas, es muy fácil llegar al aburrimiento y este debería ser un llamado de atención para que algo cambie. Existen varios motivos que mantienen la rutina y uno de ellos es la falta de comunicación sobre lo que nos gusta o no en la cama, esto puede estar influenciado por que no queremos que el otro se ofenda al decirle que ya no nos excitan ciertas posiciones. Los mitos o tabúes también afectan la vida sexual y pueden ser la causa principal de las quejas o reclamos hacia la pareja, puede que estas no sean comunicadas verbalmente pero tengan mucho que ver con alguna que otra disfunción sexual, que podrían ser: la disminución del libido, la dificultad de lograr una erección, etc. La rutina hoy en día sigue siendo “la piedra” con la que muchas relaciones tropiezan.


¿ Qué hago para no caer en la rutina?

– Primer punto, diferenciar si estás si estás aburrida o insatisfecha.

– Si llegas a la conclusión de que estás aburrida, debes detectar la causa.

– Cuestiónate la función que tiene en tu vida esa rutina. ¿Te da seguridad o es solo costumbre? ¿Te da algún beneficio?

– En el trabajo: ¿Tienes la posibilidad de plantear cambios que favorezcan a todos?

– Si llegaste a la rutina en tu vida sexual: El diálogo es la mejor solución y trata de dejar a un lado las vergüenza o incomodidad que los beneficios serán bastante gratificantes.

– Olvídate de la idea de que cambiar la rutina es un deber, más bien debe ser un deseo. Si no lo consideras así nunca llegaras a sentir satisfacción con el cambio.

– Aveces el mejor empujón es el comparar nuestras acciones con la de otras personas y decir: “cómo me gustaría hacer todo eso o ser así”. Este es el punto de partida para dejar la monotonía en el pasado, el salir de vez en cuando de nuestra zona de confort nos hará sentirnos plenas.

Tips para dejar atrás el aburrimiento.

– Podrías preparar nuevos platos o si la cocina no es lo tuyo mejor delega esa tarea a otro miembro de la familia.

– Planea alguna salida en la semana o porque no a mitad de semana. Dormir un poco más tarde no está mal si es culpa de la diversión.

– Ve al gimnasio luego del trabajo o ve a tomar un café con tus amigos.

– Sorprende a tu pareja con algún detalle especial, sin importar la fecha.

-Cambia tu guarda ropa o tu color de pelo.

– Estimula tu lado creativo: dibuja, canta o baila.

– Haz ese curso de idiomas que siempre quisiste.

– Incita a tu pareja a comprarse ropa interior sexy, que no solo nosotras debemos hacer eso.

– Haz una lista de cosas pendientes y comienza a realizarlas.

Recuerda, con pequeños cambios puedes lograr grandes cosas.


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