Freddie Mercury disfrazó a Lady Di de fiesta a un bar

“Lo que la realeza no quisiera saber”: tal vez así podría llamarse este episodio, en el que una princesa y aspirante a reina consorte, se fue a una fiesta en un bar de moda.

Y como acompañante, uno de los más grandes músicos de rock de todos los tiempos: Freddie Mercury, el inolvidable vocalista y líder de Queen.

La cena

Podría ser considerada “la noche más loca de Lady Di”.

Ocurrió en 1988, cuando Diana aún estaba casada con el príncipe Carlos, pero no se supo hasta muchos años después(afortunadamente para la princesa o para la familia real británica).

Todo salió a la luz cuando la actriz Cleo Rocos incluyó la anécdota en su libro The Power of Positive Drinking (“El poder de la bebida positiva”).

Todo comienza en una relajada cena de cuatro amigos: el cantante Freddie Mercury, el comediante y hombre de radio y TV Kenny Everett (uno de los favoritos de Diana), la actriz Cleo Rocos y la Princesa.

Al parecer, en la comida, que se desarrolló en la casa del comediante, corrió champán en demasía. Luego vieron capítulos de la serie Las chicas de oro en la casa de Everett. La noche subió de tono cuando bajaron el volumen de la televisión y doblaron ellos mismos el programa, improvisando diálogos “calientes”. A la princesa de Gales, que tenía en ese momento 27 años, le asignaron el personaje de Dorothy.

Everett, Mercury y Rocos pensaron que era un buen momento para ir de fiesta al Royal Vauxhall Tavern, uno de los bares gays más conocidos de la época, famoso por la gran cantidad de personas que acudían a sus fiestas y por las peleas que cada fin de semana se producían allí.

Pero surgió “un problema”: la princesa quería ir con ellos.

Intentaron convencerla de lo inadecuado de la idea, alegando que no era un lugar apto para ella, que estaba “repleto de hombres peludos” y que a veces estallaban peleas.

Nada de esto convenció a la princesa: ella quería divertirse esa noche.


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