Felices los cuatro?

Aparentemente las relaciones monógamas tienen un tiempo de vencimiento en esta nueva sociedad post moderna, donde ya todo vale. Y eso se refleja en la vida real de las parejas, así como en las manifestaciones del arte en general. Por eso no sorprende que el cantante colombiano Maluma pegue un hit que se escucha en todo el mundo, que trata de una relación donde ella se “divierte” con él amante hasta que sale el sol, y sale corriendo a su casa. Parece ser una relación clandestina de engaño, donde ya el amante/cantante no le pide que lo deja, lo más común, sino que él sabe que ella volverá por la supuesta pasión que ellos desarrollan cuando están juntos.

Y así es nuestra sociedad actual, donde se han perdido los valores y casi todo vale. Desde la persona celosa que mata a su pareja, ella o él, porque la cree de su propiedad, hasta los nuevos avances de la era libre de restricciones, donde cada uno vive lo que quiere vivir, y a la noche siguen durmiendo con alguien a quien ya no aman, pero no encuentran el camino para hablar la verdad, enfrentar lo que pasa, y seguir o terminar en paz.

El cinismo de nuestra sociedad llega al punto de hacer un himno de lo que puede complicar aún más la ya difícil situación de pareja: “Y si con otro pasas el rato, vamos a ser felices los 4”, dando a entender que es el nuevo paradigma, la nueva forma de ver la vida, de ser “Open Mind” o tener una mente abierta que supera todo. Pero la verdad, aunque parezca sencillo, no lo es. Muy pocas parejas se han involucrado en relaciones abiertas donde pueden estar con otras personas y al mismo tiempo ser felices. La mayoría lo disfruta en principio, cuando todo es novedad. Con el paso del tiempo, aparecen los celos, la desconfianza, y el temor bastante lógico de pensar que ella o él ahora ya no disfrutan con la pareja, sino que se usan mutuamente como un mecanismo para estar con otras personas.

Así es como al poco tiempo comienzan las peleas, los enojos y toda una cadena de rencillas por lo que cada uno considera que su pareja hace mal. Y cada uno comienza a tener sus secretos o sus engaños para poder verse libres de la ansiedad de su pareja. Lo he visto cientos de veces en el consultorio. Y la historia es la misma: Al principio era genial, era una aventura, había curiosidad, mucha picardía entre los dos, pero todo eso se apaga al poco tiempo, y comienzan los verdaderos problemas en la relación de dos, que ya no quieren ser de a 4, pero que cada uno defiende su “libertad” de seguir disfrutando de lo que quiere.

Sigue la letra de la canción y nos dice que ese es el “trato”, así libres, sin ningún contrato. Pero todo eso pronto se cae cuando la desconfianza o los celos quieren forzar a ella o él a que deje eso que le gusta hacer, que en un momento fue un acuerdo entre las partes. Para ese momento, quizás uno o ambos ya están enamorados de la tercera o cuarta persona, y piense seriamente en formar una nueva relación con alguien que, en realidad, no conoce para nada. Porque verse de vez en cuando para tener sexo no implica en absoluto que eso sea una relación estable o que pueda durar en el tiempo. Y debemos recordar que el enamoramiento es apenas una parte finita que siempre se acaba, más aún cuando solo el sexo es el medio para expresar el vínculo que une a dos personas. La pasión pasa muy rápido, y no es raro que pronto se reemplace con otra pasión.

El consejo entonces es tener cuidado con estas relaciones de intercambio o muy abiertas, porque nunca falta quien se enamora de alguien que ni conoce, solo por el buen trato que ya no recibía de su pareja. Y en ese estado vulnerable es muy fácil perder la pareja, y destruir la familia. Es normal pensar que eso solo le pasa a los demás, pero que a nosotros jamás. Pero recuerden que el promedio no miente: La mayoría de las relaciones así, donde se permite que entre un tercero o cuarto participante, como lo canta Maluma, son relaciones inestables, llenas de celos, peleas, y desconfianza. Solo personas muy maduras y con una relación bien consolidada podrían superar estos graves problemas, que por mucho superan la pasión que se puede conseguir en relaciones abiertas.

Con el tiempo, estás parejas que permiten que otros se involucren en relaciones sexuales, casi nunca pueden impedir que del sexo se pase a la emoción, a los sentimientos, y por ese camino es no es muy arriesgado predecir que su relación tendrá sus días contados. Hay muy pocos seres humanos con la madurez y la lealtad suficiente para participar en ser FELICES LOS 4 que puedan luego permanecer juntas sin sufrir por los celos y la desconfianza. En la canción parece que a nadie le importa el qué dirá la gente, porque a los 4 les gusta así. Quizás sea un sueño que en algún momento se vuelva pesadilla.⁠⁠⁠⁠


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