Existe la crisis del séptimo año en las parejas? – HOY

En el séptimo año muchos matrimonios afirman cursar con momentos difíciles. Para algunas tradiciones este numero resulta ser muy llamativo: ¿señalaría el final de algún ciclo? O ¿el comienzo de otro?. La crisis de los siete años resulta ser algo muy común entre los matrimonios, muchas parejas terminan separándose. No sería conveniente dudar de estas experiencias.

No es necesario tomar a este numero de manera muy literal, sino de replantearnos el porque de la situación, cual es el motivo del conflicto, ya que cuando pasamos demasiado tiempo en una relación se crea un poco de acostumbramiento. El punto clave es poner de nuestra parte y mejorar el vínculo, seguir formando el “nosotros”, porque todo lo que nos une va cambiando.

Etapas de una relación:

1-Un cuento de hadas:

Cuando nos conocemos recién nos encontramos en un estado de idealización total. Es un momento mágico, en el que nos sentimos plenos, este sentimiento de que no hay nadie mejor que la persona que amamos, pero esto es transitorio. Nos llenamos de pensamientos positivos hacia la otra persona y no notamos sus defectos. Nosotros mismos mostramos nuestra mejor versión y aveces exageramos un poco, tornándonos algo irreales, pero esto no lo hacemos porque somos malas personas si no más bien para complacer en todo momento a nuestra pareja.


2-Caminando juntos:


Esta primera etapa de simbiosis nos abre un camino hacia la siguiente y tan ansiada etapa, en la que nos mostramos más reales y con más naturalidad. Las diferencias son notables pero ahora nos causan risa. Comienza la etapa del verdadero amor.

Estar enamorados es algo maravilloso que va siempre acompañado de fantasías y de la idealizaciónde la persona que nos acompaña, pero el amor verdadero nos permite notar las diferencias y poder lidiar con eso, aceptando a nuestra pareja tal cual es trazando cada día un nuevo rumbo para la relación.

En muchas relaciones estas diferencias entre la primera y la segunda etapa, van generando reclamos porque lo que antes nos fascinaba del otro, ahora simplemente no está o nos molesta. Este podría ser un motivo de separación para muchos.

Como nos cuenta una paciente de 32 años: “Él era el hombre ideal para mí, todo era perfecto, prácticamente sentía que hablábamos el mismo idioma. A mí me encantaba cuando tocaba la guitarra, sentía que cada nota era exactamente la que tenía que sonar, era increíble. Con el tiempo empecé a notar que cada vez que llegaba más tarde a nuestras citas por quedarse ensayando, y al año de estar juntos, cuando estábamos en reuniones de amigos, él solamente tocaba la guitarra sin interactuar con nadie y me enojaba muchísimo. He pasado días sin dirigirle la palabra… hasta que nos separamos”.

3- ¿Verdad o desilusión?

Cuando empiezan a aparecer situaciones muy diferentes a las que esperábamos o planeábamos, es ahí donde se forman las grandes crisis. Sería un ejemplo el siguiente caso: Una joven pareja que hacía 6 años de matrimonio estaban felices celebrando la llegada del nuevo integrante de la familia. Cuando el bebé tenía 2 meses y medio, ella esperaba que él la ayudara con los quehaceres de la casa mientras ella amamantaba a el pequeño, pero en vez de decírselo, ya agotada por lo exigente que puede llegar a ser un bebé, simplemente lo atacaba y le reclamaba que el se pasaba todo el día fuera de casa trabajando. Felizmente pudieron notar esto a tiempo y entender lo que ella en realidad necesitaba y así evitaron que esto pase a mayores.

Muchas veces volcamos sobre nuestra pareja expectativas muy altas, sobre lo que esperamos que haga por nosotros durante la relación, posicionando en primer lugar solo nuestros ideales y olvidando que si explicamos que es lo que buscamos, difícilmente la otra persona lo vaya a entender.

Todas las etapas son muy diferentes dentro de un matrimonio al igual que las crisis. Una pareja de recién casados no tendría los mismos problemas que una que acaba de acceder a un crédito bancario para acceder a su primera vivienda, aquella que espera su primer hijo, estas crisis pueden tener múltiples factores causales, como ser una infidelidad o la falta de deseo etc.

4- Algunos posibles disparadores de una crisis “del séptimo año”:


– El aburrimiento y el desinterés.

– La infidelidad.

– Falta de temas de conversación o del deseo.

– Enfermedades


– Dificultades con la crianza de los hijos

– El mal relacionamiento familiar (suegros, tíos, conflictos con la familia de origen)

– Pérdida de confianza.

Esta lista puede llegar a ser más extensa pero aquí solo muestra algunos de los motivos de consulta más comunes o frecuentes que recibo hoy día en el consultorio de terapia de pareja y sexología.

5-Tips para evitar la crisis de todos los días:

– Mostrar interés: Este es un gran antídoto contra la indiferencia es escuchar a nuestra pareja y demostrando que realmente nos interesa lo que le está afligiendo o aquejando. Esta es una de las mejores maneras de mostrar que amamos a alguien, brindándole nuestro tiempo para tratar de solucionar o aliviar sus aflicciones.

-Sacar nuestro lado romántico: una pequeña o grande demostración de cariño cada día fortalecerá aun más la relación.


-Mejorar la calidad de la vida intima: Este es un punto muy importante para mantener una buena relación de pareja, ya que cuando tenemos sexo se liberan varias hormonas(endorfina, oxitocina, testosterona) que nos producen placer y felicidad, que nos permiten conectarnos de manera muy profunda y única. Probar cosas nuevas o cumplir fantasías no le vendría nada mal a ninguno de los dos.

-Entender: Algo que debe quedarnos muy claro es que no existe la pareja perfecta, ni la mujer ideal, ni el hombre de tus sueños. Todos somos imperfectos, somos reales a nuestra manera y eso nos hace únicos, nos equivocamos muchas veces pero luchamos por ser mejores cada día. Comprender que somos seres humanos también nos ayudará a ser más empáticos con la otra persona.


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