La rutina acaba todo: Chau pasión, chau emoción, chau deseo

Según avanza el tiempo en el que haces vida en pareja da la impresión de que todo se hace de una forma automática, dando prioridad al carácter práctico de la relación y olvidando el romanticismo, el disfrute de cada momento de la vida en pareja.

Es muy recomendable ir renovando el compromiso, dar un soplo de aire fresco sobre la rutina cotidiana. La rutina va asociada a la monotonía, cuando la pasión de los primeros meses de relación, va dejando paso al día a día, a los mismos planes, horarios, parecidas conversaciones, incluso similares hábitos en el sexo. O cada vez mucho menos sexo.

Para romper con la rutina en la relación, las dos personas de la pareja deben poner algo de su parte. Es peligroso que sea la inercia la que mueva la relación.

A continuación te brindamos diez puntos muy importantes que hay que evitar para no caer en la rutina:

1. Tener todo siempre muy planificado

En muchos casos, las parejas se dejan llevar por la rutina a base de planificar cada uno de los movimientos que harán en su día a día. Cuando haces con tu pareja siempre lo mismo, en los mismos días, a los mismos lugares, el aburrimiento y la monotonía pueden apoderarse de la relación.

Este hábito de tenerlo todo tan planificado puede aportarte seguridad y comodidad, pero no es sano para la pareja. Improvisar no equivale a gastar más dinero, no significa ir de vacaciones a una ciudad masificada sin tener hotel reservado. La improvisación significa dejar actividades en pareja a lo que apetezca cuando llegue ese día libre, sea lo que sea, pero diferente de otras veces.

2. De la casa al trabajo

Una buena escapada en pareja es una de las cosas que mejor funcionan contra la rutina. No es necesario que sea demasiado lejos, ni demasiado caro. Hay mil ideas para pasar un buen fin de semana en pareja, en una pequeña casa rural en la montaña, una sesión de spa en un hotel con encanto, etc.

Si tu trabajo te estresa y tu pareja también está en un punto parecido, organizar una escapada para desconectar del día a día es la opción ideal. Simplemente estar un par de días con tu pareja y olvidarse de la rutina diaria, de las prisas, las tareas del trabajo y el hogar, etc., pueden devolver la alegría a tu relación.

3. Hacer las mismas actividades de ocio

Es posible que muchas veces hayas comentado con tu pareja la posibilidad de realizar juntos alguna actividad un poco fuera de lo común, que tanto les apetece a los dos. Puede ser cualquier cosa, desde experiencias de senderismo, montar a caballo, viajar a una isla tropical, comer en un restaurante indio. Lo que sea. Vivir junto a tu pareja una experiencia nueva puede resultar muy enriquecedor para los dos y para la relación misma.

Hacer planes en común siempre refuerza cualquier relación. ¿Has pensado en la posibilidad de apuntarte a baile con tu pareja?, ¿a un gimnasio, a la práctica de algún deporte? Sirve cualquier actividad que implique vivir juntos nuevas experiencias.

4. Pensar en agradar a la otra persona

Uno de los errores que algunas personas suelen cometer, en su vida en pareja, es sencillamente olvidarse de sí mismos. Eres miembro de una pareja sentimental, pero por encima de todo eres un hombre o una mujer con vida propia, responsabilidades laborales y como persona necesitas unos cuidados básicos.

Hay muchas cosas que podemos hacer para nosotros, sin romper por ello la lealtad o la implicación con nuestra pareja. Desde ir de compras con amigos o familiares, un cambio de look en la peluquería o en la clínica estética, compartir una buena comida con amigos, etc. Todas estas actividades, además de ayudar a controlar nuestra ansiedad, repercutirán de una forma muy positiva en tu relación de pareja.

5. Siempre el sexo de igual forma

También en la cama y en las relaciones íntimas hay que romper con la monotonía y la rutina. Hacer el amor siempre de la misma forma, con las mismas posturas, los mismos días y a las mismas horas, puede hacer que se pierda todo el encanto.

No es necesario recurrir a un manual para tener intimidad, o al libro de las mil posturas. Basta con un poco de creatividad, de imaginación, para añadir un poco de picante a tu vida íntima. Probar con posturas que ninguno de los dos miembros de la pareja haya realizado nunca, puede ser excitante, a la vez que divertido.

6. No cuidar los detalles

Las pequeñas cosas lo son todo en una relación. En la rutina, se empieza por olvidar una fecha de aniversario, se sigue por no encender las velas que iluminan una noche romántica, y se termina en la dejadez y la rutina. De esta forma se terminan los detalles que una vez aportaron frescor a la relación.

El argumento puede darse la vuelta. Según avanza la relación, conocemos más y mejor a la persona con la que compartimos nuestras vidas, y podemos ofrecer lo que ya sabemos que es importante para él o ella. Hay detalles pequeños con un efecto muy positivo en la relación.

7. Dejadez en la comunicación

No por más veces repetido deja de ser importante. La comunicación es uno de los grandes pilares en cualquier relación. Las crisis que muchas veces amenazan una relación, se deben en buena parte de una falta de comunicación. Cuando veas que es eso lo que puede ocurrir en tu relación, es importante que reacciones y propongas una salida a tomar un café o a cenar, para plantear las cosas serena y sinceramente con tu pareja. Este momento puede servir para hablar de la amenaza de rutina en la pareja, sobre los éxitos o fracasos laborales, planes para hacer una escapada, etc.

8. Solo sexo en la relación física

La falta de tiempo o de tranquilidad para la intimidad no debe impedir otro tipo de contactos físicos. Dentro de los cuidados de la pareja, en el día a día, es importante mantener las caricias, masajes, besos, abrazos, etc. Este tipo de actos darán a la intimidad un toque delicado, romántico y también íntimo. No es preciso seguir un objetivo, ni que se trate de un día especial, señalado en el calendario.

Cualquier momento es bueno para dar un beso a tu pareja, para un abrazo sentido, para acompañar de la mano a hacer las compras. En definitiva, se trata de cuidarse y mimar
todo lo que se tiene, y no se desea perder.

9. ¿Dónde quedó la primera cita?

A medida que la pareja se va consolidando, con frecuencia se van olvidando los detalles que marcaron los inicios. Ya no se habla de la forma en que los dos miembros de la pareja se conocieron, cómo fueron dando los primeros pasos, etc.

Una de las mejores ideas para romper la rutina y aportar mucho romanticismo a tu relación es revivir el primer día, la primera cita. Ve con tu pareja al lugar en el que se conocieron, o bien donde tuvieron la primera cita. Revive los detalles de aquel día, ¿qué ocurrió después, al día siguiente?, ¿dónde fue la cita siguiente?, ¿cómo transcurrió la conversación telefónica en la noche del día de la cita? Todo ello puede ser una experiencia muy estimulante.

10. Dejar de decir “te quiero”

Suele afirmarse que el amor no solo hay que decirlo, sino que hay que demostrarlo. Esta gran verdad no es incompatible con la manifestación verbal de lo que se siente por la otra persona. Olvidarse de decir “te quiero” es uno de los caminos para que la pareja vaya perdiendo romanticismo e intimidad.

En los buenos y en los malos momentos. Estas dos sencillas palabras ayudan mucho más de lo que puede parecer. Dichas con sinceridad y naturalidad, pueden romper un momento de frialdad, de distanciamiento, de rutina. Además, no hay que desaprovechar ningún momento para decir a nuestra pareja lo que sentimos.


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