Estas son las características que tienen las mamás felices.

La maternidad cambia la vida de las mujeres, muchas veces ese cambio no les deja ver la importancia del trabajo que realizan a diario y se sobreexigen demasiado, y en lugar de valorarse y de disfrutar del hecho de ser mamás, se dejan de lado.

El secreto de las buenas madres nada tiene que ver con las tareas, más bien con el amor, esa manifestación de amor único que solo ellas pueden dar. Si todo nace del amor nada puede estar mal.

Aquí te dejamos la claves y características para ser una madre feliz:

1- Valorarse como madre y mujer: No menospreciarte, muchas toman que al ser mujer es como una obligación la tarea de la maternidad y como algo que tiene que ser dado por hecho, si bien es una responsabilidad también es un trabajo, es formar a una persona que será parte de la sociedad, darte cuenta de la importancia y valorarte.

2- Reconocer que eres humana: darte cuenta que como todos los seres humanos tenemos limitaciones, y que también tienes derecho a equivocarte o no saber. No existe persona en el mundo que sepa todo. Para ser una madre feliz no debes tener miedo de pedir ayuda a tus amigos y familiares, ni de pedirles consejos.

3- No competir: Siempre habrá madres que harán las cosas mejor o peor que tu, todos los hijos son diferentes, por eso también debes evitar las criticas a otras madres, y tratar de ayudarlas si ves que necesitan así como a ti también te gustarían que lo hagan contigo. Una mamá feliz no se compara ni compite por ser la mejor mamá, cada una conoce a sus hijos, cuáles son sus fortalezas y debilidades y desde ellas construye una relación. Debes ser la mejor para tus hijos no para la opinión de los demás.

4- No olvidar que eres una mujer: Otra clave para ser una mamá felíz, es buscar un tiempo parat ti, además de trabajar, estudiar, organizar la casa y cuidar los hijos, debes buscar un momento para dedicarle a tu relax.

Organizar horarios y distribuir el tiempo en todas las labores diarias sin enloquecer y dejar ratos libres para encontrarse contigo misma y salir a caminar, dormir o ir a un spa.

5- No se aíslan: Mantienen su círculo social, no se pierden una reunión o encuentro con amigos, o una salida con su esposo, piden ayuda para que alguien cuide a sus hijos pues como dijimos anteriormente no tienen miedo de pedir ayuda.

6- Reconocen que sus hijos también pueden equivocarse: Dar a los hijos las oportunidades de aprender y, por lo tanto, de cometer errores les quita presión, pues van aprendiendo juntos en el camino.

7- Acepta que sus hijos dejarán el nido en algún momento:

Las buenas madres quieren con toda el alma, pero saben que los hijos son prestados y los dejan ir cuando ven que llegó el momento. Eso sí, aunque los hijos sean adultos, les demuestran que siempre pueden contar con el apoyo y el amor incondicional de su mamá.

8- Las madres felices son expresivas: No son mezquinas con las expresiones de amor, por más que se enojen siempre tienen gestos de cariño con sus hijos inclusive cuando los reprende. Las mamás felices expresan todo lo que sienten. Así como pueden mostrar cuando están tristes o tienen miedo, lloran y de esa manera descargan todo lo que llevan dentro, no tienen sentimientos reprimidos que le hacen mal, además sirven de ejemplo para sus hijos ya que se muestran humanas y hacen les hace sentir que ellos también deben expresar lo que sienten.

9- Respetan y dar lugar al padre: Entienden que los hijos necesitan también de un buen papá, Una buena madre comparte tiempo con sus hijos y deja que ellos compartan tiempo con su padre, entiende que hay cosas que se aprenden mejor con los padres asi como hay cosas que aprenden mejor con ella, que lo mejor es que se complementen y que los hijos obtengan lo mejor de cada uno de ellos.

10-. Una madre feliz cuida su salud: Se quiere a si misma, y al sentirse sana sabe que puede dar mas de ella y esto lo hace sentir plena. Practicar algún deporte es un hábito fundamental, hacer ejercicio ayuda a aliviar el estrés, las ayuda a relajarse, a reactivarse. Una alimentación sana también es muy importante además de darle más energía predican con el ejemplo.

Cuando una mamá es feliz se le nota a miles de kilómetros, se refleja en su rostro, en su actitud, se le ve el entusiasmo y las ganas de disfrutar de su familia en la cara. No importa si es una madre que trabaja todo el día, o que queda en casa, pues ser madre tiene que ver con la entrega de su corazón a esa persona que está llena de ilusiones, significa tener calidad de tiempo aprovechando cada momento que comparte.

Una madre feliz disfruta de los días como vienen porque se siente afortunada de vivir la vida con sus hijos disfrutarlos de verlos crecer y sentir dicha y felicidad al ver como van avanzando en el camino de la vida. Las madres felices tienen una forma diferente de ver el mundo, se dan cuenta da la capacidad inmensa de generosidad que tienen que se ve reflejado en todas las cosas que hacen día a día.


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