¿Estás en una relación pendular? ¡HUYE!

Van y vienen, van y vienen, van y vienen.

Cortan y se arreglan.

Hoy están bien y mañana no.

Una semana de amor y otra de alejamiento.

¿Has estado en alguna relación de ese tipo?

¿Piensas que es una relación con futuro? ¿Tienes esperanza que en algún momento terminarán “juntos para siempre”?

Pues hay una mala noticia: eso es muy poco probable… y si te quieres bien a ti misma, di “adiós”, pero para siempre.

Sueño y pesadilla

Probablemente pienses que es algo del momento, que esa situación terminará y la relación pasará a ser estable, pero es necesario hablar claro: es poco probable que ello ocurra.

Se las conoce como “relaciones pendulares”, simplemente porque oscilan entre el “no” y el “sí”, en un eterno vaivén.

Es una situación que se repite una y otra vez: pueden estar bien un tiempo, pero luego todo termina… se buscan otra vez, recomienza la relación, pero luego se interrumpe nuevamente… así una y otra vez.

Arranca siempre con mucha esperanza y pensamientos positivos, proyectos en común y alegrías compartidas, pero pronto pasa a ser otra cosa muy diferente: malestar permanente, recriminaciones, discusiones, peleas.

De relación soñada a pesadilla en muy poco tiempo… y luego otra y otra vez.

Negativas

Cuando estás en una relación de este tipo, es muy probable que tus propios sentimientos te cieguen y te impidan apreciar exactamente que está ocurriendo: ves solo lo bueno y no aprecias lo malo.

Es algo natural y de hecho, hace falta un verdadero esfuerzo, una capacidad de “alejarse sentimentalmente” por un instante para poder tomar consciencia de lo que está pasando.
Pero debes hacerlo por una poderosa razón: este tipo de relaciones son profundamente tóxicas y no conducen a nada bueno.


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