Estar soltera no siempre es igual a estar sola

Hoy en día es bastante común el empezar una relación en calidad de amante y que a medida de que ésta se vaya desarrollando, se transforme en algo más serio, formal, duradero, etc. El problema surge cuando por cualquier motivo decidimos quedarnos en una relación con conflictos u otra posibilidad es que la relación se termine y que en consecuencia, nos toque estar solteras nuevamente. Lo cual significa comenzar otra vez el proceso de buscar pareja.

Estar soltera hace un tiempo que dejó de ser un estado que se viva de manera negativa, incluso actualmente hay muchas mujeres que toman esta opción. Dentro de este grupo, existen las que deciden estar solteras pero no solas. ¿Qué significa esto? A continuación te lo explicamos:

Probablemente alguna vez nos ha pasado que conocemos a algún chico interesante, nos gusta y luego, queremos salir con él para averiguar en qué termina todo. Bueno, ahí tenemos los primeros tres elementos de “estar soltera, pero no sola”. El cuarto es cuando uno además de cumplir con las expectativas anteriores propias de una relación, se acuerda el no tener ningún tipo de compromiso, responsabilidad o formalidad, es decir, la idea es que la relación no sea seria, ya que lo que se pretende es dejarlo a fuego lento, sin que se enfríe.

Algunas de las ventajas que tiene este tipo de relaciones, es que no tienes la obligación de tener algún contacto todos los días, pedir permiso para salir con amigos ni tener que pasar tiempo con su familia, si es que no quieres. Tampoco tienes la presión de tener proyectarte en el futuro, ya que la idea es que la relación se mantenga lo menos seria posible.

El propósito de este tipo de relación es poder tener a alguien al lado, con el cual uno se pueda sentir cómoda y hacer panoramas como: salir a comer tu plato favorito, tomarse unas cervezas o lo que te guste tomar, disfrutar ese frío día de lluvia, etc.


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