Encuentra a su agotada esposa comiendo sola, pero sabe EXACTAMENTE lo que ella esconde…

Como siempre decimos, para que cada pareja funcione es justo y necesario saber mezclar los ingredientes necesarios, es decir, que en la misma haya un alto grado de comunicación, de comprensión y también de valoración.

Normalmente vemos a personas que muestran amor hacia su pareja, pero no todos los días se ve a alguien hablar con tanto orgullo de la persona a quien tiene al lado, pues este el caso de Philip y su pareja. Él vive y valora cada actividad de su esposa como si fuera su propio logro y esfuerzo, para él su pareja es una de las mejores.

Philip se encuentra viviendo en Roma, una ciudad situada en el estado Nueva York, con su esposa Jessica. Jessica es de profesión enfermera y básicamente se dedica todos los días al cuidado de la vida y de la salud de otros. Aunque nunca se la ha visto emitir quejas al respecto, Philip la conoce bastante bien como para saber que en el fondo, ella está agotada y con exceso de trabajo. Philip, recientemente ha compartido una carta en Facebook, la misma fue escrita por él mismo y fue dedicada precisamente a su trabajadora esposa.

Un día de esos, él observó a su esposa Jessica sentarse para cenar, tal vez de manera rápida, después de volver a casa de un turno de 14 horas. Su cena era un sándwich, por cierto. Tuvo el tiempo exacto como para comer y luego irse a la cama, después prepararse para el trabajo al día siguiente y comenzar de nuevo esa serie de actividades. “No le gusta ser molestada por la mañana y es algo que lo respeto“, escribió Philip en Facebook. “Primeramente se toma un baño, luego se peina, recoge su almuerzo del día, saluda al perro, luego se despide de mí con un beso y se dirige hacia la puerta.” En muchas ocasiones hemos oído hablar de mujeres que se sienten poco valoradas por sus parejas, sin embargo, este no es el caso de Philip en absoluto. Aquí te mostramos el texto completo que había dedicado a su esposa Jessica:

“Esta es mi esposa Jessica, cenando luego de 14 horas de mucho trabajo. Luego de terminar con su trabajo vuelve a casa, y el tiempo le da casi de manera justa para poder cenar algo y posteriormente prepararse para ir a dormir, luego se prepara para ir a trabajar al día siguiente y todo empieza de nuevo.

Siempre se levanta temprano, y de a poco se pone lista para un día más. Normalmente no le agrada mucho ser molestada por la mañana y eso es algo que lo respeto. Se toma un baño, luego se peina, agarra su almuerzo del día, saluda al perro, me da un beso de despedida y luego se dirige a la puerta.

En el trabajo, digamos que ella se encarga de esas personas que han tenido los días más terribles de su vida. Personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares, accidentes automovilísticos, accidentes en moto, otras que han sufrido caídas, roturas, daños cerebrales, entre otros posibles accidentes. Ella se encarga de todo y de todos: de madres, padres, hermanas, hermanos, amigos y otros familiares. En realidad no importa quién seas o lo que haya sucedido contigo. Ella está siempre ahí para poder cuidar de ti.

No tiene muchas horas de descanso, ya que trabaja incluso durante la comida y rara vez cuenta con un pequeño tiempo para poder sentarse. Llega a casa después de 14 horas de mucho trabajo, se quita los zapatos con los que ha caminado entre sangre y lágrimas, y en casa lo único que busca es poder sentarse. Normalmente no le pregunto acerca de cómo fue su día, no porque no me interese, sino porque no le gusta hablar mucho de su trabajo cuando está en casa y eso me parece bien.

A veces llega a casa con mucha felicidad y otras veces, sin embargo, llega muy triste. Pero no importa cómo esté su estado de ánimo, ella siempre está lista y firme para su siguiente turno. Sólo quiero decir que la quiero con todo mi corazón. Por supuesto que si quiere hablar, siempre estaré ahí para escucharla.

Mi esposa es y seguirá siendo mi heroína. Mi esposa es una enfermera de carrera.”

Los hombres no solamente debemos trabajar y esperar los reconocimientos por parte de nuestra pareja. Las mujeres, sean profesionales o amas de casa, también merecen ser reconocidas. Ellas son las que siempre están al lado nuestro, nos apoyan en momentos buenos y malos, y no sólo eso, también empujan el carro con nosotros. A veces una mujer necesita de un hombre como Philip, no que necesariamente grite a los cuatro vientos lo mucho que la ama, sino que simplemente reconozca su esfuerzo, la valore, la respete y por sobre todo la comprenda.


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