¿Enamorada o dependiente? Descúbrelo

El amor es el sentimiento más maravilloso que puede experimentar un ser humano: el liberador, nos hace sentir plenos y deseosos de mejorar para merecer y agradar a la otra persona.


Sin embargo, muchas veces lo confundimos con otros sentimientos, ya sean estos negativos o no, lo que puede llevar a malos momentos posteriores.

¿Has pensado que estabas enamorada, pero perdiste ese sentimiento apenas unos meses después? ¿Te ha pasado muy seguido?

Quizás estás confundiendo el amor con la dependencia emocional: tú “necesitabas” estar enamorada, pero no lo estabas realmente. Es un amor que viene del miedo y proviene de un vacío interior y esperas que tu pareja llene ese vacío, sintiéndote querida y segura.

Parece, pero no es amor.

Diferenciando

Cuando eres dependiente emocional, buscas la manera de encontrar el amor, porque eso es lo que necesitas.

Si haces que tu pareja sea responsable de tu felicidad, seguridad y valor y necesitas controlarlo para te ame de la manera que tú quieres que te amen, no estás embarcada en una relación saludable.

Estas preguntas te permitirán saber si tienes conductas de dependencia emocional. Pueden ser aplicadas en mujeres y en hombres, pero en ellas se verifica más frecuentemente.

1. Si eres dependiente emocional, no aceptas a la persona de la manera que ella es y tratas de moldearla y cambiarla para que se adapte a lo que tú necesitas.

2. Si tienen tendencia a idealizar a las personas, es muy probable que seas dependiente emocional. Simplemente no las ves como son, sino como tú quieres que sean. El resultado, más tarde o más temprano, es la decepción, la frustración y el dolor cuando confrontas lo que tú pensabas con la realidad.

3. De la mano con los dos puntos anteriores, tiendes a proyectar tu relación en la imagen que tienes de las personas y no en como son. Eso se extiende a la consideración y la visión que tienes de tu pareja.

4. Te enfocas en cómo tu pareja te trata, en lugar de cómo es realmente en su interior. En realidad, esto no te importa, porque tú ya tienes su imagen armada según tus deseos.

5. Tiendes a impresionarte porque esa persona te hace sentir especial. Quizás es que estás sobrevalorando para ajustar la realidad a tus intereses particulares.

6. Todo lo importante en tu vida, como tu felicidad, tu bienestar y tu autoestima, depende de tu pareja y de cómo ella te trata. Cuando la relación tambalea, pasa lo mismo con tu autoestima y pasas por problemas emocionales.

7. Si no estás con tu pareja, te sientes ansiosa y hasta entras en pánico. Si no se comunica contigo, piensas lo peor y te sientes muy mal.

8. Tienes altas expectativas acerca de tu pareja y de hecho, tienes una lista que él debe cumplir para que te sientas querida y segura.

9. En determinados momentos, te sientes incapaz de que vivir sin esa persona. Cualquier inconveniente o discusión te afecta muchísimo, te deprimes y te sientes muy mal. De hecho, estás aterrorizada de perderla y no sabés qué harías si eso ocurriera.

10.Si no estás con él, te sientes sola y vacía, todo lo ves mal. Necesitas su atención y aprobación porque de hecho no te la das a ti misma.

11.Eres terriblemente celosa y posesiva con tu pareja. Esto se explica porque para ti te es imprescindible y no aceptas la posibilidad de estar sin él.

12.Te sientes responsable de la felicidad de los otros, ya sea de tu pareja o de tu familia, amistades, etc. Sientes la obligación de contentar a los demás y si no lo haces, te sientes culpable.

13. La relación te genera ansiedad, porque siempre quieres más.

14. Tu felicidad y tu bienestar depende de estar siempre con esa persona, te empiezas a apartar de otras personas porque no son importantes para ti.

Reencauza tu vida

Si te reconoces en estas conductas, probablemente seas una dependiente emocional.

Es necesario que rectifiques tu rumbo, porque simplemente te estás haciendo mucho daño. Permanentemente estarás pasando por subibajas emocionales, porque tu estado de ánimo depende totalmente de afuera.

Lo primero que debes hacer es reconocer el problema.

Considera que el amor es dar y compartir, no obtener y lograr lo que tú deseas. El amor es libertad y elección, no control sobre la otra persona, porque busca tu bien y el de tu pareja, considerándola a esta como una persona.

El amor no es necesidad, es el más puro sentimiento de desprendimiento que puedas experimentar y no es tanto que quieras recibir, sino dar. Cuando amas a alguien, valoras sus cualidades más íntimas y tratarás de estimular sus potencialidades para que lleguen al máximo posible. No se trata de las cualidades superficiales (apariencia, dinero, poder, influencia, dinero) sino de las cualidades eternas y profundas, las del corazón y el alma.

El desafío del amor real es que no puedes buscar ser amado y ser amoroso al mismo tiempo: tu necesidad de conseguir el amor hace que el esfuerzo sea infructuoso.

Debes aprender a amarte a ti misma, valorarte en tu esencia, para no depender del otro y tú también poder amar. Si no te valoras a ti misma, te vuelves dependiente emocionalmente como una consecuencia de tu deseo de conseguir el amor.

Salir

Si te amas a ti misma, serás menos vulnerable y no dependerás del afuera.

Existen muchas maneras de sanar una relación de dependencia. Cuando te das cuenta de que estás en una, puedes tomar los pasos para superarla.

Muchas veces es difícil hacerlo sola y se necesita el consejo de un familiar, un amigo o un profesional, pero nada es más importante que tu bienestar y conseguir la felicidad.

Recuerda que las personas dependientes no viven su propia vida, porque se centran desmedidamente en los demás. El tiempo pasa y no vuelve: lo que hoy dejas de hacer ya no podrás realizarlo de la misma manera mañana.

Escucha a tu interior y date una oportunidad.


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