¿Embarazada? Aquí, el por qué debes mantenerte al margen de las discusiones

Cuando quedas embarazada, tu cuerpo se convierte en un refugio seguro donde durante 9 meses, albergarás a tu hijo que crecerá y se desarrollará dentro de ti. Tu cuerpo será su casa y así como todos necesitamos sentirnos cómodos y a gusto en nuestro hogar, a ellos les sucede lo mismo. Él siente todo lo que tú sientes, lo percibe todo. Si vives en un ambiente tenso en el que las discusiones son frecuentes, algo que a ti te altera, lo alterarás a él también. Le transmitirás tus nervios, tus miedos, tu ansiedad. Este es un clima desfavorable para ti y para tu bebé. La etapa más bella en la vida de toda mujer debe ser vivida en un ambiente y entorno saludables que favorezcan la armonía de ambos y el desarrollo del niño.

El embarazo también nos vuelve mucho más sensibles, de manera que cualquier pequeño disgusto nos afecta más de lo normal. Eso repercute irremediablemente en el bebé. Lo importante en tal caso es qué tan intensa fue para la embarazada la situación, aunque a ciencia cierta haya sido más leve, ella la vive con mayor intensidad y, por lo tanto, necesita de un ambiente saldable y armonioso.

El tóxico y poco favorable entorno

Un ambiente de discordia en el que las peleas y las discusiones sean el pan de cada día, no es bueno ni cómodo para nadie, mucho menos para una mujer en estado de gravidez, absorbiendo y procesando la angustia y los nervios permanentemente. Si eso no es bueno para nadie, imagina que para un bebé en gestación tampoco lo será. Cuando los problemas llegan al hogar para instalarse y las crisis se generan continuamente, terminan afectando el cuerpo de la madre, indefectiblemente.

Esto que decimos tiene sustento comprobado ya que, puede derivar en problemas gástricos, en afecciones nerviosas de cualquier índole, pero, además, el bebé también sufre las consecuencias ya que recibe todo ese mal estar generado en su madre. La ansiedad y los problemas serios en la conducta del niño son los resultados más frecuentes de vivir en un ambiente tan contaminado por los problemas.

Las consecuencias pueden agravarse si no tomas una decisión a tiempo

Ya te explicamos cuales, en principio, son las razones por las que una embarazado no debe exponerse a un mal ambiente. Es muy probable que, si no se toman los recaudos y las medidas necesarias a tiempo, la embarazada no pueda llevar un embarazo tranquilo y el bebé, en consecuencia, no pueda desarrollarse saludable y se produzcan contratiempos.

¿Cuáles son las consecuencias más graves? Puede que se produzca un parto prematuro, que el desarrollo del bebé ya una vez nacido, sea lento y poco favorable, puede que también el pequeño nazca con bajo peso.

Parto prematuro y bajo peso al nacer.

Esta mala combinación tiene origen en el proceso en el que se liberan hormonas del estrés. Todavía no se sabe a ciencia cierta cuales son los factores que intervienen, lo que sí está comprobado es que la embarazada tuvo que haber atravesado por un cuadro intenso de estrés para tener este tipo de derivaciones.

 

La salud mental del bebé.

El estrés afectará al bebé, tanto en su comportamiento, como en el desarrollo cognitivo.

El estrés, en tanto, tiene un efecto a largo plazo sobre aquellos niños que, al parecer, han recibido de la madre los altos niveles del estrés pudiendo afectar la estructura cerebral de los mismos, especialmente en cuanto al lenguaje y las habilidades verbales.

 

Aborto espontáneo.

Cualquier situación de estrés extremo como, por ejemplo, la pérdida de un ser querido u otra situación límite que suele resultar muy difícil de afrontar, durante las primeras semanas de gestación, por lo general, conducen al riesgo de un aborto espontáneo.

La ciencia ha comprobado que la hormona hidrocortisona, la que es producida por el estrés, es reconocida por el organismo como si fuera una alarma de que algo no está del todo bien, afectando así al embarazo.

 

Problemas emocionales.

También es cierto que, uno de los impactos del estrés, en lo emocional es, la hiperactividad y los altos niveles de ansiedad de los niños que han sufrido un estrés prenatal.Mantenerse al margen y lejos de un espacio desfavorable para la madre y el niño es el mejor consejo.

Una etapa de cambios

En la vida de toda mujer, cuidar de una vida más dentro de ella, implica una sucesión de cambios, uno tras otro. Ella empieza a caminar por un sendero totalmente desconocido, un circuito tan mágico y emocionante como incierto y lleno de incertidumbres.

Es en este proceso en que se genera una alteración en las hormonas, el cuerpo va cambiando de forma para dar paso y cabida al bebé que irá ocupando, a medida que crezca, una parte importante del cuerpo, en tanto los órganos se comienzan a desplazar y distribuir de una manera diferente. Todo ello implica una serie de sensaciones diferentes. A demás de la experiencia que trae consigo todo el proceso de gestación.

 

La importancia de un embarazo en armonía

Así como para cualquier circunstancia de la vida, debemos ser capaces de reconocer que no podemos vivir ni alcanzar el bienestar en un ambiente desagradable, donde reinen las discusiones, los insultos, las ofensas, los malos tratos, los problemas del tipo que sean. Ninguna persona se sentirá bien en un ambiente de constante discordia. Una mujer que empieza el camino del periodo de gestación, mucho menos tolerará una vida tóxica como esa. El daño será irremediable tanto para ella como para su bebé.

Una vida tranquila y sin sobresaltos, donde la armonía y la serenidad de la madre sea la prioridad, sí serán propicios para que esa nueva vida que viene en camino se desarrolle y crezca con tranquilidad.

Recuerda que el embarazo es una etapa que debes aprender a disfrutar junto a ese ser que espera por abrazarte.


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