El trabajo más pesado para una mujer es…¡CRIAR A LOS NIÑOS! (y la ciencia LO DEMUESTRA)

Un pequeño (gran) detalle es que esta extensa jornada laboral comprende los siete días de la semana, incluyendo feriados y vacaciones. Además, el sueldo es… CERO.

Como si esto fuera poco, un grave problema: el “jefe” (hijo”) es tremendamente exigente en todos los sentidos, ya que requiere cuidados de higiene, alimentación, educación, juegos, estímulo y apoyo constante… todo un reto.

Una “obligación”

Normalmente no se reconoce el trabajo de ser madre, porque se considera una “obligación”, un “deber ser”, a pesar del tiempo y la dedicación que implica. Además, está mal visto decir que se está “cansada” de cuidar a los hijos.

La sobrecarga y el estrés extremo pueden derivar en la “fatiga parental”, una de las maneras en que se presenta el síndrome de fatiga. Normalmente se llega a este estado cuando se suman las exigencias del trabajo fuera de casa con las derivadas del hogar y el cuidado y crianza de los hijos.

El trabajo al límite de las posibilidades, cuando se prolonga por períodos largos de tiempo, produce un agotamiento nervioso y se llega a la fatiga.

Cómo enfrentar la situación

Muchas madres se ven enfrentadas a situaciones de estrés a lo largo de su vida, por períodos cortos o largos de tiempo.

Esa sensación de “no poder más”, de no saber cómo superar el día siguiente o los problemas del actual, es compañía frecuente de muchas mamás.

Una madre agobiada y superada por las circunstancias puede transmitir sensaciones negativas a su pequeño, por lo que es imprescindible buscar la manera de enfrentar esta situación.

Estas son algunas formas muy efectivas.

1 Dedica unos minutos al día simplemente a respirar. Busca un lugar tranquilo, sin ruidos ni teléfonos, cierra los ojos y concéntrate en tu respiración. Basta con cinco o diez minutos y puedes hacerlo cuando quieras y lo necesites.


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