¿El tamaño de la vagina es proporcional a la frecuencia del acto sexual?

Muy lejos del tabú que estos temas podrían encerrar en otros tiempos, hoy en pleno siglo XXI, ya no hay ningún secreto entorno a la sexualidad ni a la fisiología. Tomar conocimiento sobre nuestra anatomía no solo cuenta para saciar todo tipo de curiosidad, también es motivo de interés en materia de salud. La vagina, el órgano íntimo femenino, no está exenta de las múltiples incógnitas vinculadas a lo estrictamente biológico y a las sensaciones que despierta en los juegos del placer. Respondemos algunas preguntas frecuentes sobre su tamaño.
¿Es importante el tamaño?

Es normal que escuchemos hablar de vaginas grandes o pequeñas, pero no es que algunas sean más grandes o más pequeñas, el tamaño promedio oscila entre los 12 centímetros de longitud y 3 de ancho. Sí ocurre que durante el acto sexual la vagina puede abrirse y expandirse con diferente elasticidad conforme a los aspectos físicos de cada mujer que puede variar por diferentes razones.

Físicamente, se puede dar el caso de que exista algún tipo de malformaciones que son de origen congénito en la vagina. Esto significa que pueda contener en su interior tabiques que estén dificultando la penetración y que su tamaño sea más bien corto. Es por este motivo que la Doctora Sandra Magirena, ginecóloga, asegura que las asimetrías en cuanto a la vagina están estrechamente relacionadas con la elasticidad que es capaz de generar al momento del coito.

La vagina pues, es un órgano completamente elástico que durante la excitación se expande y es así capaz de adaptarse a la forma del órgano genital masculino. Se puede, en este orden de cosas, hablar no precisamente de vaginas grandes o pequeñas sino más propiamente de vaginas adaptables y elásticas, algunas más que otras según sea el caso.

Es por eso que la especialista explica que la vagina está formada por paredes elásticas que tienen la capacidad de expandirse y relajarse durante el coito. La profesional expone como ejemplo el proceso del trabajo de parto por el cual la vagina se abre hasta su máxima capacidad para dar paso al bebé, como para que tengamos una idea de esta propiedad de ampliarse a grandes dimensiones.

En definitiva, no es el tamaño lo que debe preocuparnos, lo único que si podría variar es la mayor o menor elasticidad de los músculos perineales.

Otro factor que afecta a la hora de la penetración y que puede dificultarla es la lubricación. Cuando esta no se da de manera regular o resulta insuficiente, la penetración puede llegar a complicarse.

La ginecóloga asegura que siempre que se trate de una vagina normal, sin malformaciones genéticas, no tiene por quéhaber ningún problema relacionado con el tamaño. En donde sí puede haber complicaciones es en lo relacionado con la poca elasticidad o tensión en los músculos perineales y con la poca lubricación.

Lo que piensan ellos

Un detalle que debes tener en cuenta es que a los hombres no les interesa el tamaño de la vagina. Desde la percepción masculina la medida del placer no pasa por el tamaño sino por el disfrute y la conexión sexual con su pareja. El Doctor Gerdin confirma que el tamaño a ellos no les afecta ni es algo que les preocupe. Sin embargo, en el caso de las mujeres, el tamaño del órgano genital masculino es un tema que despierta cierta atención. Pues hay mujeres a las que sí les preocupan las dimensiones y hay mujeres a las que no les afecta.

¿El tamaño cambia con los años?

La Dra. Magirena explica que, así como sucede con todos los tejidos del organismo, las células que ya no se renuevan y los tejidos que se vuelven menos elásticos, en el órgano genital femenino ocurre lo mismo. La elasticidad no es algo que se conserve intacta toda la vida, va cambiando con los años y es lo único que ocurre.

No varía el tamaño de la vagina ni por las veces que se practique el coito ni por la edad. Solo la elasticidad y la lubricación son las que van sufriendo alguna que otra modificación. Eventualmente los partos pueden producir variaciones en la entrada de la vagina.

Hoy en día es muy común la práctica de cirugías estéticas en los genitales femeninos. Consultada al respecto, la doctora no recomienda este tipo de prácticas a menos que se requiera por alguna dificultad física o cambio de genitales. Explica que los tejidos sensitivos que favorecen la excitación pueden llegar a sufrir inconvenientes.

Toma nota de estos detalles que debes tener en cuenta

Es bueno que sepas que los ejercicios Kegel o ejercicios de contracción del músculo pubocoxígeo son excelentes para fortalecer la musculatura pélvica. Así como mantener relaciones sexuales favorecen la elasticidad y la lubricación correcta de estos tejidos de la zona genital femenina.

Ten presente también que los orgasmos favorecen al fortalecimiento del piso pélvico.

Por lo tanto, es fundamental ser sexualmente activos para el mejor mantenimiento de la zona genital.

Ante todo, es importante que aprendamos a conocer nuestro cuerpo. Reconocer y entender cómo funciona y reacciona nuestro organismo, en particular nuestros genitales, disipará cualquier duda o fantasma que nos hacemos en torno a ello. Sobre todo, aprender a cuidarlo de la mejor manera permitirá que podamos disfrutar mejor de esa parte denuestro cuerpo que nos conduce al placer.


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