¿Él no quiere tener compromisos? Pequeños trucos para que cambie su forma de pensar

En el mundo de las parejas, las posibilidades de relacionamiento son casi infinitas: hay quienes buscan algo “para siempre”, pero hay quienes buscan algo pasajero y circunstancial.

Algunas personas no se involucran emocionalmente en la relación, privilegiando lo estrictamente físico a lo afectivo.

En este aspecto, parece haber una marcada asimetría entre los hombres y los mujeres: mientras ellos son capaces de separar perfectamente uno y otro aspecto, ellas tienden a engancharse en forma más integral y abarcativa.

¿Será posible conciliar ambas posturas? Ese hombre que te gusta, pero al que parece que no le importas más allá de compartir la cama ¿podrá cambiar su enfoque?


Una realidad


“Solo me quiere para un rato”, “únicamente le interesa llevarme a la cama”, “cuando estamos juntos todo es perfecto pero después se aleja”, “tiene miedo de avanzar”, “le teme a lo serio”, “es bueno conmigo pero no quiere formalizar”: ¿has dicho estas frases en alguna oportunidad? ¿Alguna de tus amigas las ha expresado?

Es un hecho que muchos hombres parecen “correr” de las relaciones cuando estas se ponen serias. Como si fuera una carrera olímpica de cien metros, simplemente desaparecen del lugar sin dejar rastros.

La pregunta es: ¿esto resulta irreversible? ¿o es posible que esta relación tome un nuevo rumbo? ¿Será posible que este hombre quiera formar alguna vez una verdadera pareja?

¿Solo sexo? ¿O sexo y algo más?

Cuando se establece una relación, pero el hombre y la mujer tienen visiones diferentes de ella, estamos ante un verdadero problema para la parte que quiere un “algo más”.

Muchos hombres desean a una mujer para sexo y nada más. No están dispuestos a crear ningún tipo de compromiso, ni a pasar tiempo juntos: su único interés se circunscribe a lo que ocurre entre cuatro paredes.

Quizás hayas conocido a alguno así y te haya costado muchas lágrimas y dolor enfrentar esta situación y te hayas preguntado si él alguna vez cambiará o si seguirá de aquí para allá, visitando diferentes dormitorios, sin asentarse en ninguno.

Si pasaste o estás en esta situación, es necesario aclarar algunos puntos.

Quizás simplemente no te estés relacionando con las personas correctas o puede ser que tu imagen o tu manera de expresarte no revele exactamente tus intenciones al encarar una relación.

También puede suceder que no estés demostrando lo que vales como persona y esté jugando el juego y cumpliendo el deseo de esa otra persona, negando lo que tú quieres. la

Es posible, por supuesto, que esa persona que solamente te utiliza para tener relaciones tenga un compromiso con alguien más. Este punto es crítico y debes realmente evaluar qué es lo que quieres para ti y si consideras que ser “un segundo plato” es algo deseable para ti.

Debes entonces plantearte: ¿ Soy deseable para una relación de pareja formal y saludable? ¿O solo me perciben como una persona apta para un encuentro sexual?


“Lo sexual” vs “lo romántico”

Aunque el ser humano es un todo, es posible hablar de diferentes ámbitos.

Mientras el “valor sexual” te ayuda a atraer a una persona, el “valor romántico” te ayuda a retenerlo. Podrás llegar a su cama, pero quizás no en su vida.

En líneas generales, los hombres poseen un deseo sexual mucho mayor al de la mujer, por lo menos unas 10 veces más, porque tiene mucha más testosterona en su cuerpo. Al tener este deseo sexual tan fuerte (además de los factores culturales), desean probar cosas distintas y excitantes y siempre existe la creencia de que cuando surge el compromiso todo cambia, por eso tantos hombres lo evitan.

Por ello, a veces pasar de uno a otro plano es difícil: es evolucionar desde lo momentáneo a lo permanente.

Los tips

Si quieres que ese hombre que ahora rehúye algo formal, cambie de parecer, estos son algunos consejos que te permitirán lidiar con esta situación y eventualmente revertirla.

– Lo primero que debes hacer es tomarte un tiempo e incluso alejarte de él, para ver su reacción. Hay un dicho que reza: “el primero que habla, pierde”. Si él se esfuerza en retomar el contacto, es una buena señal.
– La presencia no es lo más importante, pero sí es un aspecto fundamental para que él quiera estar a tu lado. Si te muestras espléndida, le harás ver lo que se pierde si no sabe retenerte.

– Demuestra siempre aquellas cosas que tienen en común y que sirven para acercar a las personas. ¿Comparten los gustos en comidas, música, cine, literatura? ¿Quizás estudian o trabajan en lo mismo? Esos son fuertes vínculos mirando hacia el futuro. El sexo es genial, pero en la vida no lo es todo.
– Unido con lo anterior, debes estar siempre presente para hablar, especialmente para escuchar sus aspiraciones y proyectos, además de las cosas que a él le gustan. ¿Quién no desea estar con alguien que lo atiende y es receptiva a sus metas e ideales?
– ¿Has tenido alguna vez un pollito en tu mano? Si intentas retenerlo apretándolo, querrá escaparse, pero si abres tu mano, sin forzarlo, él se quedará. A muchos hombres les cuesta tanto renunciar a su soltería, porque son pocas las mujeres que saben llevar una relación sin ser dominantes. Aprende a ser tolerante, para que él tenga la seguridad de que luego de formalizar su relación contigo, no va a entrar a una “prisión”.

– No busques problemas donde no los hay: acepta que no eres la única mujer en su vida: también puede tener amigas, madre, hermanas, compañeras de trabajo (y hasta sus ex). No lo celes en demasía, suele ser un gran problema que aleja a muchas personas.
– Sé tolerante, él necesite dedicar parte de su tiempo a hacer algo que le guste. Una pareja no implica ser “inseparables” o hacer todo juntos y por lo tanto, no tiene la obligación de llevarte a todos los sitios a donde vaya. Respeta su individualidad, así como él debe respetar la tuya.
– Finalmente, evalúa qué es lo que quieres en este momento de tu vida. Si algo no se adecua a lo que tú quieres, cámbialo y haz lo mejor para ti.


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