El misterio de la eyaculación femenina

Queda aún mucho por conocer de la sexualidad humana, especialmente de la femenina. Uno de estos misterios es aún muy poco conocido y está envuelto en un halo de polémica, a pesar de tratarse de un fenómeno documentado desde hace muchos años.

La eyaculación femenina es la expulsión de fluido de la uretra en el momento de la excitación sexual o el orgasmo de la mujer.
Para algunas mujeres es algo muy placentero, mientras que para otras es un fenómeno embarazoso e indeseable, sintiendo vergüenza al experimentarlo y al hablar de él posteriormente.
Se le conoce con el nombre de squirting. Hay muchísimas mujeres que se sienten confundidas por este fenómeno y no saben si es agua corporal, eyaculación u orina, No tiene color ni olor.

Unas sí, otras no

Cuando una mujer descubre que literalmente empapa las sábanas al llegar al clímax, es muy natural que se sienta ansiosa y avergonzada. Aunque no es ni remotamente parecida, muchas piensan que el misterioso fluido es orina, por lo que inmediatamente asumen que es algo muy desagradable y se sienten ansiosas y sumamente avergonzadas.
Sin embargo, este fluido tiende a ser de color claro. Además, no mancha la ropa de cama de color amarillo, a diferencia de la orina. Es un líquido alcalino y no contiene urea o creatinina, que son constituyentes normales de la orina.

Los investigadores han afirmado que contiene ingredientes químicos similares a los producidos por la próstata masculina y que contiene dos azúcares: glucosa y fructosa.
Al menos un tercio o sea, una de cada tres de las mujeres, dicen que en algún momento en el pasado, han experimentado una eyaculación durante un clímax sexual. Otros estudios estiman entre un 10 y un 54% las mujeres que en el momento del orgasmo expulsan algún tipo de líquido y según una evaluación de Stanislav Kratochvil realizada en 1994, aproximadamente el 6% de las mujeres checas dijeron haber eyaculado en el momento del clímax. Algunas mujeres lo experimentarán una vez en la vida, otras varias veces y otras nunca lo harán, pero hasta el momento no se sabe por qué esto es así.

Es algo que se menciona desde hace muchísimos años: antiguos escritores romanos hablaron de un “fluido fino” que experimentaban las mujeres al alcanzar el máximo placer y el Kama Sutra y otras obras eróticas también mencionan al fluido procedente de la vagina durante el orgasmo.
La discusión siempre estuvo ligada a este líquido: de hecho algunos investigadores sostienen que no es más que un exceso de lubricación, aunque no explican la diferente composición.

Investigación

El malagueño Francisco Cabello, médico, psicólogo y sexólogo, realizó una interesante investigación sobre este proceso fisiológico.
Su hipótesis de partida se basaba en el hecho de que dado que todas las mujeres poseen “próstata femenina”, todas debían eyacular en el orgasmo, pero algunas serían conscientes de ello por la mayor cantidad emitida y expulsada, mientras que otras no se percatarían por la poca cantidad generada o porque el eyaculado se dirija hacia la vejiga, al igual que en la eyaculación retrógrada en algunos varones.
Cabello analizó la orina de las mujeres que se sometieron al experimento y que dijeron no eyacular, inmediatamente después del orgasmo, buscando la presencia del antígeno prostático (PSA) y otros compuestos que confirmaría parte de la hipótesis. Esa muestra se comparaba con una anterior a la relación sexual, para constatar las diferencias.

Los resultados encontrados ponían de manifiesto que el 100% de las mujeres que dijeron emitir un fluido durante el orgasmo, emitían en éstos PSA. Por otro lado, el 75% de las mujeres que aseguraban no eyacular, tenían PSA en la muestra de su orina post orgasmo. La hipótesis de partida quedaba confirmada.

Entre mitos y verdades

Se cree que este líquido es producido por la próstata femenina, conocida como Glándulas de Skene, glándulas para uretrales o punto G, una estructura similar a la próstata masculina.
Los investigadores especulan que la eyaculación femenina elimina bacterias ajenas de la uretra, previniendo infecciones del tracto urinario relacionadas con el coito.
También creen que el orgasmo y la eyaculación femeninos existen como una adaptación evolutiva o sea, que las mujeres tienen la capacidad de eyacular porque los cuerpos de los hombres necesitan este mecanismo para garantizar la reproducción. Esto explicaría por qué existe esa capacidad en los órganos de ambos sexos, aunque sirven para diferentes funciones en cada uno.
Es algo completamente normal y no implica que exista ningún problema de salud; tampoco es algo que debe causar vergüenza, aunque puede resultar incómodo.
Cuando el squirting ocurre, el líquido brota de la vulva o vagina en el momento del orgasmo de la mujer. Al analizar estos fluidos, se encuentra que no contiene orina, sino más bien una combinación de secreciones de las glándulas parauretrales, siendo químicamente similares a las secreciones de la próstata masculina.

Como en tantos aspectos de la sexualidad, las películas porno han creado una falsa imagen de este fenómeno, ya que insinúan que las mujeres que lo experimentan gozan de una clase superior de placer. Esto es falso: una mujer puede no eyacular y esto no significa que no esté disfrutando del sexo. Un orgasmo muy placentero no necesariamente se acompaña de un chorro líquido por la vagina, ya que esta eyaculación no está ligada al clímax, como sí pasa necesariamente en los hombres.

Las mujeres que tienen mucho sexo pueden producir bastante líquido en un orgasmo, pero esto es algo muy variable. Es difícil saber exactamente cuánto líquido se expulsa en la eyaculación femenina, pero hay aproximaciones que hablan de media taza de café (aunque las películas condicionadas hablen de una cantidad mucho mayor, es algo poco creíble).

Del mismo modo que ocurre en el hombre, donde no todos emiten la misma cantidad de semen en cada relación, en la mujer también hay diferencias en función del contexto y de otras variables. Además, como hemos visto en la investigación española, hay una parte de la población femenina que aunque eyacula, no es consciente de ello porque la cantidad no es suficiente o se dirige hacia la vejiga.

Consejos

Las mujeres que eyaculan, no deben sentirse incómodas ni avergonzadas. Deben informarse con su ginecólogo y hablar con su pareja, para eliminar posibles momentos de incomodidad.
Muchos hombres piensan que el squirting está ligado al orgasmo, por lo que pueden sentir un desencanto si su pareja no lo experimenta, por eso es muy importante la información al respecto.

Quizás te interese investigar sobre la eyaculación femenina y saber si tú también puedes experimentarla. Aunque no está claro si todas las mujeres pueden hacerlo, estos son algunos consejos (si no lo logras, por lo menos la pasarás bien en el intento).
– Estimula el clítoris, sea por tus propios medios o pidiendo ayuda a tu pareja, tratando de lograr su erección.
– Trata de encontrar el punto G y estimularlo: introduce tu dedo en la vagina (puede hacerlo también tu pareja), pudiendo ser el dedo medio o índice apuntando hacia arriba. El punto G es una zona rugosa e hinchada, justo detrás del hueso púbico. Estimúlalo con movimiento rítmicos y circulares, varía la la presión y la velocidad.
– Si luego de unos minutos sientes ganas de orinar, significa que lo estás haciendo bien: concéntrate, disfruta, déjate llevar, no contengas esta sensación y disfruta tu eyaculación.


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