Eres fuerte, pero te sientes cansado: el desafío de seguir

Ser fuerte es una virtud de la que pocos privilegiados gozan. Has atravesado varias tormentas y has sido capaz de levantarte con entereza de todas las caídas, pero, aun así, el cansancio te golpea la ventana y el miedo te toma por asalto. Pero si todo lo que necesitas alcanzar está del otro lado del miedo no queda otra opción más que seguir adelante. Recoger tus propias piezas y reconstruirte no es fácil, pero es la mejor tarea para aprender de las caídas y volver al camino. Ese es el mayor desafío.

Cuando el cansancio toma la posta

Llorar y desahogarse también es de valientes. Te reconstruyes cada vez que lo haces y le abres una puerta a la calma y a la reflexión sobre lo que ha pasado para poder seguir. Al día siguiente retomas las riendas de tu vida y haces de cuenta de que nada ha pasado. Eres incluso capaz de brindar lo mejor de ti para acompañar a otros, para sacarlos de situaciones difíciles, pero tú sigues con ese nudo en el fondo del pecho, no lo has sacado aún. Está muy bien que seas fuerte, pero es necesario que trabajes en rescatarte a ti mismo también, si ya eres capaz de ayudar a otros, significa que es posible que apliques la misma regla contigo.

Cuando el cansancio toma la posta, sientes que nada de lo que has hecho es suficiente. Te han decepcionado, has vuelto a creer y la decepción sobrevino. El cansancio tomó la posta una vez más, pues te has hecho la idea de que tu vida ha sido un cúmulo de decepciones, sin embargo, no has visto con detalle que has sabido salir ilesa a pasar de todo. Sobreviviste todas las veces y eso es lo importe. Vuelve a creer, valdrá la pena seguir en el intentó.

Estás cansada de entregarte, de darlo todo, de hacerte heridas profundas y estás cansada también de que se espere lo mejor de ti, porque eso es lo que han visto siempre de ti. Piensa que, si fuiste capaz de darlo todo, de salir del fondo del pozo de la angustia y reconstruirte, de brindar a otros tu afecto y tu apoyo en sus momentos difíciles, eres mucho más fuerte de lo que estás pensando. No has aprendido a valorar lo que eres capaz de lograr tú sola si te sientes cansada a pesar de ello. Mira en tu interior y encuentra en tu propio espejo a esa persona que tiene todo en sus manos para volver a empezar.

Eres más fuerte de lo que crees, no aminores la marcha y continúa. Si puedes darlo todo por los demás, también podrás hacerlo por ti las veces que sea necesario. Has podido sanar tus heridas y ya sabes que se sanan, deja que el tiempo te las lave, te las cure siempre, ya sabes que después las cicatrices se van con el tiempo y puedes volver a intentarlo con el aprendizaje que te han dejado. Lo has hecho todo por los demás, podrás hacerlo por ti.

Te cansan los errores, quisieras que no hayan ocurrido. Piensa que si no estuvieran en tu camino no hubieses aprendido algo nuevo para los próximos embates. La vida es una constante prueba de ensayo y error. Se comenten errores para aprender de ellos y estar preparados para la próxima vez.

Te cansa que te juzguen y que quieran enseñarte cómo vivir. No importa lo que digan, tú has puesto todo tu empeño en lograr lo que te propones, en defender tus ideas, en seguir el camino que escogiste. No importa lo que los demás opinen si tú eres lo suficientemente fuerte como para estar segura y convencida de que eso es lo correcto. Entonces, no mires al costado porque si lo haces, ahí sí puedes caer. Piensa que no podrás darle el gusto a todo el mundo, siempre habrá disidencias e ideas dispares, que eso no disminuya tu confianza en ti.

Ser fuerte implica aprender a caerse y volver a levantarse

Que el cansancio no te gane la partida. Tú sabes que eres capaz de superar retos y además tender la mano a otros, eso te enseña a mantenerte de pie ante cualquier circunstancia.
Ser fuerte significa haber aprendido de las debilidades y haber aprendido a superarlas. La fortaleza no significa que no puedas caer o que no puedas llorar, al contrario, eso te ensaña a alimentar el espíritu, a limpiar el alma de las angustias y de cada tropiezo se aprende algo nuevo, cada lesión enseña un nuevo aprendizaje que te servirá para tu vida, para próximas batallas y para ofrecerles a los demás algo de ti. Eres una persona fuerte si has obtenido de la vida las ganancias de todos estos retos. No te canses, ya has aprendido a vivir y tu camino está frente a ti, solo tienes que seguirlo.

Piensa que tienes una gran ventaja ante los demás. Ellos te verán como esa persona capaz de superar los grandes desafíos de la vida, alguien en quien pueden confiar, pues has superado pruebas y eres un símbolo indiscutible de esperanza.

La sensibilidad que llevas en tu interior te ha fortalecido.

Los demás han sido capaces de ver en ti eso que tú no estás viendo, alguien con un corazón inmenso que puede darlo todo y superarse, volver a vivir, aprender y defenderse del mudo con su mejor sonrisa. Que el cansancio no te gane jamás.


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