Divorciada y desatada

Lejos de echarse a llorar por el amor que terminó, muchas mujeres prefieren retomar el curso de sus vidas e intentar recuperar el tiempo. Sin embargo, a propósito de involucrarse rápidamente en otras relaciones, experta señala que no todas las mujeres se encuentran emocionalmente preparadas para asumir una nueva pareja con tanta inmediatez, menos aún, tomar las relaciones amorosas de manera superficial.

¿Por qué en las mujeres separadas son comunes las relaciones furtivas?


Expertos señalan que alguno de los motivos por los que una mujer decide llevar una conducta superficial luego de una separación, es porque su matrimonio acabó, pero el motivo tuvo que ver con una terminación inconclusa. La sexóloga Ivelisse Cintrón explica que probablemente la relación de pareja haya terminado con una infidelidad. Lo que sucede es que esta situación genera en la mujer una inestabilidad emocional debido a la baja autoestima. La repercusión en ella es tal que la lleva a hacerse planteamientos tales como, “me dejó porque perdió el interés”, “ya no le gusto más”, “me voy a reponer de esto para que él vea que no soy la misma”, etc.

Esta serie de planteamientos que se hacen puede acarrearles inconvenientes emocionales, pues si lo hacen para afectar a su ex pareja y no con la verdadera intención de salir adelante, sus relaciones bajo este sustento tan endeble, jamás funcionarán y sus problemas afectivos y emocionales irán en aumento. Muy por el contrario, esto no les sucede a las parejas que deciden concluir sus relaciones porque el amor acabó, de común acuerdo y de una forma pacífica.

La experta señalo la importancia de resolver los problemas emocionales que las rupturas ocasionan, pues sobre todo si hay hijos, los más perjudicados por las malas decisiones de los padres, siempre serán ellos. La autoestima extraviada no le permitirá salir adelante, tomarse el tiempo de respirar, reorganizar su vida, en todos los ámbitos, pues la conclusión de una larga etapa en la vida requiere de una vuelta de timón lenta, organizada, estructurada bien pensada, para estar segura de que la recuperación sea completa de manera a no volverse a lastimar ni lastimar a la familia que depende de si.
Un ejemplo claro que da la especialista, son las relaciones furtivas que surgen a partir de los web chats. Explica que no es muy difícil, estando vulnerables emocionalmente, que se dejen llevar por palabras bonitas, halagos, pues vienen de sentirse muy disminuidas y ávidas de encontrar a alguien que les diga todo aquello que quieren escuchar. El problema es que se trata de relaciones muy efímeras y ellas necesitan encontrar esa relación donde se sientan cómodas y estables, pero en ese orden de cosas, quieren “mostrarle al ex” que alguien más se fija en ellas en una suerte de venganza.


En este proceso que implica el tiempo después de la separación, normalmente las mujeres deciden hacer un cambio en su apariencia personal, bajan de peso, se cambian el look, adquieren nuevo color de cabello y nuevo corte. Es bueno que esto suceda con la única motivación de recomenzar la vida, de reconstruir el camino y mirar hacia adelante pero no en función a que el ex note el cambio. No sería una actitud sana ante la vida, sino que, por el contrario, sería como caminar en círculos y continuar cometiendo errores.

Otro caso en el que también se suele dar esta actitud de la mujer separada, es cuando ella se casó muy jovencita, casi sin darse tiempo de vivir todas las etapas de la vida en el debido momento. Ella se separa e intenta vivir aceleradamente todo lo que no pudo en su momento, explica la sexóloga.
Citó además otro motivo por el cual también se acaba en ese tipo de relaciones fugaces, y es que, con la insatisfacción sexual o la monotonía en el matrimonio, acaban muchas veces desembocando en una necesidad de cambio o de ruptura con esa vida.
Detalla también la sexóloga, que toda relación necesita de su grado de libertad en la que cada cónyuge se desenvuelva. Cada quien necesita su propio espacio, sus amistades, donde se sientan cómodos ambos y sean realmente esa persona que quieren ser dentro de esa relación. Se busca entonces, ante esta carencia, hacer a atragantadas todo lo que no se pudo en el tiempo en que duró la pareja.

Los problemas emocionales


El desorden afectivo que trae la mujer, como una pesada mochila que cargar, desde que termina su relación de pareja o matrimonio, deriva en esta posibilidad de cometer el error de involucrarse en relaciones que no resultan tan saludables, pues la mujer en tales circunstancias no se encuentra emocionalmente preparada para ello. Son relaciones que, así como comienzan terminan y las mujeres reviven la experiencia de que la dejen, una y otra vez y la recuperación para ellas nunca llega y todo la sigue remitiendo al motivo de su separación.
Otro riesgo no menos importante es la posibilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual.

¿Cómo afrontar una separación?


La mejor forma de enfrentar la vida que sigue después de la separación, es hacer el duelo que esa ruptura implica. No se trata de llorar eternamente por la pérdida sufrida, sino que de darse el tiempo suficiente para que el alma se limpie y se libere del dolor. Estar sola, un tiempo prudencial, realizar actividades con las que se mantenga ocupada la mente, trabajar la idea de algún proyecto futuro, disfrutar de la familia y las amigas que son la compañía que la fortalecerán más. Este también es un buen tiempo para analizar qué es lo que se quiere realmente en la vida y poder trabajar la idea de perseguir los objetivos que se planteen, es un tiempo de reencuentro consigo misma. Aprenderá a reconocerse en sus virtudes, defectos y también en los errores.

Aclarar la mente, aliviar las heridas y poner en orden los pensamientos, para después volver a sentirse capaz de abrir el corazón, es la mejor opción. Empezar una nueva relación requerirá de haber podido superar todas estas etapas.

Fuente: http://www.primerahora.com/estilos-de-vida/relaciones-sexo/nota/divorciadaydesatada-1236280/#cxrecs_s


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