Dios siempre está contigo

Cuantas veces nos hemos levantado, con tanta tristeza y dolor, llenos de problemas, quebrantados en todos los ámbitos de la vida o por lo menos en muchos, cuando no es por amor, es por lo económico, o por las malas amistades, o las traiciones, o por sentirse solo cuando más se necesita a alguien, creemos que quizá el mundo nos abandonó, pero no miramos más allá, de nuestras narices para darnos cuenta que justo ese Dios maravilloso creador de cielo y tierra, nos respalda a cada momento de la vida. Pero somos muy tendientes a hacernos ciertas preguntas cuando todo va mal, pero desagradecidos con el cuándo todo está bien.

¿Dónde está Dios?

Porque cuando estamos bien no nos acordamos de él, más cuando estamos mal acudimos e imploramos por sus milagros y bendiciones, nunca olvidemos que por muy mal que vayan las cosas él siempre está a nuestro lado, él no nos da problemas que no podamos superar y vencer, el maestro siempre está en silencio cuando el alumno hace el examen.

¿Por qué me abandonas en momentos difíciles?

¿No serás tu que como hijo de él no lo acompañas lo suficiente en tus días?, él nunca nos abandona, pues el reino de él es para valientes, para guerreros, ¿Quién dijo que los caminos de él son fáciles?, claro que no, porque el mismo lo dice en Josué 1: “ mira que ten mando a que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, pues jehová tu Dios está contigo donde quiera que vayas”, entonces porque cuando tienes problemas lo único que haces es flaquear y pelear con tus fuerzas, ¿acaso no tienes un padre que es dueño del mundo entero y que nunca dejara caer en vergüenza a sus hijos?, nunca podemos dudar de que todo saldrá bien a pesar de que cada día el panorama se ponga oscuro, pues no olvidemos que después de una tormenta viene la calma y sale un hermoso arco iris, recordándonos el pacto sagrado que Dios hizo entre él y el hombre.

No puedo más, me rindo

Como nos vamos a rendir, si el que pelea nuestras batallas en Dios, cada victoria que nos llega es proporcionada por nuestro padre celestial, el afila nuestras armas y dan fuerza a nuestras manos para poder empuñarlas y defendernos del enemigo. Cada obstáculo que se presente es una prueba más que él nos pone para probar nuestra valentía y nuestra fe en él, pues Dios tiene propósitos maravillosos para cada uno, depende a de nosotros si alcanzarlos o dejarlos ir. Pues él dice en jeremías 1, 5: “Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones”, entonces esto es un llamado a que a pesar de que en el mundo las cosas no anden bien, todo tiene su propósito listo por Dios, y cada vez que veamos que no hay salida, pensemos en esta frase ¿si Dios está conmigo quien contra mí?, porque es muy verdadera, el sólo espera que nos abandonemos en sus brazos y permitamos que haga lo que tenga que hace en nuestras vidas, y seguro que cuando esto suceda todo empezará a ir muy bien.

Siento que he perdido mi fé

No podemos perderla, esa es la que nos sostiene en momentos de mayor dificultad, no podemos confiar nuestros problemas a nadie mas en el mundo que a Dios, pues el mundo a unos no les importa como estemos, a otros les dará alegría y buscaran como hundirnos más, y a los que si les importa tampoco tendrán todas las soluciones que necesitamos; muchas veces el agobio, la tristeza y el desánimo es solo la ausencia de Dios en nuestras vidas, pero que hacemos; intentamos llenarlas con una pareja, con un empleo o con supuestas amistades, pero cuando llegamos a casa después de un largo día, nos volvemos a sentir solos y vacíos.

Por eso mi invitación hoy es a que oremos, intimemos con él, adorémoslo en cada momento, seguro cuando esto suceda y la relación con Dios se recomponga, todo será distinto, es justo ahí donde vamos a encontrar esa paz y esa tranquilidad que sobre pasa todo entendimiento.

Hace algún tiempo una amiga mía, estaba demasiado desesperada en el mundo, sus finanzas flaqueaban, el amor se había ido, solo se podía refugiar en las fiestas y malas amistades, pero llegó Dios y le dijo, confía en mí y sígueme, no tomes por poco lo que te digo, ella le respondió, Dios pero como lo hago soy tan miserable y lo único que tengo para darte son $200 que tengo en mi bolsillo, no tengo más y mis manos están vacías, y el volvió a decirle solo sígueme, y ella lo hizo dejo todo y confió en él, tanta fue su fe que se lo dio todo a él sin razonar y Dios le entregó su empresa y sus propósitos. Por eso queridos lectores, que no nos de miedo cuando todo vaya mal, al contrario sigue sonriendo y orando que Dios sabe porque hace lo que hace con tu vida. Abandónate, se diligente en tus cosas mas no negligente. Él dice ayúdate que yo te ayudare. ¡Bendiciones en tu vida y tus propósitos!


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