Desarrolla la confianza en tu pareja y sortea las adversidades del amor.

La condición humana que nos inmortaliza en el intento permanente por perdurar en el tiempo y volverse sólido: el amor, eso que, nos convierte en seres invencibles ante el mundo, pero, paradójicamente nos puede cruzar el alma y herirnos profundamente. Mientras el amor todo lo puede alcanzar, en esa carretera sinuosa que nos propone la vida, cuando los problemas en la relación toman el timón, es el momento en que nos encontramos en la encrucijada de tener que ajustar las tuercas flojas para seguir adelante o bien, detener la marcha y dar un paso al costado. Lo que sentimos es mágico y hace que nos entreguemos a ciegas a los lazos del amor, sin embargo, las situaciones adversas se encuentran a la vuelta de la esquina pese a que la confianza y el diálogo tengan el papel protagónico. ¿Qué hacemos cuando la relación se afianza, pero surgen las complicaciones?

¿La confianza es realmente ciega?

Cuando comenzamos una relación y en tanto y en cuanto vamos avanzando en materia de conocer a la pareja: sus gustos, su manera de pensar, sus proyectos de vida, su profesión, sus pasiones, nos adentramos y vamos adquiriendo confianza. Es una etapa muy enriquecedora y en esos primeros tiempos vamos descubriendo el mundo del otro y le abrimos nuestras puertas para que también él, sepa quiénes somos y que hacemos.

Más allá del tiempo en el que nos proponemos acercarnos, aceptarnos y congeniar, comienza la etapa de la relación en que vamos tomando confianza  e intentamos decirle quiénes somos y  por qué no, quienes fuimos.

Surgen las preguntas, en el marco de confianza, y en ocasiones decidimos abrir el corazón y contarle lo más íntimo que guardamos por dentro, porque lo sentimos y porque la relación de pareja es también entrega, canje y negociación donde los crecientes sentimientos juegan su papel más preponderante.

La confianza que adquirimos con respecto al otro, hace que nos sintamos con tal comodidad que no tenemos problemas de hablar del pasado con la pareja. Le contamos lo que hicimos, lo que nos dolió o nos duele, etc. En realidad lo que hacemos con ello es decirle, de alguna manera que él es tan importante en nuestra vida presente, que sentimos la necesidad de desnudar el alma delante de él, aunque ello implique romper algún prejuicio.

No lo pensamos mucho, simplemente lo hacemos, hacemos lo que en ese momento sentimos que es importante. El riesgo radica en que nuestro compañero esté pensando igual que nosotras o no.

¿Será que en algún momento la franqueza puede jugarnos en contra?

Depende mucho del tipo de persona que tengamos como compañero, no tiene por qué ser una regla única, pero puede que en algún punto  la sinceridad nos termine afectando negativamente.

Está bien que tengamos un nivel alto de confianza con la pareja, pero debes tener en cuenta que no todo es posible sacarlo del interior de cada uno. A veces hay verdades que en la vida, mientras las dejemos dormidas, vivimos y caminamos mejor.

Toma en cuenta que un poco de misterio y de sorpresa juega una partida ganadora en una relación. Tú sabrás reconocer los límites, no se trata de que le mientas ni de que vivan en un engaño, simplemente ten presente que hay cosas que si quedaron atrás siempre será mejor no revivirlas.

De alguna manera, es lo más sensato estar seguras de que el amor es recíproco entre ambos para que las sorpresas ofensivas no nos tomen desprevenidas. La mala costumbre de hurgar en el pasado para hacer  una discusión de pareja mucho más sangrienta, es algo que va quebrando hasta declarar la muerte súbita en una relación.  Recuerda que cuando se ha perdido el respeto, se ha perdido todo.

¿Cómo afrontar las adversidades del amor?

Hazle saber, que en este devenir diario de las relaciones humanas, si le has hecho confesiones, no fue para que te ponga en tela de juicio, sino que, lo hiciste para que él sepa, lo que tuviste que luchar para salir adelante, lo que tuviste que caminar para reponerte de las caídas, para que sepa lo fuerte que eres y sobre todo, que a pesar de tus batallas estás dispuesta a abrir tu corazón a un gran amor.

1. Debes sentirte segura

Piensa que si has sentido la necesidad de confesarle situaciones complejas de tu vida es porque confiaste en él y le has dado tu voto de credibilidad a la relación. Si al final de los tantos él acaba, más tarde o más temprano, ofendiéndote y juzgándote, entonces es lo más probable que él no sea el gran amor de tu vida. Si no funciona, siempre será mejor dar la vuelta la página.

2. Lo más sensato: aprender de los errores
Siempre será más sano, preservar tu pasado  o aquellas situaciones complejas por las que has atravesado. Recuerda que todo inicio requiere de cerrar las puertas de un pasado para volver a escribir nuevas historias, no para que lo olvides definitivamente todo, sino, para que tomes aquello que pudo dejarte una enseñanza y desechar lo que no te sirva. Es en este orden de cosas en que volver a empezar implica tomar las llaves de tu vida, llavear el pasado y abrir las puertas de todo aquello que te conduce a la felicidad.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"