Dependiente, ¿yo? Las claves para identificar y cambiar tu relación.

El rol que desempeña cada individuo dentro de la pareja debe ser equitativo. Con estos consejos podrás encontrar el equilibrio.

Difícilmente encontraremos a alguien con la capacidad o la autocrítica necesaria para aceptar que ella es la persona dependiente dentro de su relación.

Si has sido blanco de críticas ya sea de parte de tus amigos o familiares acerca de la relación que tienes con tu novio, o de hecho tú misma sientes que tu apego está por encima de lo normal, puede ser que estés en una relación dependiente. Recuerda, en una relación ambas partes deben jugar un rol equitativo y si por alguna motivo tú estás dando mucho de más, algo no está marchando muy bien.

No es para escandalizarse tampoco, siempre estás a tiempo para cambiarlo. Fijate y toma nota de los factores clave de la dependencia y cuáles son las mejores formas de cambiarlos.

Lo que podría parecer algo fácil de detectar en realidad puede que no lo sea, a veces las señales no son tan visibles, pues no todas las relaciones codependientes viven en el drama o peleas como normalmente lo imaginamos. A veces esa necesidad o dependencia por el otro sucede a un nivel interior. Si deseas ayudarte sería bueno por tu parte que te plantees las siguientes preguntas y las respondas de la manera más sincera, puedes engañar a cualquiera pero no a ti misma:

-¿Sientes que necesitas estar con tu pareja y con nadie más para ser feliz?

-¿Te sientes culpable si te dedicas un tiempo a ti?

-¿Eres celosa?

-¿Tu relación se ha vuelto monótona o muy repetitiva?

-¿Tienes peleas pequeñas pero constantes con tu pareja?

Si tu respuesta ha sido sí a más de dos de estas preguntas, déjame decirte que esa es una señal de que podrías estar inmersa en una relación dependiente y el primer paso para eliminar esta característica es admitirlo, no hay de otra, por más difícil y duro que esto sea. Los cambios importantes requieren de tomas de decisiones también importantes. Nada más valiente que asumirlo y hacerle frente a la situación.

La comunicación es clave

Entremos en el plano de que ya identificaste este padecimiento y lo admites, ahora lo siguiente es conversarlo muy seriamente con tu pareja acerca de lo que sucede y que se pongan de acuerdo en cómo resolverlo. Es importante que cada uno tenga la capacidad de ver sus respectivas fallas y analicen lo que pueden hacer para mejorar a nivel individual y como pareja y, sobre todo, déjale claro que necesitas un tiempo para ti, no porque ya no sientas nada por él, sino para volver a recuperar la independencia que has perdido a lo largo de este tiempo. Siempre es bueno darse un tiempo a solas con uno mismo para reencontrarse y ver todo con más claridad.

No todo es él

Es excelente pienses que ustedes son los mejores amigos, tengan los mismos gustos e ideas y la conexión entre ambos sea inigualable, y que la relación es muy fuerte, pero debes entender que no todo gira alrededor de tu pareja.



Sal del cubo de cristal en el que estás y amplía tu vida social, puede ser con tus conocidos, familiares o compañeros de trabajo, pero diversifica la gente con la que te relacionas. Visualiza mucho más allá del círculo social que estás acostumbrada a frecuentar. Ambos pongan en práctica el ejercicio de ver a sus amigos frecuentemente, por lo menos una vez a la semana. Adquiriendo este hábito te sorprenderá ver que la relación estará más relajada y en los momentos juntos tendrán muchas más cosas que contarse, se darán el tiempo de buscarse y necesitarse más.

¡Adiós celos!

¿Es frecuente la discusión por celos cuando tú o tu pareja salen con amigos?

Los celos son un sentimiento que nace del miedo, de la desconfianza, es un fantasma que te acecha y va debilitando tu relación y a ti como persona. No permitas que los celos te dominen, aprende a controlarlos, muchas de las ideas que te haces sólo habitan en tu mente. Así que cada vez que tengas un ataque de celos, no actúes impulsivamente de buenas a primeras, tomate un tiempo prudencial y piensa si en realidad esa situación que te mortifica es algo sin importancia o tal vez todo obra de tu imaginación. Es mucho mejor y más maduro de tu parte si hablas sobre tus dudas con calma y siempre recuerda que tanto tú, como la otra persona merecen ser independientes. No necesitan estar ahogados de control.

Y si nada cambia?

Si ya lo han intentado de todas formas y tanto tú como tu pareja no pueden bajar los decibeles con los reproches cada que se dan espacio o no logran cambiar su rutina debido a la codependencia, entonces lo mejor sería buscar ayuda ya sea con un allegado o mejor aún con psicólogo, antes de tomar la drástica decisión de dar por finalizada la relación. Las cosas hay que echarlas las ver con sentido de realidad y debe ser, será, y si no, pues no hay nada que hacer. La prioridad es la salud mental y emocional de cada uno.



Desde el momento que tu relación comienza a ser autodestructiva, lo mejor es acabar con ésta, aunque eso signifique atravesar un dolor inmenso. Debes ser realista y darte cuenta de lo que es mejor para ti


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