DECÁLOGO DE LA MUJER MALTRATADA.

¡No estás sola!, lo que te pasa a ti le sucede a muchas otras mujeres.
La violencia de género es universal y no conoce clases sociales, edad, nivel cultural, económico ni razas. Ninguna mujer que padezca de cualquier tipo de violencia debe sentir vergüenza por recibir agresiones por parte de una persona en la que creyó y confió, pero que no le correspondió como es debido.

Si dudas sobre si eres maltratada… lo más probable es que lo seas.
El solo hecho de dudar, indica que nuestra pareja puede estar cayendo en conductas cuestionables, quizás nunca nos ha lastimado físicamente, pero nos humilla, controla, manipula y hace muchas otras cosas que nos disminuyen como persona y sobre todo como mujer.

No es culpa tuya.
Bajo ninguna circunstancia debes pensar que eres la culpable de los comportamientos de tu pareja, si te maltrata; los problemas psicológicos, de conducta, afectivos y de cualquier otro tipo son de él y no tuyos, tú eres la desafortunada víctima de sus carencias que no han sanado y que quizá nunca lo harán, porque los hombres que abusan de otras personas sobre todo de las personas que dicen amar, necesitan muchísima ayuda profesional, espiritual y apoyo de su círculo familiar, pero como caen en ese tipo de comportamientos tan destructivos, lo primero que destruyen es su familia y en la mayoría de los casos todas las personas se terminan alejando de ellos, porque son seres tóxicos que se roban la tranquilidad y la paz de los que les rodean.

Él no va a cambiar por muy fuerte que sea tu amor y por muchas promesas que te haga.
Comprende y asume que por mucho que diga amarte ese amor que te profesa no es el adecuado, ningún hombre que ame a una mujer de verdad querrá hacerle algún tipo de daño, esto jamás se puede dar en nombre del Amor, porque el verdadero Amor es cuidado, cariño, comprensión, protección, entre muchas otras cosas, todas positivas. Para que una persona que actúa de esa forma pueda cambiar ese comportamiento debe haber un proceso muy complejo acompañado de profesionales, de guías espirituales y de personas cercanas que le brinden apoyo y amor, lo que en la praxis es muy difícil de que ocurra, por el sencillo hecho de que las personas que se comportan de esa forma viven en negación, pues para ellos ser abusadores está bien, quizá porque eso fue lo que vieron de niños y creyeron que esa conducta por parte de sus padres era la correcta. Entonces la principal recomendación que te podemos hacer es que preserves tu vida y huyas cuanto antes de una persona que te maltrate.

Cerrar los ojos y callar no harán que el problema desaparezca.
Mirar hacia otro lado y hacernos las tontas no nos va a ayudar a solucionar el problema, todo lo contrario si cerramos los ojos y nos quedamos calladas, el abusador entenderá que te estás adaptando a esa situación y te parece tan normal como a él y la situación cada día empeorará en vez de desaparecer. Este cobarde asumirá que puede hacer lo que se le venga en gana contigo, te creerá de su propiedad si ve que tú prefieres callar.

No debes aguantar una situación de violencia por la opinión de tu familia, el “qué dirán”, o por el futuro de tus hijos. Ellos también sufren con esa situación.
Este es el peor erros y las consecuencias de quedarse soportando los abusos por querer darle un hogar y estabilidad a sus hijos es la peor decisión, porque para ellos lo más importante es que su madre sea una mujer feliz, libre, fuerte, capaz de afrontar cualquier cosa en la vida.

Hay formas de abandonar una relación destructiva, aunque por el momento no veas la salida.
SI hay salidas, hay personas que te aman de verdad a las que si les importas, instituciones que protegen a las mujeres víctimas de abuso, ONG, entre otros que te pueden tender la mano, solo busca ayuda.

Eres más fuerte y más válida de lo que crees.
No te consideres una mujer débil, por más que te lo hayan hecho creer, si luchas con determinación puedes lograr lo que sea.

Si valoras tu autoestima y la mantienes positiva, sabrás que tu dignidad y tu integridad emocional y física están por encima de todo.
Debes tener muy presente que nadie puede pasar por encima de tu dignidad y que vales mucho como persona.

Si te quieres a ti misma, lograrás que los demás te quieran y te respeten.
El amor propio y el respeto son fundamentales para ser felices en la vida y por eso muchas veces caemos en el papel de víctimas, porque sencillamente no hemos aprendido a amarnos y creemos que necesitamos de otra persona para ser felices cuando la realidad es totalmente diferente.

Recuerda:

Si dejas de ser víctima de violencia, lograrás:

Dejar atrás el miedo y el peligro.
Valorarte como persona
Recuperar la salud, el equilibrio y tu dignidad.
Ser independiente.

Terminar con los abusos y las humillaciones.
Disponer de tiempo, dinero, deseos, aspiraciones, del propio cuerpo y del hogar.
Recobrar la confianza en ti misma.
Recuperar a tu familia y a tus amigos.
Sentirte mejor persona
Prescindir del “qué dirán”.


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