De vivir bajo un puente, a estudiar abogacía

Es que ella, a pesar de todo, prácticamente no tenía inasistencias y sus notas eran excelentes.

Su excepcional historia llegó al diario Clarín.

Y algo cambió.

Impensado regalo

Las maestras de la escuela Grecia tuvieron mucho que ver en todo esto, porque fueron ellas las que llamaron a los canales de televisión cordobeses, al sospechar que la niña estaba viviendo en la calle.

Ella nunca les había hablado de su situación y de hecho, prefería no pensar en su dura vida, ya que el aula era su escape.

La exposición en los medios fue tal que su historia llegó hasta el gobernador de la provincia, Juan Manuel de la Sota, quien le regaló una casa en el barrio 16 de Abril, días antes de la Nochebuena de 2006.

Allí siguió escribiendo sus propias historias, porque en su familia no tenía dinero para comprar libros.

Y los años pasaron.

Un presente prometedor

El tiempo pasó.

Mucha agua ha corrido sobre aquel puente que albergó a la familia de Yohana. Muchas cosas también han pasado en la vida de ella.

Cosas que en aquel momento eran impensadas.

Ella pudo seguir estudiando, ya que, además de la casa recibida de manos del gobernador, fue beneficiada con una beca en el secundario privado Sarmiento, de San Vicente.

Nuevamente fue noticia: la nombraron abanderada de la provincia.

Una familia destrozada

Yohana pudo dejar atrás gran parte de su pasado, pero no todo es color de rosa, como nunca lo fue.

Su padre está preso desde hace algún tiempo, un tema del que ella prefiere no hablar. Solo dice que habla con él por teléfono.

Siendo muy joven debió hacerse cargo de tres de sus hermanas, ante la violencia intrafamiliar que vivían y la orden de restricción que se emitió sobre su madre.


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