Cuidados especiales para tu melena después de los 50.

¿Recuerdas cuando eras niña? Quizá en ese momento no eras consciente ni te dabas cuenta de lo abundante y vigoroso que era. Cuando fuiste adolescente, era brillante y voluminoso y te atrevías a experimentar con peinados y estilos curiosos y diferentes cada día.

Sin embargo, el tiempo pasa y el pelo no solo acumula años, sobrevive a fríos inviernos, al sol quemante de verano, a los cambios hormonales, tintes, secadoras, etc., lo que hace que se deshidrate y debilite hasta romperse; se vuelve opaco e indomable. Pero esto no debe desanimarte, al contrario, debes animarte a buscar los tratamientos que existen para rejuvenecer tu pelo, desde acondicionares, shampoo, cremas para peinar, ampolletas con vitaminas, en fin, hay variedad de opciones para regresarle a tu pelo la vitalidad, la belleza y el esplendor que extrañas.

Tener el pelo corto es una decisión personal que no tiene que ver con la edad. Es verdad que es más fácil tenerlo largo y saludable en la juventud, pero después de los 50 también es posible. Incluso, hay que pensar profundamente antes de cortarte el pelo de manera drástica, pues estás en una edad de cambios físicos y emocionales y un mal corte, puede afectarte emocionalmente, aunque para los demás sea algo superficial y frívolo. Si tener el pelo largo te hace sentir más segura y atractiva, no lo cortes, mejor, aprende a cuidarlo.

El cabello es la parte del cuerpo femenino que se ve más afectada por los años. Su densidad ya no es la misma, la textura suele cambiar y la caída es más frecuente. No obstante, los cuidados especiales de hoy en día pueden hacer que nuestra melena mejore su textura y aumente su volumen; olvida los productos milagro, asiste a tu estilista de confianza y empieza un buen mantenimiento.

Los mejores consejos para cuidar tu pelo después de los 50 años son:

· Alimentación:

Debes recordar que somos lo que comemos. Los nutrientes que necesita el pelo viajan a través de la sangre. Si cuidas tu alimentación, cuidas tu pelo al mismo tiempo. Considera visitar a tu médico para que te recete algunas vitaminas.

· Sé delicada y constante: El pelo es una parte muy frágil del cuerpo, lo peor que puedes hacer es ser brusca con él. Busca un buen cepillo, buenos aceites, pero no esperes resultados inmediatos. Necesitas constancia y paciencia.

· Cortarse las puntas cada dos meses: Busca una estilista que solamente te corte las puntas y no te quite media melena. Es muy importante que programes la visita a tu estilista sin que pasen más de dos meses entre cortes porque las puntas abiertas quedan totalmente desaliñadas en una mujer madura.

· Teñirse la raíz cada cuatro o seis semanas: Puede parecer esclavizante, pero, si vas a teñirte el pelo, considera que la raíz sigue creciendo al mismo ritmo. Además, el pelo canoso es más poroso y tiene una consistencia más gruesa que el cabello sin canas. Teñirte la raíz es importante si consideras dejar de teñirlo cuando lo tengas completamente gris, pues el cambio será gradual.

· Usar tratamientos acondicionadores con regularidad: Cualquier acondicionador de buena calidad sirve, incluso el aceite de coco o de oliva que son excelentes. Hidrata el cabello una vez a la semana, y usa acondicionador por lo menos durante media hora.

· Utilizar productos que te proporcionen volumen:

Los cambios hormonales en la menopausia pueden restar volumen a tu cabello. Busca productos especialmente diseñados para el cabello maduro.

· Llevar el cabello siempre arreglado: Las jovencitas pueden verse estupendas incluso con el cabello hecho nudos. Pero a una cierta edad, podemos parecer negligentes y descuidadas de nuestra apariencia si no está bien peinado. No es necesario que vayas al salón de belleza todos los días, pero cepíllalo diariamente y utiliza accesorios acordes a tu outfit.

· Considera un corte en capas: pues esto te dará más volumen, algo importante cuando el cabello se hace más fino con el paso de los años.

El pelo es una de las partes que más preocupa a las mujeres, es una de las principales fuentes de preocupación: tener un estilo, un corte adecuado, el color, su cuidado en general. Es fundamental cuidar el pelo desde dentro, pero ¿cómo se consigue esto? Sin duda alguna, la respuesta es la buena alimentación, sobre todo verduras y jugos de frutas, pues son una inyección de vitaminas que llega directo a la raíz del cabello. La alimentación es el 50% de la vida capilar. Los alimentos que contengan vitamina C son los mejores, como la naranja, limones, toronja, manzana, zanahorias, etc.

Si tienes oportunidad de acudir al salón y que tu peluquero te haga un diagnóstico del estado de tu pelo y tu cuero cabelludo, para que te recomiende el champú más adecuado, y como complemento una mascarilla, una crema o el tratamiento que resulte necesario.

Se dice que lavarse el pelo todos los días resulta perjudicial, pues eliminas la grasa natural que le da brillo. Si tienes el pelo seco, se recomienda lavarlo cada tercer día; si lo tienes graso, lávalo un día sí y un día no; siempre aplicando productos nutritivos después de la limpieza.

El acondicionador está indicado para su uso cotidiano facilitando el desenredado y el peinado; pero las mascarillas son un tratamiento más profundo que exige un ritual de aplicación apropiado y basta con aplicarla una vez a la semana.

Haciendo un buen diagnóstico, es decir, tener en cuenta la textura natural del cabello, las proporciones corporales y faciales, el estilo de vida y la practicidad que nos pueda aportar. No es conveniente abusar de planchas o de la secadora, pero si hay que utilizarlas con una crema de acción antitérmica.

Si decides teñirte el pelo, considera la calidad del tinte, además de un tratamiento pre y un post color que repare el daño que causan los químicos.

Un cabello sano empieza por un cuero cabelludo sano. El sol, la sal y el cloro son agresiones para el cabello, por lo que conviene prepararlo con tratamientos intensivos en el salón y con protectores solares para el cabello en casa.


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