¿Cuánto engorda la comida dietética?

Si es amante de la comida y bebida dietética porque según usted no lo engorda, debe saber que probablemente está equivocado.

Hay algo que debemos siempre tener en cuenta: “dietético” no significa saludable.

Las dietas bajas en grasa están perdiendo credibilidad cada día que pasa y se van descubriendo aspectos poco positivos de los componentes de este tipo de alimentos, porque a muchos de ellos les añaden azúcar o edulcorantes para reemplazar la grasa, y ahora se piensa que son peores para ti a la hora de perder peso.

Además, las calorías ya dejaron de ser todas iguales.

Si estás a dieta, es mejor que consumas alimentos integrales con más nutrientes que aquellos con una calidad más baja o más procesados que, aunque tengan menos calorías, no son tan nutritivos.

La trampa de los “bajos en grasa”

El tamaño de las porciones

Estudios han mostrado que comemos más cuando algo es descrito como “bajo en grasa”.

En una investigación, la gente ingirió hasta 28% más chocolates cubiertos con azúcar bajos en grasa que los normales: 54 calorías adicionales.

Esa prueba también arrojó que las personas con exceso de peso ingieren mucha más comida con el sello de ‘bajo en grasa’ que aquellas con un peso normal, y que todo el mundo subestima la cantidad de calorías que consume cuando se trata de alimentos bajos en grasa.

Ponerle a los tentempiés la etiqueta de “bajo en grasa” tiene como consecuencia que la gente aumenta el tamaño de la porción, independientemente de si lo que está comiendo es saludable o no, según otro estudio.

¿Sin cargos de conciencia?

La etiqueta “bajo en grasa” es traicionera.
¿Te has sentido culpable después de haberte devorado alguna delicia con muchas calorías, mucho azúcar y/o mucha grasa? Pues no eres el único.

Pero cuando la comida lleva las palabras “bajo en grasa”, los estudios muestran que te sientes menos culpable al comértela, particularmente si ya cargas con exceso de peso.

Contando calorías
Si un alimento tiene el sello de “bajo en grasa”, esa grasa a menudo ha sido reemplazada por azúcar o edulcorantes.

A pesar de ello, la etiqueta hace que merme la percepción sobre la densidad de calorías: la gente no se da cuenta de cuántas está consumiendo, pues asume que son menos.

Los merengues son un ejemplo clásico: no tienen grasa pero sí un alto contenido de azúcar.

Una corriente de pensamiento que hoy en día es común es que una dieta alta en grasa “buena” es de hecho mejor que una baja en grasa pero inadvertidamente alta en azúcar.

El amargo sabor de los edulcorantes
Endulzan la comida sin aportar calorías… ¡Qué más se puede pedir!

Ya sea una cola dietética, sacarina para tu café, un postre o dulce sin azúcar e incluso un plato precocinado, las sustancias artificiales para endulzar se han vuelto parte intrínseca de las dietas modernas.

Tanto que el 49% de las bebidas con gas que se vendieron en 2014 eran bajas en calorías o sin ellas.

Sin embargo, ¿qué pensarías si precisamente aquello que pensamos que nos está ayudando a ingerir menos azúcar y mantenernos en línea realmente nos está engordando?

Hay estudios que indican que si consumes algo dulce, tu apetito aumenta, sea o no un sabor natural.

Esto se debe a que los edulcorantes también activan las vías de recompensa del cerebro, que causan que la persona siga queriendo comer más tentempiés.

Cuando consumes algo naturalmente dulce, tienes una respuesta metabólica inicial al azúcar, pero los estudios muestran que ésta no es igual a la respuesta neurofísica inicial a las sustancias dulces artificiales.

Algunas de ellas disparan la insulina, que provoca que tu cuerpo entre en modo de almacenamiento de grasa y eso lleva al aumento de peso.

Y un estudio reciente concluyó que los edulcorantes alteran los microbios del intestino tanto en ratones como en humanos, de una manera que está asociada con la obesidad y diabetes tipo 2.

El ataque del tentempié
Esos tentempiés que percibimos como “bajos en grasa” o “saludables” a menudo no lo son tanto como parecen.

Galletas de arroz

Pueden parecer más “saludables” que las papas fritas, pero las que tienen sabores pueden contener hasta el doble de sal que el equivalente en papas.

Uvas pasas cubiertas de yogur

Aunque no sorprende que sean dulces, una porción de 25 gramos puede contener hasta 5 gramos de grasa, mientras que las pasas solas tienen apenas cantidades ínfimas.

Yogur bajo en grasa

Puede tener menos grasa y menos calorías, pero no olvides que un yogur bajo en grasa pero con algún sabor puede contener hasta 10 gramos más azúcar que el natural.

Claves para una dieta sana

Enfocarse demasiado en el azúcar, la grasa y las calorías que tiene la comida puede ser contraproducente cuando se trata de la salud.

Las tácticas para mantener una dieta saludable incluyen:

Cocinar tu propia comida, ya que al hacerlo puedes controlar con exactitud la cantidad de sal, azúcar y grasas.

Añadir buenas calorías

Consumir un puñado de almendras que contiene alrededor de 7 gramos de grasa, pero te beneficiarás de su alto contenido en proteínas y fibra. Además, las almendras son uno de los pocos alimentos que se piensa que reducen naturalmente nuestros niveles de colesterol malo.

Tratar de no consumir alimentos que aportan calorías vacías.


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