Cuando ser tú mismo va contra tu familia

El proceso de crecer no es fácil. A lo largo de él, se da un incesante juego, en el que los hijos quieren complacer los deseos de sus padres y estos, esperan que sus hijos colmen sus expectativas.

Sin embargo, este esquema tambalea en cierto momento. Los gustos e intereses propios, las aficiones e inclinaciones personales de la persona que está creciendo, se contraponen con lo que se esperaba de él. El paso de ser un niño totalmente guiado a un adulto individual es una dinámica compleja y que afecta tanto a los hijos como a los padres. Estos, en muchos casos, tienen enormes dificultades para aceptar el proceso y siguen viendo a su retoño como la pequeña criatura que años atrás fue.
En ese momento surgen los conflictos, que pueden ir desde un simple malestar y situaciones incómodas, hasta la ruptura familiar.

Enfrentamiento

El crecimiento de un niño o niña no es acontecimiento exento de crisis o problemas: ya desde bebés con el destete, los primeros pasos, el dejar de usar pañales, todos son momentos importantes en el desarrollo. Más adelante, la relación con los demás en el colegio, las primeras experiencias lejos del hogar.Seguir leyendo


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