Cuando el orgullo golpea la relación.

¿Tienes una pareja muy orgullosa? 10 cosas que deberías evitar hacer

Lo que no debes hacer con una pareja orgullosa. Te mostramos ciertas actitudes y comportamientos que deberías evitar tener si tu chico es demasiado orgulloso.

Algunos definen el orgullo como excesiva estima, o amor propio, que busca la atención menospreciando a los demás y mostrando que no necesita de nadie.

El orgullo es un aspecto del carácter de algunas personas que por lo general no lleva a tener un buen relacionamiento, ni en pareja ni con el resto de nuestro entorno social. El orgullo puede venir en su personalidad o bien cultivarse a lo largo del tiempo por circunstancias varias, como por ejemplo haber llegado muy alto profesionalmente o haberse destacado en algún otro aspecto de la vida.

Si tras intentar de dejar de elegir mal a tu compañero de vida el destino te ha llevado a estar al lado de un hombre cuyo orgullo le rebosa por los poros, pero a pesar de ello le quieres, es muy importante que tomes en cuenta algunas cosas que debes evitar hacer para no terminar sintiéndote muy minúscula a su lado deteriorando así el relacionamiento entre ambos.

No le dejes tener siempre la última palabra: Puede ser en una discusión o en una conversación normal, si él tiene la costumbre de colgarse la medalla al final con sus opiniones, muestra tu lado guerrero y no se lo permitas, tú también tienes tus pensamientos y él tiene que aprender a respetarlos.

No pares la discusión: Si tu actitud ante una discusión es la de terminar callada y mostrando sumisión por el simple hecho de quedarte sin ganas de discutir, él se irá haciendo cada vez más fuerte y poderoso, dominando tus emociones, y no dudes que te lo recordará en cuanto tenga oportunidad. Mantente firme, no es necesario que seas agresiva, tampoco es necesario que sigan hasta que el entre en razón porque obviamente no lo hará, pero basta con que termines la discusión haciéndole saber que defiendes tu postura y que no darás brazos a torcer. Dejando en claro eso puedes darle fin a la discusión.

No te dejes dominar: Si por ejemplo tu chico es dueño de una gran empresa, de seguro está acostumbrado a mandar y que los demás obedezcan, hazle saber que en casa no existen categorías, su empresa no es la casa y en ese lugar los dos ocupan el mismo puesto. Que no se confunda, y eso dependerá de ti, que le pondrás el freno.

No le hagas sentirse superior: Si le piropeas habitualmente, halagas sus logros o le dices todos los días lo bien que hace las cosas, finalmente terminará creyendo que es sencillamente perfecto, y por desgracia nadie lo es. El reconocimiento mutuo es bueno y aporta su cuota positiva en la relación, pero si hablamos de una persona orgullosa lastimosamente debemos tener cuidado con las dosis. Cualquier exceso puede ser contraproducente.

No le des siempre la razón: ¿Sabes de sobra que no tiene razón y aun así se la das? Grave el error el tuyo porque alimentas su orgullo y terquedad. Procura buscar los mejores argumentos y que se dé cuenta de una vez de que está equivocado, se le bajará mucho su orgullo. La batalla no es solo contigo sino también con él. Debe aprender a reconocer su equivocación.

No asumas siempre las culpas: Hay personas que saben darle la vuelta a las situaciones de tal manera, que siempre consiguen echarle la culpa a los demás, y lo peor es que ellos piensan que es así. No dejes que esto te ocurra a ti. Mantente atenta ante este tipo de situaciones y por sobre todo firme a tu posición.

No pidas siempre perdón: Si en realidad eres tú la que estás enfadada por alguna actitud o comportamiento suyo, hazle saber que ha sido él el culpable, no des brazos a torcer, que reconozca su error y debe pedirte perdón, una palabra que seguramente tendrá que ensayar mucho, pero debe hacer hacerlo por su bien y el de la relación.

No le dejes mostrar su orgullo constantemente: ¿Estás harta de escuchar a diario frases como “qué atractivo soy”, “mi coche es el más caro” o “qué bien me queda este traje”? Aunque sea verdad dale un “stop” cada tanto a este tipo de actitud, no es bueno que se eche tantos piropos.

No trates de pedirle un compromiso: Ni se te ocurra mencionarle la posibilidad de casaros o tener hijos, deja que sea él el que se dé cuenta que no puede vivir sin ti, que te necesite y sea el que dé el primer paso.

Nunca mires hacia abajo: Para alguien orgulloso ver que la persona que tiene delante agacha la mirada es todo un triunfo porque considera que lo tiene controlado, así que no olvides mirarle fijamente a los ojos sobre todo cuando discutan, te sorprenderá su reacción.

No toleres palabras insultantes: Si en algún momento ha llegado a faltarte al respeto con palabras subidas de tono, déjale bien claro que tú vales mucho y que no vas a tolerar de nadie, y mucho menos de él que te insulten. Es importante que seas dura con tus decisiones, no te eches para atrás.

Esperamos que con estos consejos logres modificar la conducta de tu pareja poco a poco, porque está claro que a veces existen miedos en la pareja, pero lo que nunca debe pasar es que alguien tenga miedo a su pareja.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"