Cuando amas a alguien, te mantienes leal.

Cuando de verdad amas a alguien, por sobre todo, siempre te mantienes leal. Cuando de verdad lo amas ni siquiera te sientes capaz de ocultarle las cosas, no encuentras la necesidad de engañar a esa persona, buscas no lastimarla por nada del mundo, aun sabiendo que puedes evitar contar ciertas cosas. La lealtad implica un compromiso con otra persona. Por eso siempre preferimos una pareja que nos sea leal y en la que podamos confiar; una persona para la que nosotros seamos lo más importante en su vida de alguna u otra manera.


Cuando amas a alguien no buscas la forma de actuar como si fueras a estar soltero, sabiendo que tampoco lo has sido por un largo tiempo. En realidad ni siquiera se te pasa por la cabeza andar mintiendo sobre el estado de tu relación para engañar a la otra persona. Pues sucede todo lo contrario cuando sientes algo muy fuerte por la persona que está contigo, lo único que quieres es ponerte a gritar a los cuatro vientos cuánto la amas y el profundo deseo que tienes de pasar con ella el resto de tu vida, quieres demostrarla siempre tu intenso amor.

Cuando amas de verdad nunca cambias, no te conviertes en una persona totalmente diferente. En realidad no nos interesa ser otra persona, siempre queremos ser la misma que enamoró a nuestra pareja. Un amor leal es aquel que siempre está dispuesta a estar a tu lado, que no te abandona porque te encuentras sin empleo, porque estás enferma, o porque simplemente dejaste de ser la persona que eras antes. Una pareja con un amor leal te ama en las buenas y en las malas y es ese amor lo que la hace ser fiel.


Cuando amas de verdad a alguien, nunca pero nunca te animas a hacerla sentir como si pudieras estar mejor. Esa persona que está contigo, a tu lado, es tu mejor momento, no existen otras cosas que puedan mejorar eso. Si de verdad la amas no la haces sentir como si tuviera mucha suerte de que tú hayas elegido quedarte por tanto tiempo en ese momento, porque tienes muchas otras opciones tan igual o mejor que esa persona. En realidad no existen segundas ni terceras opciones, simplemente tu pareja lo es todo para ti. Pues si sucede que te hartas de estar en sus mejores momentos, la realidad es que eres un desleal ante la persona que de verdad te ama.

Cuando amas a alguien no tienes miedo de huir, no te escapas cuando tienes una pequeña discusión, al contrario, lo primero que piensas es en buscar una solución donde ninguno de los dos termine lastimado, para demostrar así que tu pareja puede confiar en ti. Primeramente una relación debe estar basada en la confianza mutua, pues trata de ganarte eso por parte de tu pareja. Nunca eches a perder una relación seria por una noche de aventura, recuerda siempre que puedes terminar perdonado, pero si traicionas la confianza, ya nada será igual.



Cuando tú amas de verdad a alguien, no hay espacio en ti para fabricar un engaño, ya sea de manera física o emocional. De maneras grandes o de maneras sutiles. La lealtad no sólo está relacionado con “no engañar” físicamente a tu pareja. Debes saber una cosa, si de repente tienes un enlace emocional con alguien más, es decir hacerle saber a otra persona que te atrae aun teniendo pareja, no solo eres infiel, sino también eres desleal. Y si envías mensajes de texto coqueteando con otras personas o envías fotos, también eres desleal. Si verdad amas a tu pareja no corres el riesgo de perder a esa persona y más por un engaño. No tienes tiempo ni ganas de lastimarla de esa manera.

Cuando amas a alguien, no das por hecho ese amor, siempre quieres agregarle algo más que mantenga encendida esa llama. La tratas con amabilidad. Le das respeto. Ni siquiera piensas en mentir o dañar. Siempre buscas cambiar algunos detalles, pero si hacemos eso, es para mejorar nosotros mismos y para absoluto bienestar de nuestra relación. Si amas de verdad, te conviertes en una persona respetuosa, bondadosa, llena de amor, fidelidad, y por supuesto, lealtad.

Cuando de verdad amas a alguien simplemente entregas todo de ti, peleas por esa persona que tienes a tu lado a capa y espada. Cuando lo amas reconoces todo lo que hace, sus esfuerzos también se convierten en los tuyos y sus logros lo compartes y festejas como si fueran tus logros. Haces que esa persona no camine delante ni detrás de ti, sino que vaya a tu lado. Das todo por su bienestar.

Por eso ten en cuenta siempre una cosa: cuando de verdad amas a la persona que está a tu lado, simplemente NO LO ARRUINAS.


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