¿Crees que lo puedes perder? Esto es lo que debes hacer

Todo puede pasar en este póquer sin reglas claras que es el amor. Si la suerte está hoy de tu lado, puede el azar cambiarlo todo en una sola partida, pero el as bajo la manga si no salva el juego, lo arruina. Cuando el amor ha golpeado con fuerzas las aldabas del alma y llegó para quedarse, así como lo disfrutamos, el “lado b” del amor se hace presente: los problemas, las asimetrías, los cambios. Es allí cuando el miedo de perderlo nos invade. Si las sospechas de que se está alejando de ti son intensas, de la tabla de posibilidades, te damos dos opciones que debes tomar en cuenta y otras dos que siempre debes desechar.

Cuando la intuición y los hechos hablan por sí solos, todas las sospechas se levantan y giran a nuestro alrededor. Nos desesperamos pensando en qué fallamos y hacemos ese estrecho camino del retorno al punto de partida mientras buscamos qué fue lo que hicimos mal.

¿Qué cosas no debemos hacer nunca?

En cuestiones del corazón, partimos desde el punto en el que debemos comprender que la relación de pareja es de dos personas. Esa construcción que hacemos cuando mantenernos una relación no la hacemos solos, por lo tanto la responsabilidad es de ambos. No puedes culparte por lo que hiciste o dejaste de hacer si la reciprocidad de los sentimientos no es la que esperabas o ha sufrido variaciones.

Mientras intentamos salir de ese estado de incertidumbre, nadando en ese mar de ansiedades, somos capaces de cometer muchos errores que acaban cobrándonos un alto precio. Esto es lo que no debes hacer.

No recurras al chantaje

Debes empezar por arrancar de tu mente ese pensamiento típico que te hace colocarlo contra la espada y la pared: “nadie te amará más que yo”, “no serás feliz con nadie como conmigo”, etc. Eso solo es ubicarte en la errada posición de ser quien más da y la relación pierde todo el equilibrio que nunca debe dejar de existir.

Si te has dado cuenta de que él está perdiendo el interés en ti, si lo notas lejano, lo último que debes hacer es buscar que sienta que estás a expensas de él, que te desvives por él, si eres la que más lo busca, lo llama, le escribe y por la otra parte no existe el mismo retorno, entonces no hay equilibrio en la relación. Cuando esto pasa e intentas nadar contra la corriente, como quien estira de la cuerda sola y hace un doble esfuerzo, lo único que logras es perder el valor que debes darte a ti misma. Espera que sea él quien te llame, quien regale, quien invite, cuando lo haga sí puedes retornarle el gesto, pero si no lo hace no entres en ese circuito que solo te desgastará. Suelta de esa cuerda y deja que las cosas fluyan.

El amor es de a dos, no olvide esa premisa.


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