Confesiones De Dar Sexo Oral

Cuando queremos satisfacer a un hombre, porque nos gusta, dentro de las acciones que solemos tomar, está el de hacerle sexo oral, con la intención de que esté más apto para tener sexo o para que tenga un orgasmo inolvidable.

El pene aparenta ser la parte más fácil de manejar, sin embargo, el hecho de realizar un sexo oral bien hecho, lleva más trabajo del que los hombres se imaginan, así que ¿Está mal querer que los hombres sepan lo que están recibiendo?

A continuación nos explayaremos sobre lo que como mujeres, nos gustaría que ustedes, los hombres, supieran acerca de lo que realmente significa hacer un “blow job”.

1. Arrodillarnos mientras tú estás de pie, requiere mucho poder atlético

Esta técnica, según el punto de vista del hombre es sexy y hasta puede ser erótica, en el sentido de imitar la típica imagen de una mujer sumisa que se siente dominada por el hombre, el cual en las películas tiene poder sobre ella.

Desde el punto de vista de la mujer, realmente le pone MUCHA presión a las rodillas. Así que, a menos de que algún día, te des la tarea de acobijar el piso, y sepas lo que es, no esperes que lo queramos hacer constantemente. Acepta un no por respuesta y espera pacientemente hasta que queramos hacerlo. Y siempre agradécelo después.

2. Sabemos que nos vemos sexys.


Tenemos claro que el estar arrodilladas da una buena imagen de nuestro trasero o de nuestro busto, sabemos que es algo que siempre quieres ver. Así que lo hacemos con todo el propósito de que nos veas. En algunos casos, podemos tratar de vernos lo más sexy posible para que, por un lado, tú lo puedas disfrutar mucho más al ver nuestras partes eróticas y también en algún punto, realmente queremos que llegues y sabemos que mientras más sexy nos veamos, más rápido podrás alcanzar tu orgasmo.

Por lo mismo, te aconsejamos que nos halagues, que nos mires y que compartas tu atención entre el placer que te estamos dando y el prestarnos atención a nosotras.

3. A veces, nuestros ruidos y gemidos son parte del show


La verdad es que algunas veces puede ser que estemos realmente excitadas y que necesitemos hacer ruidos, sin embargo, en otras ocasiones, lo hacemos porque sabemos que a los hombres les gusta. Además, como ya dijimos antes, queremos acelerar el asunto. Esto no lo decimos en el mal sentido, ¡al contrario! Lo estamos haciendo porque a ti te gusta y porque queremos que alcances tu orgasmo. Y te sentirías bien halagado, si vieras lo que estamos dispuestas a hacer para que eso pase.

En toda relación, es importante que haya reciprocidad y tal como a ti te importa que nosotras lo pasemos bien, a nosotras también nos importa y siempre queremos que alcances tu orgasmo.

4. 69: Bueno en la teoría, demasiado difícil de hacer en la realidad


La famosa posición del 69, puede parecer engañosa, porque a simple vista, no parece muy complicada y parece ser muy buena la idea de que te realicen sexo oral, mientras que lo recibes. Es una idea sexy que promueve la reciprocidad. Sin embargo, si pierdes la concentración, todo se puede ir muy rápido de tus manos. Puedes descontrolarte con las piernas, los tiritones suelen ser muy comunes durante la excitación. Así que si es que lo vas a intentar, trata de controlar tus tiritones, porque la idea nunca es que termines pegándole sin querer a tu pareja. Se me ocurrió la siguiente analogía: Es como si alguien te estuviera ofreciendo un helado a mitad del camino mientras que estás corriendo el maratón.

5. Las advertencias son bienvenidas

La idea es que siempre avises cuando va a llegar el semen. Es un signo de cortesía y también es una advertencia necesaria.

Por algunas mujeres, un shot de semen no previsto, puede ser tomado a mal y puede hasta ser considerado como una falta de respeto. Así que para que te evites malos ratos, siempre avisa cuando vayas a llegar.

6. ¿En el baño? Tal vez


Te adelantamos que puede ser complicado, tanto como lo es el tener sexo normal bajo la ducha. ¿Es entendible o no? Una persona, ya sea hombre o mujer, no puede tener TANTA agua en la boca y más encima usarla para darte sexo oral. Tú también sabes que cuando las mujeres estamos enamoradas, podemos llegar lejos para satisfacerte, pero esto puede llegar a ser peligroso. Aún así, hay algunas de nosotras que podríamos estar dispuestas a intentarlo y ver cómo nos va, pero no actúes decepcionado si es que no duramos mucho. Más vale que propongas algún tipo de solución al problema, en lugar de plantear la idea de que simplemente sigamos más tiempo.


7. Todas tenemos un límite

Si estás listo para llegar, pero te estás aguantando para no llegar, porque lo estás disfrutando demasiado, ten en cuenta, que las mujeres tenemos un límite y cada una sabrá cuál es. Si te esfuerzas por mucho tiempo, puede ser que hasta te quedes sin final feliz.

Hay algunas que querrán darte placer por media hora máximo u otras menos, pero si ni siquiera estás cerca de llegar, en algún momento vamos a tener que tirar la toalla.

Todas somos humanas y merecemos el respetar nuestros propios límites. Tú tampoco quieres que los traspasemos, porque la balanza de la equidad va a quedar muy baja en tu lado y vas a tener que realizar bastante esfuerzo para equipararla. Si es que la mujer decide traspasar ese límite.

A veces, damos la imagen de que podemos chupar, morder y succionar por mucho tiempo, pero realmente hay puntos en donde nos esforzamos demasiado y de repente, hay mujeres que ocultan ese esfuerzo, entonces quizás no lo notes. Así que si es que la mujer te dice que no, como ya mencionamos más arriba, eso no te da permiso de poner caras o de aplicar la ley del hielo, a lo único que tienes derecho es a aceptar que tu mujer no te puede dar más, literal. ¡Tenemos un límite!