¿Comparas a tu pareja con tu ex? 7 razones por las que NO debes hacerlo

Suele decir que las comparaciones son odiosas y ello encierra una gran verdad: ¿quién quiere que sus acciones, sentimientos o logros sean puestos en la balanza con los de otra persona?

Sin embargo, tendemos a hacerlo, siempre y en todos los ámbitos.

Los que han tenido más de una relación de pareja, tarde o temprano las compararán, al menos algún detalle.

Y en el tema de las relaciones de pareja, las comparaciones no solo son odiosas, sino que también resultan nocivas, injustas y hasta perjudiciales.

Hábito peligroso

Es algo bastante común (y en lo que quizás hayas caído).

No estás de acuerdo con ciertas particularidades de tu compañero o te molestan algunas actitudes. Entonces miras hacia atrás, hurgas en tu pasado, hasta encontrar lo que tu ex hacía en estos casos. Pierdes tiempo y energía en pensar sobre quién halló las soluciones más adecuadas a los problemas o es mejor para resolver una determinada situación, en lugar de apreciar las cualidades y aprender a vivir con los defectos de tu actual pareja.

Si la comparación te remite siempre a la misma persona de tu pasado, resulta bastante obvio que algo no está claro en ti. Un trazo de tu relación pasada aún revolotea en tu interior, algo que está siempre presente y que te impide avanzar.

Por supuesto, aquí incide por qué se terminó esa antigua relación. ¿Estás olvidando lo negativo, los aspectos que realmente llevaron al fin? ¿O acaso todo iba bien, pero circunstancias inmanejables, como un viaje, los obligó a terminar? Las posibilidades son infinitas y las repercusiones que pueden causar en tu vida actual, también.

De acuerdo a las diferentes posibilidades, debes entender por qué lo haces y qué implica. Si estás olvidando lo malo y te centras únicamente en lo bueno del pasado, puedes caer en una idealización de tu ex y contra los ideales, nadie puede luchar.

Si el fin había llegado a pesar de los sentimientos, quizás quedó algo sin resolver y la sombra de ese amor pasado aún llega a tu presente.

Por qué no hacerlo

En líneas generales, comparar a las personas resulta incómodo y hasta odioso, por el sinnúmero de aspectos que intervienen.

A continuación te daremos algunas razones de peso del porque no es buen a idea comparar tus relaciones.

– Normalmente las comparaciones se focalizan en lo negativo, dejando de lado lo positivo. Las personas no son iguales, todas tienen virtudes y defectos, además de personalidades únicas. Al compararlas, puedes estar mezclando “manzanas” con naranjas”.
– Si comparas, puedes poner en peligro tu relación. Comparar a tu pareja con tu ex no será bien visto por la persona que está contigo ahora, aunque ella sea la “ganadora”. –
– Mejor no lo hagas: puedes arruinar tu relación o propiciar peleas.

– Una comparación es una pérdida de tiempo, nada productivo o positivo sale de ella. Comparar a tu pareja con tu ex es algo inútil y solo hará que no veas lo bueno de tu relación actual. Cada relación es distinta y siempre tendrá cosas buenas y malas.
– Si vives comparando lo que tienes ahora con una relación pasada, de alguna manera demuestra que no has superado a tu ex y que no lo has olvidado. Esto, por supuesto, puede dañar tu relación actual y herir a tu pareja, además de perjudicarte a ti.

– Si te anclas al pasado, obviamente no podrás seguir navegando hacia el futuro. Comparar a tu ex con tu pareja actual evidencia que tienes algún problema, de que el pasado aún sigue afectándote y que algo falta para dar vuelta la página. Si evitas hacerlo, te será más sencillo seguir con tu vida y dejar tu pasado atrás.
– Una comparación puede ser muy injusta. ¿Cómo una persona que está a tu lado ahora puede “competir” con algo que está en tu recuerdo? Trabaja para mejorar lo que no funcional y pule los detalles que te incomodan.
– Ya sea que estés comenzando una relación o que estés en un vínculo de hace algún tiempo y no puedes evitar pensar en tu ex y compararlo con quien está ahora contigo, estás encaminando tu pareja actual hacia el fracaso, porque tu energía se dirige al pasado y dejas de prestar atención a lo que estás viviendo.


Qué hacer

Si no te decides a vivir plenamente tu vida actual, valorando lo que tienes ahora mismo, estás desaprovechando tu presente, al dirigir tus energías hacia un pasado que ya fue y no volverá jamás de la misma manera.

Comparar permanentemente tu presente con tu pasado, es una manera de vivir a medias. Mirar siempre hacia otro lado no te permite disfrutar de lo que tienes ni procurar un mejoramiento de tu realidad y mucho menos, proyectar un futuro con bases sólidas.

Refugiarte en lo que fue, pero ya no existe, implica un retroceso y te condena a no hallar la seguridad y la tranquilidad en tu presente, indispensables para lograr la estabilidad y la plenitud emocional. Si te aferras a la idealización que tienes de tu ex, dejando de lado las razones por las cuales terminaron, seguramente estás yendo por un camino equivocado y trayendo un nuevo problema a tu vida. Si vives pegada a un gran amor que se terminó, verás pasar el tiempo y no disfrutarás nada.

En cuanto a tu pareja actual, analiza por qué la comparas con la que alguna vez estuvo a tu lado. ¿Qué sientes a hacerlo? ¿Nostalgia, pesar, dolor?

¿Sientes que te eso te aportar algo positivo? Y si no es así ¿po qué lo haces?

Sacúdete ese hábito negativo y atrévete a emprender caminos nuevos, que te permitan ser feliz.

Quizás haya cosas no resueltas en ti y sin querer, puedas terminar lastimando a la persona que ahora tienes a tu lado, que no tiene por qué verse envuelta en tus dudas y tus inseguridades. No es justo pata ti ni para él.


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