Cómo sacar de tus pensamientos a quien no te quiere.

No es un secreto que gran parte de las relaciones terminan … y a veces muy mal. De hecho, los psicólogos piensan que aproximadamente el 98 % de todos nosotros hemos experimentado un amor no correspondido, de alguna u otra manera.

Una de las maneras más dolorosas es cuando uno de los dos ama, pero el otro no. Esto solo deja tristeza, desesperación y dolor.

En esos casos es imprescindible dejar de pensar en esa persona.

Pero ¿cómo hacerlo?


Si has terminado una relación, pero aún sientes algo fuertehacia tu ex, lo primero que debes tener en cuenta es que es normal que experimentes ciertos sentimientos.

Se trata de un proceso por el que todos debemos pasar, pero que a veces toma formas no deseadas y muy negativas, como la aparición de pensamientos obsesivos e incluso incapacitantes.

Cuando amas a alguien, pero no eras correspondida, puedes sentir que todo ha llegado a su fin y que nada tiene sentido. El dolor es algo muy real y que predomina sobre todo lo demás y esto tiene una base científica: se ha descubierto que el rechazo activa las mismas neuronas de tu cerebro sensibles al dolor, que se activan por el dolor físico.

Sin embargo, no todo está perdido: quizás no puedas controlar cómo te sientes, pero sí es posible que aprendas a superar el dolor provocado por un rechazo sentimental y seguir adelante con tu vida.

Qué hacer ( y qué no)

1 No caigas en la negación: ocultar lo que sientes “bajo laalfombra” no contribuye a tu curación y muy por el contrario puede hacer que el proceso se extienda y te traiga otros problemas más adelante. Es algo muy natural que sientasdolor si amas a una persona que no siente lo mismo por ti, aceptar tus sentimientos es el primer paso para ayudarte aprocesarlos en forma positiva.

2 En los momentos de rupturas dolorosas, muchas personas optan por conductas de tipo maníaco: salen todas las noches, se entregan a relaciones pasajeras, beben alcohol o consumen diferentes sustancias. Es una forma de negación también, pero puede tener consecuencias extremadamente negativas e incluso peligrosas.

2 No dejes de lado y por el contrario, realiza esas actividades que más te gustan: bailar, salir, visitar nuevos lugares, leer.Si por algún motivo las interrumpiste, recomienza… y si no las hiciste nunca y está en tu lista de “pendientes”, es un buen momento para comenzar.

3 Estudia algo nuevo: un idioma, pintar, cocina, alguna artesanía. Esto te permite despejar la mente, expresarte y conocer personas nuevas.

4 En ocasiones, cuando tenemos una relación dejamos de lado a nuestros amigos y amigas. Búscalos, rodéate de esas personas que siempre te apoyaron. Además de hablar sobre lo que te ha pasado, para reflexionar y curar tus heridas, te ayudarán a superar este momento.

5 Limita el tiempo que estás en las redes sociales y no caigas en el error de espiar a tu ex, eso hace que te sea más difícil olvidar y seguir adelante.

6 Identifica tus pensamientos y comportamientos obsesivos. Presta atención también a los momentos en losque aparecen y no puedes dejar de pensar en esa persona: puede ser a la mañana, al volver a tu casa del trabajo o cuando tengas actividades que hacías con él. Un cambio de rutina puede ser una buena idea para enfrentar esto. Haz un ejercicio, diciendo en tu interior: “Estos son pensamientos obsesivos” o “Estoy actuando obsesivamente”. Luego debes hacerte una proposición: “Estos pensamientos no me controlan, yo los controlo”.

6 A veces es inevitable encontrarte con quien te ha roto el corazón porque es un compañero de trabajo, viven en el mismo edificio, son colegas en la actividad profesional. En estos casos, el contacto debe ser el mínimo posible y evitar las miradas y las conversaciones personales.

7 Devuélvele o tira a la basura todas las cosas que te lo recuerden, porque esa son maneras de seguir relacionados.

Cuándo pedir ayuda

Desahógate, no pienses que llorar es una muestra de debilidad. Si te guardas lo que sientes, simplemente te harás más daño, porque es algo que está en tu interior y lentamente trabajará para aparecer en algún momento.

Si es necesario, acude a ayuda profesional para salir adelante y es imprescindible que lo hagas si aparece en ti alguna de estas conductas.

-Si tus hábitos alimenticios han cambiado sustancialmente: no comes nada o por el contrario, te pasas comiendo, preferentes comida chatarra o cosas dulces.


-Si tienes grandes dificultades para dormir o por el contrario, estás gran parte del día durmiendo. Si debes recurrir a pastillas para conciliar el sueño, es también una señal de peligro.

-Cuando experimentas sensaciones de desesperanza hacia el futuro o te sientes absolutamente incapaz de enfrentar tu día a día.

-Sufres grandes cambios en tu estado de ánimo normal, incluyendo reacciones agresivas hacia los demás.

-No puedes dejar de pensar en cosas negativas y todo lo ves mal.

– Piensas en hacerte daño.

El fin de una relación no es el fin del mundo: considéralo un aprendizaje y un escalón más en la búsqueda del verdadero amor.