¿Cómo es un niño malcriado?

Ser padres es un inmenso reto a través del cual ingresamos a ese contexto en que ejercemos la más dulce de las profesiones, pero también la más desafiante. Los menesteres de ser padres se van aprendiendo por el camino. Mientras crecen los hijos, vamos cargando la mochila de lecciones, cada día nos convoca a un nuevo aprendizaje. El hecho es que en esta prueba de ensayos y errores que nos da la condición de ser padres, los pequeños suelen presentar conductas caprichosas con frecuencia que debemos saber manejar. Decimos que un niño es malcriado cuando presenta ciertos rasgos a los que debemos estar muy atentos. Te contamos algunas señales de que tu hijo puede ser malcriado.

Las 8 características de un niño malcriado

Colaborar con el quehacer de la casa no es de su agrado

Las reglas claras son esenciales para que los hijos adquieran responsabilidades y todo empieza en el hogar. Desde los detalles más simples como levantar los juguetes del piso, guardarlos cuando termina de jugar. Enséñale que son sus pertenencias y que como tal debe ser responsable por ellos. Si se encapricha para no hacerlo, busca el momento ideal para conversar con él, explícale con simpleza que debe hacerlo, del mismo modo en que tú tienes responsabilidades con él. Esa es su función en la casa.

Colaborar a la hora de poner la mesa para comer o retirarla, acomodar su cuarto, hacer su cama, deben ser sus tareas.

Los berrinches están a la orden del día


La forma que tienen los niños de llamar la atención cuando desean algo, es haciendo berrinches para lograrlo. El secreto está en cómo somos capaces de reaccionar ante ello, cómo manejar la situación. Hay niños que hacen esto en púbico y muchos padres, antes que pasar por un mal rato delante de extraños, prefieren ceder a los caprichos. No es lo correcto. Pues el niño siempre te pondrá a prueba, intentará saber hasta donde es capaz de llegar. Si tu límite supera el techo de la organización y la armonía familiar, estarás en problemas. Recuerda que él no puede dominarte, eres tú quien tiene que ejercer la autoridad sobre él y tienes la potestad en tus manos de hacérsela entender.

Todo depende de ti. Tú impones las reglas.

La dominación hacia los padres


El niño nos pone a prueba, como mencionábamos, dependerá de los padres superar ese desafío. Ellos practican el ejercicio del poder y su campo de acción. Saben si tienen más éxito con la madre o con el padre, estudian la situación, pero nunca se entregan. Si los padres no desarrollan a cabalidad su capacidad de imponer reglas e impartir límites, todo funciona mal. El hogar será una eterna anarquía en la que el niño tendrá la última palabra. A medida en que vaya creciendo la situación empeorará. Tú crees que son pequeñeces, pero el paso del tiempo te dirá lo contrario. Irá creciendo y tendrán que enfrentarse a situaciones más complejas. Si no has sabido detener su plan de dominación a tiempo y en forma, la crianza de ese niño se tornará mucho más difícil.

Es desobediente



En suma, si no entendió los límites y las reglas del hogar, no te obedecerá. Ten presente que no solo no hará lo que le pidas que haga y acabará haciendo berrinche para desquitarse, sino que también creerá que está haciendo lo correcto, que tú eres la mala y que él es el dueño de la razón. Debes hacerle entender por qué, no quieres que haga ciertas cosas o por qué no debe comportarse de cierta forma. Fomenta el diálogo permanente con tu hijo. Trabaja en esa comunicación, no solo en los castigos como suspender la tv o salir al parque.

No comparte

El signo más notorio de un niño malcriado es que no le gusta compartir. No presta sus juguetes, no cede, no resiste perder en los juegos.

Los modales no son lo suyo


Pedir por favor, agradecer, saludar, respetar a los mayores, son signos básicos de una buena educación.

Trabajar en ello es algo que se debe hacer desde muy pequeño, debes ensañarle la importancia de ser amable, los valores de ser un niño educado. Debe notar, en el trato familiar, dentro de casa, que todo lo que se pide con amabilidad y afecto, siempre es mejor que si lo hace de mala manera.

Pega e insulta a sus padres


Lo que tienes que tener en cuenta es que todo esto lo hacen para atraer la atención hacia ellos. Si pegan, dicen barbaridades o gritan, solo tiene un único objetivo.

Tú conoces a tu hijo y sabes que situaciones lo hacen reaccionar mal. Intenta trabajar sobre ello, hazle ver lo mal que queda delante de la gente y sobre todo, debe entender que aunque grite y patalee, no conseguirá lo que quiere. Verás como el afán por el escándalo irá disminuyendo.

Cuando obedece es porque recibe algo a cambio


No es esta la mejor opción. Intenta buscar siempre el lado de la razón y de la reflexión sobre lo que está haciendo y el por qué reacciona de esa manera. Debe comprender sus responsabilidades y el por qué de los reproches. Es el camino más rápido para salir de ello.


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