¿Cómo actuar ante las malas personas?

En la vida te encontrarás con muchas clases de personas: agradables o desagradables, tolerantes o impacientes, serenas o impetuosas, voluntariosas, geniales, alocadas, coherentes, obstinadas, perseverantes, incoherentes, creativas, pesimistas, negativas, soñadoras… la lista es larguísima y con todas las gamas intermedias posibles.

Todas tienen virtudes y defectos, que se mezclan de manera única en cada una de ellas. Buenas y malas

La mayoría de las veces no podemos controlar ni saber con qué clase de persona nos vamos a encontrar, ya sea en el trabajo o dentro de un círculo más íntimo. Por ello es extremadamente importante que sepas reconocerlas. De esta forma, podrás acercarte a aquellas que te aportarán algo positivo y alejarte de las otras (o tomar tus recaudos para que no te perjudiquen).

Estas son algunas características que te ayudarán:

– Las buenas personas ayudan con afecto y respeto. Disfrutan si los demás están bien y aunque en algún momento pueden tener sentimientos originados por el miedo, (por ejemplo, la envidia, basada en el miedo a que el otro sea mejor), los aceptan, pero no dejan que determinen sus acciones, manejándolos sin pisotear ni dejar de lado al otro. Son personas que confían en los demás y se fijan siempre en sus partes buenas, porque saben que todos las tenemos. Están siempre dispuestos a ayudar y apoyar al otro cuando lo necesita, aunque para ello deban cambiar sus propios planes o les cause alguna incomodidad.

– Las malas personas repiten una y otra vez sus conductas cargados de negatividad hacia los demás, convirtiéndolos en sus víctimas. Son incapaces de razonar y están convencidos de tener siempre la razón. Si se equivocan, le echan la culpa a otro. Pueden ser muy sarcásticas e hirientes, insolentes, dados a hacer bromas pesadas y groseras, pero no a admitirlas contra ellas. Tienen actitudes como insultos, contacto físico no solicitado, amenazas, intimidación verbal o física y suelen avergonzar públicamente a los demás y en otras ocasiones, los anulan como si fueran invisibles: los interrumpen groseramente y buscan humillarlos por todos los medios posibles, incluyendo las redes sociales.

Recuerda que nadie es totalmente bueno o totalmente malo: todos tenemos aristas positivas y negativas.

Expuestos

Que las personas malas existen, es una realidad; que te puedes topar con ellas en cualquier momento, también.

En ocasiones somos víctimas de la maldad de las personas; a veces nos damos cuenta que va a ocurrir, en otras ocasiones no. Estamos siempre expuestos a personas que anteponen sus intereses sobre los de los demás, sea dejan llevar por su ambición o por sus deseos y aprovechan cada oportunidad en su vida, aunque sea sobre el sacrificio de otros, para imponer sus deseos.
Ellos no sufren al hacerlo, no experimenta culpa ni se siente responsables por el dolor o malestar que causan a los demás. De hecho, algunos disfrutan al hacerlo. Cuando somos víctimas de sus injusticias, nos sentimos heridos o afectados, si nos dañaron o lastimaron a alguien cercano. Podemos sentir varias emociones: rabia, ira, impotencia, furia; en ciertas ocasiones quisiéramos tomar represalias, acciones directas y contundentes, enfrentarnos a esas personas y hacerles notar el enorme daño que causan, tratar de impedir que obtengan lo que quieren. En la mayoría de los casos, esta decisión puede no ser la más acertada, pues esas personas casi siempre están preparadas y tienen apoyo de otros.

Ya tienen un castigo

Aunque nos pueda causar impotencia, es necesario saber, que no es necesario hacer nada para que las personas malas reciban su merecido. En realidad ellas ya tienen una pesada carga: tener que vivir consigo mismas diariamente. Aunque no lo parezca, quienes se dedican a mortificar la vida de los demás son personas infelices, resentidas, lastimadas, frustradas, disconformes. Su supuesta felicidad se basa en cosas materiales y en triunfos efímeros; en la mayoría de los casos, no tienen con quién compartir sus “victorias”, porque a fuerza de causar daño, se quedan en soledad. Nada los conforma o satisface y esa es una de las razones por las que siempre están en contra de los otros.
Suelen alardear por todos los medios posibles de sus grandes momentos, de lo dichosas que son. Necesitan decir que tienen lo que en realidad no tienen, generando envidia o temor en los otros. En realidad solo muestran su profunda tristeza y piensan que consiguiendo cosas, logrando esos éxitos inútiles, un título y posiciones encumbradas, podrán saciar su angustiante soledad.

Qué hacer

Cuando estás frente a estas personas, podrás experimentar mal humor, agresividad; a veces sentirás que eres menos, te dolerá la cabeza. Es como que te contagiaran su “mala onda”.

No te resientas contra estas personas: sé comprensivo y paciente. Son seres humanos como tú, pero que como se alimentan de malas acciones, actitudes falsas y conflictos permanente, se sienten solos. Sigue tu camino y no permitas por ningún motivo que interfieran en tu vida personal, laboral o profesional.

Si por algún motivo no puedes alejarlas, debes mantenerte siempre alerta ante sus actos si pueden perjudicarte de alguna manera. No permitas que te roben atención y energía y no te sientas culpable de la situación que generan.

Bajo ningún concepto permitas que “la mala onda” y la negatividad de esas personas se inmiscuyan en tu interior, ya que eso puede afectarte en otros ámbitos de tu vida y llevarte a sufrir estrés y escapes artificiales como la comida, tranquilizantes, etc.

Por supuesto, no respondas a la negatividad de ellos con agresividad o violencia física, esos son caminos que te llevan a males mayores y en los que tú resultarás con mayor perjuicio. Prueba con la amabilidad, el cariño y el respeto: muchas de estas personas nunca han recibido estos sentimientos, por lo que a veces es posible que experimenten cambios positivos.

Si estas técnicas no funcionan, utilizar el enfrentamiento directo, firme pero no agresivo, diciéndole claramente que su comportamiento no es aceptable.

Si nada da resultado, ya sabes, cuanto más lejos mejor, pues te restarán toda tu energía.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"