Carta abierta para quienes critican a una madre soltera sin estar en sus zapatos

Si es que alguna vez has juzgado a una mamá por su estado civil, pasa antes a ponerte mis zapatos, te los presto.

A ti mamá soltera, que has tomado la decisión de avanzar por tu cuenta de la mano de tu chiquito. Tu que has sentido ese pánico al saberte sola ya sea cuando has recibido la noticia de la llegada del bebé o durante su trayecto, a ti quiero decirte que he estado en ese lugar, tal vez en otras circunstancias y por otros motivos, pero si observas bien quizá alcances a ver todavía mis huellas.

A ti que sientes ese miedo diario al despertar y saber que solamente tú eres la responsable de ese angelito que aún duerme, que comprendes que de ninguna manera puedes perder tu empleo o enfermar. Tu que sabes que no puedes fallar, ni flaquear, ni mucho menos llorar. A ti te digo que te detengas, que sepas que no es la peor situación, deja de lado la lástima, arma tu red de apoyo, avanza con ellos y disfruta del viaje.
Independientemente si ha sucedido por elección propia o circunstancias ajenas en tu entorno, estar a cargo de tu hijo por ti misma, es probablemente la decisión más fuerte que hagas en la vida, ésta es la situación que adopté desde hace más de tres años.

Mi hija llegó en el momento en que me despedía de su padre, después de una larga y compleja relación, ninguno de los dos sabíamos que ella ya venía en camino, y cuando nos enteramos cada uno tuvo la libertad de decidir acerca de cómo lo íbamos a vivir, en mi caso siempre fue un sí rotundo a lo que venga y como venga, en su caso fue un no, y pues qué se le va a hacer.


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