Bienvenido 2018

​En estos últimos días de diciembre, donde estamos a punto de comenzar un nuevo año, es probable que seas de esas personas que no se dieron cuenta que el 2017 está a poco tiempo de terminar, y tal vez te encuentres a ti mismo diciendo alguna de las frases que la gente se dice en esta época, tal como “ya quiero que este año se acabe”, o “espero que el siguiente año sea mejor”.

La realidad es que cada año tiene 365 días, y depende de nosotros hacer que cada día valga la pena, hay que planificar con tiempo, pero estar dispuestos a aceptar los cambios, hay que tomar decisiones acertadas, pero hay que ser capaces de escuchar los consejos de los demás. Solamente así podremos lograr que el próximo año sea mejor y que tengamos las herramientas para poder enfrentar los retos que se nos presenten.

​Deberíamos vernos a nosotros mismos como una empresa, y realizar un análisis, un diagnóstico y una evaluación de lo que hicimos y pudimos lograr en el año que termina, así como tratar de prever las tendencias que pudieran afectar nuestro contexto y nuestro entorno, para poder elaborar nuestro plan.
Arrancar la última hoja del calendario y darle la vuelta a la página implica empezar una nueva historia, significa tener páginas en blanco delante de nosotros, por eso, la mayoría de nosotros tendemos a asociar la llegada de un nuevo año, con la idea de intentar algo nuevo, de hacer borrón al pasado y cuenta nueva. Es una época llena de esperanza, donde se miran los meses por venir como la oportunidad que nos da la vida para mejorar nuestra salud (física, emocional o mental), nuestra economía, nuestras relaciones personales, etc.

​Antes que comiences a pensar en tus propósitos para el siguiente año, es importante agradecer lo que te dejó el 2017, para poder darle la bienvenida al 2018 de la mejor manera y con la mejor actitud. El agradecimiento es la mejor herramienta tanto para atesorar las buenas experiencias, como para poder valorar las malas, pues no podemos seguir adelante si seguimos enfrascados y viviendo en el pasado. En el terreno del amor es importante soltar rencores para poder vislumbrar nuevos caminos, agradecer a las personas que llegaron y no se quedaron, incluso a quienes te lastimaron, solo de esta forma encontrarás la paz. Busca herramientas para cerrar historias del pasado que no te dejan evolucionar, aprende a soltar lo que te lastima.
Si en este momento estás sin pareja, no significa que estés solo, te tienes a ti mismo y eso, debería ser suficiente. La soledad no es ruda ni es fea, es una oportunidad de conocerte a profundidad, de soltar el miedo y aprender que la persona más importante eres tú. Regálate un libro, llévate al cine, sal a comer. Aprovecha esta oportunidad para descubrir lo que verdaderamente te apasiona.
Cualquiera que sea el plan que tengas para comenzar el año, podemos recomendarte siete conductas que puedes adoptar para vivir al máximo y de manera más sana mientras nos preparamos para darle la bienvenida al año nuevo.

1. Ten una actitud de gratitud.

Desde un punto de vista psicológico y fisiológico, ser agradecido es bueno para tu salud. Los doctores Dr. Robert A. Emmons y Michael E. McCollough, de la Universidad de California, en su estudio científico de la “gratitud: sus causas, sus posibles efectos en la salud humana y el bienestar”, demostraron que agradecer lo que uno tiene no solo reduce la depresión y el estrés, además de que disminuye la presión arterial y desacelera los efectos del envejecimiento.

2. Intenta lograr un buen estado físico.

No es necesario que te conviertas en un atleta de alto rendimiento, solo se trata de comenzar a moverte más este nuevo año. Pon metas realistas y alcanzables, como completar una carrera de 5 km. Camina en el parque más cercano dos veces por semana; dejar el automóvil y realiza tus mandados en bicicleta. Lo importante es que busques una rutina que te sirva y que puedas mantener a largo plazo.

3. Haz que dormir bien sea una prioridad.

Es difícil sentirse bien si estás exhausto. Muchas investigaciones científicas prueban que dormir es fundamental para nuestra salud general, ayuda a no aumentar de peso, puede reducir los factores de riesgo para los ataques cardíacos, los accidentes cerebro vasculares y las enfermedades crónicas como la diabetes.

4. Fortalece tus relaciones sociales.

¿Piensas que reunirte con tu familia y amigos es lindo, pero no es necesario? Tal vez debes saber que diversos estudios han demostrado que “las personas que tienen buenas relaciones con su familia, amigos y comunidad son más felices, tienen menos problemas de salud y viven por más tiempo”. Y viven mejor. También se ha descubierto que estas interacciones ayudan a “aliviar los niveles dañinos de estrés que pueden afectar de forma negativa las arterias coronarias, el funcionamiento intestinal, la regulación de la insulina, y el sistema inmunológico”.

5. Busca maneras de mejorar la vida de otra persona.

Dar te hace sentir más completos. No importa dónde vivas, siempre hay personas, causas u organizaciones que pueden beneficiarse a partir de nuestro tiempo, experiencia o recursos. No solo porque somos humanos biológicamente programados para compartir con otros, sino que una investigación del neurocientífico del Instituto Nacional de Salud, Jorge Moll, demostró que al hacerlo recibimos un estímulo llamado “helper’s high”, gracias a la liberación de los neurotransmisores de la sensación de placer.

6. Haz que aprender sea un hábito de por vida.

¿Siempre has querido estudiar un idioma? ¿Desde chico siempre has querido aprender a tocar un instrumento? Tal vez, este año sea el momento para tomar ese desafío. Aprender es muy importante, sobre todo a medida que crecemos, según la Asociación de la Ciencia Psicológica. Estudiaron 221 adultos de entre 60 y 90 años, los cuales pasaron 15 horas semanales aprendiendo una nueva habilidad. Luego de tres meses, aquellos que tomaron habilidades que requerían una participación activa y procesos cognitivos de alto nivel (como la fotografía digital), mostraron mejoras en la memoria, en comparación con aquellos que solo se involucraron en interacciones sociales y actividades mentales menos exigentes (como escuchar música clásica). Esta es otra razón para ejercitar nuestro cerebro en forma periódica.

7. Haz que mantenerte saludable sea una prioridad.

Todos estamos ocupados, y es sencillo posponer ese control médico, el examen de visión o examen médico. Pero ahora que se aproxima el nuevo año, ¿por qué no hacer una pausa y programar las visitas al médico e incentivar a nuestros seres queridos y amigos a que hagan lo mismo? Después de todo, la buena salud es la base para comenzar todo lo que queremos lograr este nuevo año. ¿Por qué no invertir en lo más valioso que tienes?

No ocupes el pasado como ancla, ocúpalo como trampolín. El pasado te ha dejado las experiencias que necesitas para crecer como persona y tener claridad. Todo lo que has vivido hasta hoy te ha convertido en quien eres hoy, pero no debes dejar que el pasado sea una carga que te impide avanzar, pon toda esa carga en una catapulta y avanza hasta donde tengas que hacerlo.


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