Así es cómo la infidelidad en una relación puede destruir la estabilidad de los hijos

La infidelidad es conocida mayormente por lograr causar verdaderos estragos y emociones negativas en los miembros de la relación y el matrimonio definitivamente es sacudido hasta su núcleo más íntimo, pero resulta importante destacar que va más allá de ese ámbito de pareja, cuando se presenta dicha situación en parejas que tienen hijos estos también sufren los estragos emocionales que trae consigo una infidelidad, los misos influyen de forma permanente en el desarrollo de su vida y genera conductas que se reflejan en la etapa adulta.

Para una formación y crianza sana algunos psicólogos denominan el entorno ideal de la estructura familiar debe ser estable, es decir que se deben evitar discusiones y altercados frente a los niños, las diversas acciones y conductas que se evidencian durante la niñez afectan de forma permanente el desarrollo de la conducta y la vida adulta de los niños, especialmente cuando son jóvenes y se encuentran en la búsqueda de su personalidad logrando imitar patrones.

Según se concluyó en un estudio, un tercio de los matrimonios han experimentado la infidelidad pues las parejas lo han admitido, y más del 30% admitió que repetiría la experiencia. En muchos casos los involucrados no toman en consideración las repercusiones de sus acciones sobre sus familias y que sus acciones repercuten de forma negativa en el desarrollo integral de la vida de los que los rodean a largo plazo.

Resulta impactante conocer las diversas afecciones que pueden llegar a sufrir los niños involucrados en una familia donde se ha experimentado la infidelidad, te damos a conocer algunos aspectos que influyen en la vida de los niños de forma temprana y para toda la vida.

Se culpan a sí mismos por lo ocurrido, los niños mantienen la conducta de sentir culpabilidad cuando se generan problemas familiares, pues aun no poseen madures emocional y mantienen una dependencia emocional de sus padres, por esto logran retribuir los problemas que puedan sufrir a sí mismos.

Cuando se generan estas situaciones los niños se sienten poco afectivos y distantes pues sus padres no demuestran sentimientos de aprecio entre sí. Cuando esta conducta se hace frecuente los niños crecen bajo los ideales de no ser merecedores de cariño ni afecto pensando que son los causantes de la falta de cariñ o en su entorno familiar.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"