Amiga, ¡relájate! Deja que él te extrañe

Estar demasiado disponible para él solo se muestra como necesitada y desesperada, y ciertamente no hará que te eche de menos si siempre estás en el otro extremo del teléfono esperándolo.

3. VE CON CUIDADO, CON LA COMUNICACIÓN.
Cuando empiezas a querer realmente a alguien, toda la lógica se sale por la ventana. En lugar de hablar casualmente con él una vez cada par de días, puede ser difícil resistirse a enviarle mensajes de texto cada hora, ¡incluso si aún no es tu novio!

Mi sugerencia es abstenerse de enviarle un mensaje a menos que él te envíe un mensaje. Y, cuando te envíe un mensaje, dale al menos unas horas antes de que respondas.

Durante este período de tiempo, le garantizo que se estará preguntando dónde se encuentra, qué está haciendo y qué falta.

4. LA SUTILEZA RECORRE UN LARGO CAMINO.
Cuando le escribas un mensaje, no le digas cada cinco minutos lo increíble y guapo que es y que lo extrañas mucho.


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