9 maneras de lograr más autodisciplina personal, porque todo esta en su poder

Al hablar de autodisciplina abrimos el camino para llegar a la meta fijada. Si nos hemos propuesto un objetivo, sin la capacidad de organizarnos, estructurarnos y de orientar nuestros esfuerzos apuntando hacia aquello que queremos alcanzar, no lo lograremos. De eso se trata la autodisciplina: de que tengamos la fuerza de voluntad y el empeño necesarios para llegar al final del camino.
Para no errar el rumbo o en todo caso, no desviar la atención del objetivo, debes tener muy en claro lo que quieres hacer y trabajar sobre los mecanismos e instrumentos para alcanzarlo. No llegará solo, debes hacer el esfuerzo y la idea clara más la organización son las claves de una autodisciplina efectiva.

1. La única persona que puede ayudarte, eres tú


Todo depende de ti. En primer lugar, tú tienes que querer lograr el objetivo, tú debes determinar las pautas a seguir, tomar las herramientas que te ayuden, acercarte a las personas indicadas, tomar determinadas acciones que te ayuden a lograrlo. Puedes pedir los consejos que quieras, las personas que te rodean podrán opinar sobre lo que deseas, pero jamás estarán en tu lugar ni pensarán por ti. De manera que sí es bueno escuchar sus opiniones pero ten en cuenta el detalle importante de que las otras personas no tienen tu perspectiva de la situación.

2. Errar también es parte del reto


“Errar es humano”, reza el viejo dicho y es verdad. Es imposible que no te equivoques. Los errores construyen tu margen de visión de la situación y además te dan la experiencia que necesitas, pues ante situaciones similares, ya tendrás los elementos que te ayuden a cambiar la estrategia y a emplear los resultados de los errores a tu favor. Siempre te quedara un aprendizaje sobre el cual irás construyendo no solo para no equivocarte, sino también para aplicar la experiencia adquirida.

3. Observar para descubrir la resistencia


Acercarnos al plano de la resistencia implica que tengas la capacidad de observar las situaciones que se presentan desde tu interior. Has una introspección que te permita visualizar el objetivo y desistir de desviar la atención. Por ejemplo, tienes ganas de salir con tus amigas que han organizado una salida esta noche, pero sabes que tienes que trabajar en un proyecto que debes terminar para una fecha que está muy próxima. De eso se trata la autodisciplina, de que te enfoques en lo realmente importante que es tu proyecto. Ello requiere también de un esfuerzo no solo mental sino también espiritual.

4. Hacer algo complicado de manera sencilla es autodisciplina


Estamos en posición de afirmar que la autodisciplina es la clave del éxito. Es lo que hace la diferencia con el fracaso. Apuntar a la meta con las herramientas precisas, no complicarse tanto, generar los caminos más simples para llegar.

La disciplina se cultiva, se trabaja, de a poco, pero con esfuerzo. Nada se logra estando quieto, siempre en movimiento, que todo lo que hagamos sea siempre en provecho del éxito que deseamos.

Es sencillo, te preparas para trabajar frente a la computadora, pero comienzas a distraerte con Internet o el teléfono. Tal vez estés desperdiciando el tiempo que te hará falta necesariamente. De eso se trata el autocontrol.

5. Nadie dijo que alcanzar el éxito es fácil

Para lograr el éxito, debes practicar desde las tareas más simples diarias y triviales. Debes estar seguro de qué cosas te propones hacer, por ejemplo en una mañana y hazte el propósito de cumplirlas. Te servirá de base para los grandes proyectos de tu vida, pues habrás aprendido del orden, la organización y sobre todo de la fuerza de voluntad para mantenerte en la ruta al éxito.

Muchas personas comienzan un negocio con una importante inversión sin saber a ciencia cierta como funciona. Ese riesgo implica que no han tenido la noción de qué herramientas y mecanismos utilizar para empezar esa tarea y estarán destinados al fracaso.

6. No creas que el éxito es sinónimo de mayor o menor inteligencia

Nadie que no se esfuerce y no trabaje llegara al éxito. No depende de si una persona exitosa es más inteligente que una persona que ha fracasado. La regla no funciona de esa manera.

Se trata de saber desarrollar la autodisciplina y también el control emocional. Las reacciones de alguien que practica defensa personal serán mucho más precisas, aun si son espontáneas que las de una persona que desconoce de ello. El trabajo constante lo hace y lo dice todo, es nuestra mejor carta.

7. La autodisciplina se aplica en la vida

Para cualquier situación de la vida cotidiana, así como para objetivos y metas específicas está presente la autodisciplina. Para estudiar, para realizar una tarea en la casa, programar un fin de semana en el que equilibres tus actividades recreativas con las de algún proyecto personal que te encuentras realizando. Todo es cuestión de autodisciplina donde la distribución del tiempo y la fuerza de voluntad para cada cosa será la clave para lograrlo.

La autodisciplina te sirve para estudiar, para el autoaprendizaje, el control emocional, la fuerza de voluntad, la perseverancia. Todo requiere de autodisciplina.

8. La fuerza de voluntad y la perseverancia


Debes ser lo suficientemente fuerte para no alejarte de la meta. Aprender a no distraerse a cada paso, es un ejercicio, no fácil, pero elemental para tener la real dimensión de lo que significa autodisciplinarse.

La fuerza de voluntad que llevas en tu interior para alcanzar tus metas, lo mucho que lo deseas, es lo que te impulsará a lograrlo.

La paciencia, en este engranaje entre objetivo y fuerza de voluntad también se involucra como un elemento fundamental, pues si pierdes la clama ante los tropiezos, no te permitirás ver la recta final del camino, el proceso y lo que es necesario cambiar para llegar. Todo es siempre un esfuerzo y cada paso que damos no siempre puede ser perfecto, solemos caernos y aprender a levantarnos para seguir requiere de mucha paciencia.

9. ¿Cómo sería tu vida cuando logres lo que te propones?

Hay un ejercicio sencillo pero práctico que nos hace entender de manera muy fácil lo que realmente es la autodisciplina. Cuando nos planteamos un objetivo, cerrar los ojos e imaginar la emoción de alcanzar el éxito es un gran incentivo. Pues bien, si te tomas eso como una práctica diaria, ve trabajando por ello con ese mismo entusiasmo. Aplica esas energías en el trabajo y la fuerza de voluntad vendrá sola.

Hay algo que es importante, si eso que te propones te hace realmente feliz, no te será difícil lograrlo. La búsqueda de los objetivos en la vida debe ser por y para sentirte realizada plenamente. Verás como el camino va siendo más simple y ese esfuerzo más ameno.


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