9 caricias que llevan a un hombre a la locura aún en los juegos previos.

Para saber cómo excitar a un hombre y provocarlo intensamente, es de vital importancia que conozcas a qué se refiere el término ‘excitación’. Es la primera respuesta del cuerpo al deseo sexual, que se desencadena a raíz de una serie de sensaciones y condicionamientos tanto físicos como psíquicos, tales como una caricia, un beso, una mirada e incluso un olor. Sin embargo, no debes olvidar que los factores responsables de la excitación varían de un hombre a otro, por lo tanto, debes tener conocimiento de los puntos débiles o zonas erógenas para lograr estimular sus sentidos y estimularlo al máximo.

Las relaciones sexuales que perduran para siempre en el recuerdo, son aquellas en las que existe una fuerte conexión entre ambos miembros de la pareja, para lo cual es fundamental el intercambio de cariño y lograr el clímax perfecto.

A continuación, te presentamos nueve caricias que puedes intentar para comprobar cómo puedes lograr el máximo placer en tu pareja:

Tus uñas. Son poderosas aliadas para despertar el apetito sexual de tu pareja. La espalda suele ser un buen lugar para acariciar con las uñas, empezando desde arriba y terminando en su trasero. Si quieres enloquecerlo aún más, hazlo desde el pecho, pasando por su abdomen y terminando en la ingle. No necesitas ejercer presión, no quieres arañarlo.

– El poder de los besos. Los besos son excitantes, tanto en los labios, como en otros lugares del cuerpo. A las mujeres nos gusta sobre todo que los besos circulen por todo el cuerpo, pero los hombres disfrutan que el cariño esté enfocado en el pene.
– Nada más excitante que las palabras. El lenguaje tiene un poder increíble, lo cual podrás notar tan pronto empieces a susurrarle al oído. Si nunca lo has hecho, empieza por lo más sencillo que se te ocurra, pero utiliza tu creatividad.
– No olvides los pezones. Algunos hombres también sienten placer cuando les acarician los pezones. Mira sus reacciones para saber qué y cómo le gusta.
– No olvides los muslos. La parte interna de los muslos del hombre es una parte muy sensible y un punto muy fuerte para estimularlo. Presiona con firmeza, pero sin lastimar y después bésalo.

– El punto G masculino. El perineo se localiza entre el pene y el ano, es una zona erógena que pocos hombres se atreven a experimentar, pero puedes ayudarlo a que la descubra. En esa zona es donde se encuentra el punto G de los hombres y puedes llegar ahí después de acariciar sus muslos.
– Detente en el cuello. La nuca es una de las zonas más erógenas, pero la región del frente del cuello es el punto específico donde se da más excitación cuando es acariciado, o estimulado con la lengua.
– Acarícialo con tus senos. Para los hombres, el aspecto visual es muy importante, por eso puede resultar irresistible si deslizas tus senos por su cuerpo, pero permite que te vea en todo tu esplendor.
También usa tu trasero. Los hombres enloquecen con esta parte del cuerpo femenino. De espaldas a él, haz movimientos circulares con tu trasero cerca de su pene, inclinando tu cuerpo hacia adelante para que tenga una visión tuya que lo volverá loco.
– Las zonas erógenas son aquellas áreas del cuerpo que son más sensibles frente al estímulo y provocan excitación sexual. Los hombres, además de los órganos genitales, tienen partes del cuerpo con un mayor número de terminaciones nerviosas, lo cual implica nuevas posibilidades para intensificar su deseo, estratégicamente, y volverlo loco.

Las zonas erógenas de los hombres son: el cuero cabelludo, los párpados, las orejas, los labios, el cuello y la nuca, los pectorales, las clavículas, el vientre bajo, la parte interna de los muslos, el perineo y, evidentemente, la zona genital.

No olvides que puedes despertar su deseo desde antes de estar cerca de él y empezar a tocarlo. Vístete de manera sensual y mándale una foto mientras está en la oficina. Cuida tu higiene y mantén un aspecto limpio y bien presentable. Si quieres excitarlo muestra algo de tu piel, usa una mini falda o una blusa que muestre tu escote, sin necesidad de mostrar todo, solo haz que su imaginación comience a andar.

Es importante que utilices el lenguaje corporal. Acaricia tu pelo, muérdete el labio, sonríe, acaricia tu cuerpo mientras lo miras, cruza tus piernas, vete acercando a él conforme le vas hablando, etc., en pocas palabras, saca ventaja de la situación en la que estás, para lograr conectar sus pensamientos con su cuerpo.

La tentación física es una excelente táctica de seducción, provócalo, finge que no sabes que te está observando y muévete, come o habla sensualmente. Si a eso le añades una buena dosis de caricias y besos, lo excitarás de inmediato. No debes olvidar que los instantes previos son primordiales porque funcionan como antesala del encuentro íntimo y augura su éxito o fracaso. Procura que ambos estén a gusto con lo que va sucediendo y siempre demuestra mucha seguridad.

No te reprimas y hazle saber lo mucho que lo deseas, lo bueno que es en la cama o lo que quieres que te haga; las palabras, al igual que los sonidos, tienen una fuerte influencia en la mente masculina. Ten siempre presente que una ventaja a tu favor es que conozcas sus gustos y deseos.


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