8 cosas que las suegras deberían saber acerca de sus nueras

De todas las relaciones humanas, especialmente entre mujeres, la más controversial y emblemática es la de la suegra y la nuera. Para una madre, el hijo es el tesoro más preciado al que cuidó toda la vida con el mayor recelo. Ninguna mujer parece ser la indicada para él, pues nadie lo cuidará mejor que la madre. Todas las mujeres siempre tendrán uno u otro defecto, todas. Esta relación entre suegra y nuera es la más difícil de entablar y de perdurar en tiempo sin que exista un conflicto en algún momento. Sin embargo, pueden llegar a ser las mejores aliadas. Te contamos algunas cosas que las suegras deberían saber de las nueras.

1. Lo que siente tu hijo por tu nuera es amor verdadero

Aunque no te sientas cómoda con la idea, sí, tu hijo la eligió a ella para que sea la madre de sus hijos, tus nietos. Prepararnos mentalmente para convivir con idea de que tendremos que compartir su cariño con “otra”, nos produce una verdadera revolución por dentro. Así también barajamos la idea de que “nuestro bebé” aún no está preparado para el amor, para asumir la responsabilidad que implica formar una familia. Nunca estará preparado desde tu perspectiva de madre, pues no te has dado cuanta de que el tiempo pasó y que tu hijo ya es un hombre. Intentarás abrumarlo con la sobreprotección, pero él, ya creció mientras tú sigues pensando que necesita que le des los cuidados maternos que él ya dejó de precisar. Trabaja la idea del desprendimiento. Él siempre fue y será tu hijo. Eso fue siempre así y no cambiará jamás y te amará eternamente, pero hay una mujer que ocupa un lugar importante en su vida y en su corazón. Tú lo seguirás cuidando, pero desde otro lugar y otra perspectiva. Jamás le des a elegir entre ella y tú.

2. Ten confianza en él

Tú lo has preparado para la vida. Su educación estuvo a tu cargo siempre y siguiendo ese parámetro, ten presente que la mujer que elija será acorde a lo que tú le has inculcado. Es una idea que te costará, pero si lo piensas, él merece toda tu confianza, pues de lo contrario estarás poniendo en tela de duda eso que tú le has hecho creer del amor, de las relaciones, de las mujeres.

Si él se enamora simplemente, apóyalo.

3. No pretendas que tu nuera te obedezca


Por más que debas aprender a quererla como a una de tus hijas, ella en verdad no lo es. No puedes adiestrarla a tu manera, manejarle la vida, imponerle tus costumbres ni tus modos de hacer las cosas. Ella es quien es y es diferente.

No te metas con su casa, ni con la educación de los nietos y menos aún con los conflictos de pareja. Ella no es tu hija para que intentes imponerle tu punto de vista en sus decisiones. Si algo no te gusta solamente espera que te pida una opinión. No es bueno que intervengas en la pareja ni ese hogar que están conformando, pues ellos tomarán sus propias decisiones y no pueden ni deben hacer lo que tú les digas.

4. Ella sabe lo que hace

No dudes de su capacidad como mujer, madre y jefa de hogar. Deja que se desenvuelva como ella sabe hacerlo. Ella está lista para poner en práctica lo mismo que tú hiciste en su momento. Permite que sea ella con su inteligencia y su capacidad de desarrollar su proyecto de familia quien forme y forje su propio hogar. No la critiques, si se equivoca en algo aprenderá y lo intentará de nuevo del mismo modo en que lo has hecho tú. Permítele que ella demuestre quien es y cómo llevar su casa de la mejor manera. Lo que debes hacer es darle esa libertad sin incidir en nada a no ser que seas convocada para alguna eventualidad. No comiences con frases como “a mi hijo le gusta esto”, a él le gusta así”, “es mejor que…”. No lo hagas, solo la vas a brumar.

5. La madre de tus nietos


No olvides jamás que ella es la madre de tus nietos. Ese es un valor agregado con el que ella cuenta. El amor de los hijos de tu hijo también será alimentado por ella. En eso podrás apoyarla y ayudarla. Es una razón de sobra para confiar en ella y aprender a quererla.
6. Sé inteligente

Esfuérzate por cultivar el cariño de tu nuera, no por perjudicarla. Lo único que lograrás contrariándola es perder a tu hijo. No intentes competir con su cariño porque ese amor no es tuyo, es un cuadro afectivo del que tú no formas parte. Eres la madre de su marido y ocupas un lugar importantísimo en sus vidas, pero no puedes competir, pues son amores muy distintos el que tu hijo siente por ti y el que siente por ella.

Muchas historias existen de hijos que se alejan de sus madres porque los terminan asfixiando y la nuera impide que el vínculo afectivo madre e hijo siga en pie. Eso generalmente ocurre cuando la suegra hace exactamente lo contrario a nuestro consejo. Tenlo en cuenta.

7. Una aliada estratégica

Cuando logras conectar con tu suegra, pareciera que todo marcha de maravillas en una familia, pues son las mujeres de la familia las que forjan y alimentan el fuego del hogar.

La pareja se fortalece en el amor y cada conflicto que exista es tan solo una prueba más que serán capaces de superar. Son aliadas en la educación de los nietos y en los problemas que puedan surgir con ellos. Si el hijo está atravesando por una situación difícil, juntas pueden encontrar la mejor manera de brindarle apoyo y sostén.

8. Es la felicidad de tu hijo la que está en juego

No se trata de que te sientas en la obligación de amar a una persona extraña que ingresa a tu familia. No la veas como una invasora que tendrás que soportar. Ella llegó a la vida de tu hijo para amarlo y para hacerlo feliz. Piensa en ello y moldea en ese sentimiento de afecto hacia ella, valora lo que ella representa para él.

La peor de las relaciones tóxicas es la que se vive entre suegra y nuera cuando se llevan mal y lo pero de todo es que son tu hijo y tus nietos quienes cargarán con el peso de ese círculo vicioso.

Trabaja esa relación afectiva con la que podrán forjar un hogar feliz y sostener una familia unida a lo largo del tiempo.


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