8 conductas infantiles que señalan, que probablemente estás siendo un mal padre

En algún momento de nuestras vidas todos hemos podido llegar a ser malos padres, y siendo francos y sinceros, esta vida moderna ligada a una era digital y de tecnología, nos han convertido en un nuevo tipo de padres, donde la ardua tarea de criar un hijo es totalmente titánica y ninguna persona está preparada para ser un padre perfectos, para eso no hay manuales, no hay instrucciones 100% efectivas, lo que nos queda es aprender día a día el ejercicio de la tarea más gratificante del mundo, porque quien es un padre de verdad y ama a sus hijos en el amor de Dios, sabe de lo que estamos hablando.

En este orden de ideas queremos que tengas presente que todas las veces los padres no ejercemos esta labor de la mejor forma y que en definitiva hay muchas señales que nos envían nuestros hijos a diario cuando estamos cayendo en conductas que se reflejan en una mala crianza y es que sin lugar a dudas, el criar un hijo es una tarea multidisciplinaria que implica el uso de un equilibrio adecuado de moral, valores, ética y disciplina. Recordemos que cada ser humano es diferente, por eso la idea de cómo criar a un niño varía de persona a persona, porque cada quien concibe el mundo de la forma como fue educado y en esa misma forma consideraría correcto educar a sus hijos.

A continuación te proporcionaremos una lista de las 8 conductas más comunes en las que caemos algunos padres y que nos indican que NO estamos haciendo el mejor trabajo como mentores en la vida de nuestros hijos.

1 – Levantar las manos

Bajo ninguna circunstancia la violencia es el camino, aunque algunas veces nuestros hijos nos hagan perder la paciencia, debemos tomarnos el tiempo para aprender a ser tolerantes y mejores seres humanos, con el fin de poder tener la capacidad de entablar un dialogo en clave de paz con ellos, y así encontrar una salida concertada e inteligente a cualquier problema que se nos presente, por grande y grave que parezca, créanme todo absolutamente tiene una solución.

Por eso evitemos a toda costa caer en conductas negativas como la violencia verbal o física, pues eso lo único que genera entre nosotros y nuestros hijos, son barreras y distancia, que al final terminamos lamentando.

2 – No dar tiempo de calidad

Y en este tipo de conductas hemos caído casi que todos los padres, en ocasiones sin tener consciencia del error tan fatal que cometemos cuando preferimos prestarle atención a cualquier otra cosa, antes que a nuestros hijos, Y como Jane Hull lo expresa perfectamente: “Al final del día, la clave más abrumadora para el éxito de un niño es la participación positiva de los padres”.


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