7 acciones que les restan autoridad como padres.

Todas las acciones que vayas a realizar a lo largo de la educación de tus hijos, inclusive desde el primer momento en que lo recibes formarán parte importantísima en su forma de ser, de pensar y por supuesto en la de comportarse con su entorno social. No te metas en un conflicto eterno, sólo evita estas 7 acciones que les restan autoridad a los padres.



No existe una manual de vida que enseñe a cómo ser padres, uno lo aprende por el camino, eso lo sabemos. Sería una idea un poco loca pensar que existiera una escuela en dónde semestre a semestre te enseñarán materias como: Berrinches y caprichos modulo I o ¿cómo actuar en situación de crisis? Con mucha debemos decirte que hasta la fecha esto no existe tal cosa; sin embargo, el chico se va formando según el buen ejemplo, los valores y los hábitos, eso es lo que más se mantendrá en la mente de tu hijo de por vida, por ese motivo procura no realizar estas acciones.

7 acciones que les restan autoridad como padres

No se contradigan

Tanto mamá como papá deben de estar en la misma sintonía, trabajar en equipo e ir ambos para el mismo lado y priorizar el bienestar del menor siempre. Lo peor que se puede hacer es enviar un mensaje erróneo al chico, contradiciendo la autoridad del otro. Como consecuencia de esto no sabrá que hacer y dudará de la autoridad de que ejerce cada uno, pues tomará como ejemplo al contradictor y terminará haciendo su santa voluntad. Ten en cuenta siempre esta frase: “Siempre es mejor equivocarse juntos que acertar por separado”.

Sobreproteger

En el afán de protegerlo y no permitir que algo malo le pase lo envuelves en un mundo inexistente, de color de rosa, una burbuja de protección en dónde no existe el mal y toda la gente es buena. En pocas palabras un mundo ideal. Pero conforme pase el tiempo te darás cuenta que has criando un ser humano dependiente, insegur e incapaz de tomar una decisión por sí solo, que tendrá problema con el relacionamiento social y sufrirá desilusiones muy a menudo al descubrir que las cosas no son como se las pintaste cuando aún era un niño. ¿Es eso lo que realmente quieres para tu hijo?

No lo menosprecies

Nunca pero nunca lo hagas de menos. Decirles frases como “no sirves para nada”, “eres un tonto” son palabras muy fuertes para tu hijo y más si vienen de sus propios padres. Es normal que en algunas ocasiones te sientas desesperado o te enojes por alguna actitud o travesura que tu hijo haya hecho, pero no pierdas la calma, procura controlar tus emociones. Recuerda que tú eres el adulto y deberías estar dando el ejemplo. Ellos imitarán tu comportamiento y reacciones fielmente.

No ser coherente con los castigos

La palabra castigo en sí ya es muy antigua, podemos renombrarla como “las consecuencias de los actos” porque es justamente eso, el hecho que va a corresponder a una X acción. A la hora de dar una sanción al acto desaprobado de tu hijo debes ser completamente coherente con el hecho y la consecuencia.

A modo de ejemplo, no vas a castigarlo con irse a dormir sin cenar, por el hecho de no haber tendido su cama. En este caso una cosa no tiene nada que ver con la otra. Si quieres que el entienda la lección procura que la sanción sea acorde a la acción.

Nunca lo compares

Ninguna persona es igual a otra, cada persona es un ser distinto, cada niño tiene su temperamento, sus aptitudes y actitudes. Un gran error es hacer comparaciones de él con otros niños o con sus hermanos esperando que el busque alcanzar a ser alguien que realmente no es. Evitas usar las típicas frases como: deberías de ser como tu hermano, o como el hijo de tal.

Estas frases inofensivas aparentemente a la larga traen consigo envidia, celos, que dañan la relación entre hermanos y mucha frustración para el niño que es objeto de comparación.

Malos ejemplos

Tú y el entorno en el que crece el niño serán el espejo donde se verá en unos años, a medida que vaya creciendo. Así que las malas palabras, la agresividad, inclusive los malos tratos hacia las terceras personas son cosas que poco a poco van a quedar implícitos en su educación. Ten mucho cuidado con la persona que eres cuando estás frente a ellos. Procura modular tu lenguaje cuando les hables o cuando te refieras a otra persona, recuerda que son fruto del amor de dos personas, edúcalos con esa misma esencia.

Hacerlos mayores antes de tiempo

No mates su infancia, esa es la etapa más bonita de la vida, déjalos que la disfrutan y que la vivan libremente. No los hagas mayores antes de tiempo, vistiéndolos diferente o comprometiéndoles con tareas que no van acorde con su edad ni al grado de responsabilidad de ellos.

Sin duda estas 7 acciones que les restan autoridad como padres puede que representen un cambio en tu vida al momento de educar a tus chaparritos a partir de ahora. Pero, ellos son la prioridad, edúcalos correctamente.


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