5 huellas emocionales que marcan a los hijos de padres alcohólicos

Si su primer contacto con el mundo es a partir de la familia, el problema de no entender de parámetros normales lo acarrea hasta la adultez no pudiendo realizarse ni alcanzar lo que desean en la vida, no saben cómo seguir su norte, no saben cómo construir su vida, su futuro, todo tipo de esfuerzo para salir adelante les genera inconvenientes porque no saben cómo manejarlo. Esto se traduce en una gran inestabilidad emocional basada en un estado de ansiedad que no pueden controlar.

3. La diversión les resulta difícil cuando la culpa invade

Cargan en el alma mucha frustración y alguna que otra cuota de culpa. Se culpan, generalmente, por no haber hecho algo por esa situación, por sus padres, por la familia. Se agregan a la mochila una carga que no les corresponde, pues se asumen responsables por esa vida que les tocó vivir, pero no comprenden que son apenas víctimas de las circunstancias.

Se sienten con la duda de qué parte de la historia ellos habrían podido cambiar, esa carga emocional no les permite desarrollar una vida normal.

4. Su personalidad les permite ser leales

En general son personas leales, pero no es una lealtad que provenga de los buenos ejemplos de los valores inculcados, son leales a consecuencia de ese miedo en el cual han vivido. Soportaron mucho temor e inseguridad de no saber cómo desenvolverse y experimentaron un gran dolor por lo que han aprendido a desarrollar un estado de lealtad desmesurado.

Esta lealtad es una lealtad patológica que no es normal. El no poder expresar su angustia ante los demás, algo que hasta suele ser un pedido de los propios padres, acaba por germinar esta lealtad patológica.

Esta patología los lleva a tener la tendencia de soportar cargas muy pesadas, creen que deben y pueden aguantar lo que sea cuando están en pareja.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"