5 diferencias entre amar y depender.

Sin duda alguna, amar y depender son como el agua y el aceite, en una relación son conceptos muy distintos, es decir, cuando amas no dependes y viceversa. Estos dos términos no son una buena combinación en una relación sentimental. Debes saber que para llevar una relación sana, uno de los secretos es tener autonomía. A veces solemos pensar que mientras más nos aterra perder a nuestra pareja, más enamorados estamos, pero aunque parezca que una cosa se relaciona con la otra, al final no es tan así, pues existen ciertos detalles que los diferencian.

Como es común en toda pareja, no está mal sentir el temor de perder a tu pareja, al contrario, para que eso no suceda es que luchas día a día por hacerla feliz, pero en contrapartida, no olvides que el primer amor es el que viene de uno mismo y si tú no te amas o dices amar más a tu pareja que a ti mismo, eso no es real, pues para amar totalmente a una persona primero debes aprender a quererte.

Las consecuencias de confundir estos términos pueden llegar a ser muy negativas, por eso aquí te daremos a conocer algunas diferencias que existen entre éstos, para que cuando te toque estar en una relación sepas manejar la situación, sin equivocarte.

Amar es tranquilidad, depender es caótico

Según lo que menciona el psicólogo Santiago Bonomi existe una gran diferencia en lo que es sentimiento de amor y la dependencia, por esa razón, básicamente lo que recomienda el profesional es que las parejas aprendan a reconocer qué cosas conllevan cada uno de estos conceptos. Sin darnos cuenta, en muchas ocasiones formamos restricciones mentales a las personas que amamos. Pero el amor verdadero significa amar a alguien por quien es, sin tratar de cambiarlo.

“Amar y ser amado es el sentimiento más profundo y gratificante del ser humano, nos brinda felicidad, nos potencia como personas y amplía nuestros horizontes. Por otro lado, la dependencia generalmente conduce al sufrimiento y al desarrollo de conductas patológicas de sumisión que tienen por objetivo evitar a toda costa la soledad y el abandono”.

Amar es elegir, depender es necesitar

Normalmente cuando una persona ama de verdad, no deja que la otra persona sea la dueña de su felicidad, sino que más bien se centra en crear una comunión con la cual ninguno de los dos se llegue a necesitar; primero debes aprender que ningún ser es indispensable para otro. La búsqueda del equilibrio y la autonomía se convierte en un pilar fundamental para que puedas llevar una relación sumamente exitosa.

El especialista psiquiatra y psicoterapeuta Walter Ghedin, dejó su punto de vista en relación a este tema: “Las consecuencias de la dependencia amorosa, derivan en la presencia de celos, violencia psicológica y física, también algo de angustia, depresión, deterioro de la funciones parentales, hijos testigos de conflictos entre los padres, aislamiento social, e incluso postergación de los proyectos personales. La relación se estanca en un comportamiento dañino y reiterativo”.

Amar es confiar, depender es angustiar

La confianza es uno de los aspectos fundamentales para que la relación transite por buen camino. Cuando una persona es dependiente, generalmente no se siente cómoda cuando no está junto a su pareja, muchas veces considera que es necesario que la otra persona opine al respecto y en otros casos, hasta que actúe por ella. Eso significa que, en el caso de la dependencia, el contacto con la otra persona es una herramienta para hacer que desaparezca el malestar, mientras que en el amor la compañía y la presencia del otro es algo que produce bienestar.

El especialista Bononi explica eso de la siguiente manera: “La persona dependiente requiere de consejos permanentes para tomar decisiones en la vida cotidiana, necesariamente debe tener la aprobación urgente del otro porque carece de confianza en sí misma y en sus propias capacidades. La ansiedad, producto del temor a la separación, los lleva a sostener relaciones desequilibradas y de constante sufrimiento”.

Amar es equilibrar, depender es aislar

Por lo general las personas codependientes en todo momento buscan mantenerse junto a su pareja, muchas veces hasta sin llevar en cuenta el lugar ni el momento. En la dependencia, digamos que todo se maneja en base a una cierta rutina, es por eso que una de las principales diferencias entre el amor y la dependencia es que la segunda puede ser comparada con una adicción, ya que consume gran parte del tiempo, mientras que el mayor impacto emocional que provoca es el malestar generado al salirse de los horarios.

Amar es liberar, depender es apresar

La presencia de la otra persona se convierte en algo muy indispensable para aquellos que eligen ser dependientes, en vez de amar. En este caso, el o la dependiente no tardará mucho tiempo en tratar de comunicarse de una u otra manera cuando su pareja se ausente por algunos momentos, incluso durante un corto rato. Es probable que cuando eso pase comiencen a llover las llamadas o mensajes, y si por algún motivo la otra persona no puede responder, sin dudar también los reclamos se harán presentes.


Lo mejor que puedes hacer es amar; pues eso implica confiar, dar libertad, tener comunicación, etc. Todo eso se traducirá en una sola palabra, “Felicidad”, en cambio la dependencia siempre terminará por perjudicarte. Aprende a ser feliz y a hacer feliz.


"Puedes utilizar los botones de abajo para ver más"