4 problemas de autoestima más comunes

Nuestra autoestima se va desarrollando desde el momento en que nacemos. Es influida positiva y negativamente, entre otras cosas, por nuestras vivencias.

El autoestima se trata sobre el resultado de un proceso donde valoramos nuestra propia forma de ser interna y externamente. Incluyendo nuestro cuerpo y nuestros rasgos de personalidad.

Influye directamente en nuestro bienestar y en casi todas las áreas de nuestra vida, desde el terreno laboral, social, familiar, de pareja y por supuesto, el personal. Algunas personas incluso pueden afirmar que puede ser tomado como un pilar fundamental dentro de nuestro funcionamiento vital. También podemos afirmar que es el motor que empuja nuestro sentir.

Con base a lo anterior, podemos reflejar la importancia de su cuidado. Sin embargo, nadie tiene una autoestima impenetrable y existen ciertas experiencias, percepciones, comparaciones o mensajes que podemos recibir, los cuales nos pueden afectar en el autoestima que podamos tener. Por lo que, al respecto, podemos dilucidar cuáles son los 4 problemas de autoestima más comunes y también vamos a profundizar en propuestas acerca de cómo se podrían enfrentar. Sin embargo, si es que crees que tienes algún problema como los que vamos a nombrar, te podemos decir que ninguno tiene una solución que le sirva a todos, así que te animamos a que puedas pensar en la manera en que tú podrías enfrentar esto.

Algunas señales de alarma que puedes ver son:

– El sentir que no valemos para nada
– Sentir que valemos menos que otras personas
– Sentir que no somos aptos para lograr ciertas cosas
– No sentirse capaz
– Tener un concepto negativo sobre nosotros mismos.

Todas éstas son reflejo de una baja autoestima. Por eso, a continuación te exponemos los 4 problemas más comunes, en conjunto con una proposición sobre cómo enfrentarlos.

1. Tener una imagen negativa de nosotros mismos

El tener una visión relativamente sincera o cercana a la realidad sobre lo que somos nosotros mismos, es poder tener en cuenta aspectos positivos y negativos.

Si es que te das cuenta que te miras con “gafas opacas”, entonces solamente estás tomando en cuenta tus defectos. Esto es un signo de que tal vez, puedas mejorar tu autoestima y tu visión acerca de ti mismo.

Evalúa si es que crees que vale la pena tratar de hacer un cambio en tus gafas. Si es que es así, te invitamos a continuar leyendo.

También puedes desafiar tus creencias. Es imposible que sólo seas un saco roto lleno de defectos. Así como en la vida, es imposible que todo sea malo. Así que te animamos a desafiar esta creencia. Tampoco se trata de ver todo en el otro extremo, y sólo ver lo positivo. Pero si, es bueno que empieces a ver que existen ambas cosas y elementos entremedio.

Por algo dicen que dudar es de sabios, pero puede aparecer cierta inseguridad cuando cuestionamos continuamente nuestras ideas o acciones. Si es que sentimos que nos quitamos valor o que tenemos una baja autoestima, producto de que desconfiamos de nuestras capacidades y conductas, entonces implica que debiésemos equilibrar la balanza y empezar a confiar un poco más en nosotros mismos.


La confianza en nosotros mismos no necesariamente va a nacer de los resultados que podamos ver externamente, sino que también podemos confiar en nuestros valores, los cuales hemos podido mantener a pesar de las circunstancias. Además, podemos incluir los principios que tenemos y con los cuales nos sentimos identificados. Y , por último, podemos referirnos a que cuando nos equivocamos, somos capaces de arreglar nuestros errores.

Si es que eres de las personas que suelen esperar a que los demás aprueben lo que tú quieres o que quieres que todos estén de acuerdo con lo que tú piensas, entonces te podrás haber dado cuenta, de que vivir así es algo difícil. Si es que quieres hacer un cambio en esto ¿Por qué no te arriesgas y comienzas a ser tú mismo? De esta manera, podrás dejar de ser vulnerable y comenzarás a practicar la autenticidad.

2.La imposibilidad de aceptarnos

Este es uno de los principales problemas en cuanto a nuestra autoestima. Cuando no podemos tener la oportunidad de aceptar nuestros errores y sentimientos y tampoco podemos reconocer nuestras cualidades, entonces estamos rechazando como somos.

Para que nuestra autoestima sea más fuerte, entonces tenemos que lograr relacionar todas las partes que nos componen y tenemos que lograr darles algún sentido, sino nuestra autoestima será vulnerable a los sucesos de la vida y se podrá romper en mil pedazos.

En cuanto a lo anterior, no sólo podremos ver limitado nuestro crecimiento, sino que también nuestras relaciones se podrán ver afectadas.

Después de todo ¿Qué hay de malo en descubrirse? Que a uno a veces le cuesta aceptarse. Pero el lograr hacerlo, nos abre la posibilidad de poder seguir creciendo, nos abre las puertas a nuestra propia transformación y al cambio. Al respecto, podemos sumar a Carl Jung, cuando dice “Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma“.

3.La presencia de sentimientos negativos frecuentes

Absolutamente todos los seres humanos, tenemos momentos en los que pasamos por sentimientos negativos o que no tenemos resueltos. Hay algunos sentimientos negativos que son generados a partir de nuestros problemas de autoestima, esto puede expresarse de muchas maneras:

En cuanto a nuestras emociones, podemos sentir: Odio, Ansiedad, Impotencia, etc. También nos puede afectar en nuestra manera de vivir: Nos puede generar desánimo hacia la vida, incapacidad para ver el lado positivo y tender a la autodestrucción. En relación a nuestra personalidad, podemos nombrar que podemos ser: Perfeccionistas, tener una indecisión crónica, reacciones exageradas, tener repentinos o exagerados cambios de humor, culpabilidad neurótica, hipersensibilidad y/o hiperactivación, entre otros.

Es importante el analizar si es que la manera en cómo nos sentimos tiene que ver con la imagen, que hemos formado de nosotros mismos. Ya que esto puede amplificar cualquier sentimiento, por ejemplo: la tristeza puede llevarnos al total descuido y al malestar, la vergüenza puede inmovilizarnos, la ira puede tensarnos, etc.

4.La autoestima es el esqueleto de nuestro “yo”

Si es que en nuestra vida nos ha tocado vivir la derrota y el fracaso, puede ser que éstas dejen una huella en nuestra autoestima. Al respecto, el trabajar nuestra inteligencia emocional, nos podrá ayudar a valorarnos de manera que nos ayude a integrar nuestros fracasos, sin que se dañe nuestra autoestima.

Nuestra manera de actuar y de ser, muchas veces puede estar influida por: las apreciaciones que tenemos sobre nosotros mismos y sobre los otros; por los valores y costumbres que hemos aprendido; por la aceptación que sentimos, etc. Finalmente, también incluimos lo que los demás piensan sobre nosotros.

Por último, recomendamos que puedan trabajar sobre cómo se sienten con respecto a ustedes mismos y a sus sueños. Principalmente, queremos aconsejarles que se dediquen tiempo y energía Nunca hay que olvidar que si es que nos queremos, nuestra vida será más plena que si es que nos estamos odiando. Citando a Ángel Rielo: “La felicidad no es lo que tenemos, es lo que somos. Así que no confundamos conceptos, somos seres humanos no teneres humanos


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