4 pasos para sentirse mejor con uno mismo

Pautas para reparar la propia autoestima y dejar de ajustarse a expectativas demasiado rígidas.

Debido a que durante nuestra vida estamos en constantes presiones, actividades, imprevistos, problemas, entre otros. Solemos dejar para lo último o algunas veces no le damos tiempo a nuestra relación con nosotros mismos. La cual tiene las mismas complicaciones, obligaciones y derechos que las demás relaciones y de hecho, algunos autores la proponen como la relación más importante, ya que es la única que efectivamente nos va a durar por toda la vida.

El sentirse bien con uno mismo, es una meta que puede parecer inalcanzable. Incluso a algunos les parece difícil de aprender, debido a que nadie nos enseña cómo hacerlo y aunque tenemos guías, la mayoría debemos descubrirlo por nosotros mismos.


Si bien hay pasos claros para otras actividades, por ejemplo para aprender a jugar ajedrez o para completar una carrera universitaria, sin embargo no ocurre lo mismo con respecto a poder reparar nuestra autoestima. Si es que tu tampoco sabes cómo tener una mejor autoestima, entonces te invitamos a continuar leyendo este artículo, ya que más adelante entraremos en mayor profundidad a explicar lo que significa el autoestima y cómo podemos hacer que cada día sea más sana con ejemplos e indicaciones.

Sentirse mejor con uno mismo es posible

A pesar de lo que creen varias personas, todo en la mente de las personas puede cambiar, incluso los sentimientos que aparentemente son más persistentes. Por ejemplo, hay momentos en donde nos despreciamos, sobre todo luego de que nos equivocamos y nos sentimos bien enojados con nosotros mismos. Para esto lo mejor es que aprendamos a vernos con otros ojos, a entendernos y a perdonarnos.

Para hacer lo anterior, debes cambiar tu manera de pensar y la forma que tienes de relacionarte con el entorno y con las demás personas. Es efectivo considerar para cualquier cambio dos caminos que van simultáneos: Por una parte, están las creencias y por otra parte, las acciones. Esto es una parte clave de las terapias psicológicas de enfoque cognitivo-conductual.

Queremos dejar en claro que el intentar las siguientes estrategias te puede ayudar en cierto sentido, pero no reemplaza el acudir a un psicólogo, que es en donde tendrías más posibilidades de éxito. Sin embargo, aún así vale la pena que puedas intentar lo que te proponemos:

1. Aprende a reconocer tus logros y atributos

Es común que las personas que tienen problemas de autoestima, tiendan a ceder sus propios logros a pensar que tuvieron buena suerte o a que los demás los ayudaron. En definitiva, suelen darle el mérito a otros elementos y no al esfuerzo o dedicación que entregaron ellos mismos.


Y también, suelen culparse por la mayor parte de las cosas malas que les ocurren, incluso aunque la relación causa-efecto esté confusa o incluso sea improbable.

En resumen, si es que hiciste algo bien, piensas que fue debido a algo más y si es que hiciste algo mal, entonces es todo tu culpa. Si es que te sientes identificado con esto, es bueno que te preguntes: ¿De qué manera podrías sentirme mejor conmigo mismo? Y que reflexiones si es que tiene que ver con el hecho de que se te dificulte ver tus logros y deshacerte de culpas que no tienen razón de estar ahí.

Cuando te sucedan hechos importantes, pregúntate constantemente: “¿cómo puedo sentirme mejor conmigo mismo?”, lo bueno es que esta pregunta te lleva a la acción. También el tener esto claro, te puede llevar a tener hábitos un poco más saludables, que con el tiempo irás automatizando.


Un ejemplo práctico sería en el caso de que pienses que en un proyecto de universidad, el profesor te evalúa mejor que lo que merecías. Siendo que lo más probable es que tu trabajo si haya estado bien hecho y que el evaluador haya simplemente querido hacer su trabajo. Otro caso es cuando las personas maltratadas creen que es por su culpa, aunque claramente no es así.

2. Practica la compasión

Para ayudarte a sentir más compasión, empieza por ablandar un poco tus expectativas acerca de lo que deberías ser. Por ejemplo, hay mujeres que se culpan por no parecerse a otras mujeres, las cuales no son naturales, y normalmente han pasado por varias horas de gimnasio, han pagado por masajes y operaciones, por lo que podemos sintetizar en que han invertido mucho tiempo y dinero para verse así. Y no todos tenemos la obligación de hacer lo mismo, quizás queremos hacer otras cosas con nuestros bienes y en consecuencia, nos vemos como nos vemos.


Fíjate si es que empatizas más con el resto de las personas que contigo y practica el ser menos exigente contigo mismo. Cuando empieces a decirte comentarios negativos, analiza si es que le dirías lo mismo a un amigo o a un ser querido.

Para esto, trata de dedicar al menos 5 minutos al día a reflexionar acerca de si tu “Yo ideal” es razonable o si es que es casi imposible de lograr y en realidad, esta persona solamente existirá en tu imaginación.

3. Ama tus aparentes imperfecciones

La realidad es que todo es más complejo que una simple división entre “lo bueno” y “lo malo”. Siempre hay una explicación detrás de cada cosa y ciertos matices. El no considerar lo que hay detrás nos lleva a que sólo miremos las cosas como imperfecciones, que no debiesen existir, pero están ahí por algo, para recordarnos algo o para hacernos más humanos.

De hecho, siempre podemos encontrar a alguien que les llama la atención eso que a nosotros no nos gusta o que es algo que no les importa. Por ejemplo, hay personas que tienen un carácter bien desinhibido y que están en una sociedad conservadora. También pasa con las arrugas, en un contexto puede ser visto como discriminación y en otro, puede ser un signo de experiencia.


Lo mismo sucede con ciertas manías y rasgos que a veces son “muy propios” de cada uno, que pueden resultar adorables para unos e incluso carismáticos. Aunque si es que nos avergonzamos de ellos, entonces tal vez el resto de las personas lo tomen de manera más negativa. Otra alternativa es que quizás nos puedan demostrar a nosotros, que en realidad hay rasgos peores.

4. Dedícate a lo que te gusta

Si sientes que dedicándote a hacer algo que no te gusta, estás perdiendo tu tiempo y tus capacidades, es mejor que intentes reinventarte y dedicar una parte de tu tiempo en trabajar para algo que sí amas y que si tiene un significado para ti.


Si es que hacemos esto, podemos sentirnos orgullosos de que el camino que estamos realizando es el que sentimos que queremos realizar.

5. Oriéntate hacia la acción.

Ya hablamos harto de lo que había que hacer a nivel de nuestras creencias, pero todo eso es para llevarte de manera segura hacia la práctica.

Para que obtengas los resultados que quieres, entonces debes poner de tu parte y crecer. Darte el tiempo para analizarte y crear motivos para sentir orgullo de ser quien eres, en tu situación y con los medios que dispongas.


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