4 formas de autoengañarte y que en nada te benefician.

Las mentiras son algo que todos odiamos, independientemente del sexo y de la edad. Es algo que puede destruir incluso a las relaciones más fuertes y que ha costado años construir. Sin embargo, ¿qué pasa cuando somos nosotros mismos los que tenemos una “doble moral”?, en donde puede ser que diariamente suframos de engaños, lo cual de acuerdo a lo que opinan los expertos, nos puede debilitar psicológicamente. Si es que tienes interés en este tema, te invitamos a continuar leyendo este interesante artículo que trata de las mentiras que nos decimos a nosotros mismos.

De acuerdo a lo que relata la escritora Pamela Mayer, las personas tendemos a mentir desde 10 a 200 veces al día, debido a que en varias ocasiones preferimos decir la verdad a medias o sólo podemos decir una parte. Desde ahí se utiliza la frase “mientes para convivir”.

Según el experto en psicología llamado Robert Feldman, el cual se tituló en la Universidad de Massachusetts, los números estarían en lo correcto. A su vez, manifestó que la mentira podría ser un mecanismo para defender nuestra autoestima, debido a que nos desagrada sentirnos menos que los demás.

Del estudio anterior, además se rescató que en una conversación se pueden llegar a decir de 3 a 10 “mentiras piadosas”, durante los primeros 10 minutos.

Si bien, hasta ahora nos hemos referido a las mentiras que les decimos a otros, pero a continuación vamos a hablar de las mentiras que nos contamos a nosotros mismos. Según los expertos, hay 4 autoengaños que son diarios, y que puede ser que no nos demos cuenta que pueden ser muy perjudiciales para nosotros mismos, ya que favorecen que tengamos conductas irresponsables o poco confiables.

LOS AUTOENGAÑOS MÁS COMUNES:

1.- Mañana lo hago

¿Quién no se ha dicho esta frase? Probablemente todos la hemos dicho alguna vez en nuestra vida. O también “mañana empiezo”. Estas son unas frases típicas que utilizamos cuando queremos postergar algo o procrastinar.

El hecho de tener deseos de “dejar para mañana” lo que no queremos o alcanzamos a hacer, es un hábito común, el cual nos puede perjudicar en lo que hacemos en el hogar, escuela, trabajo y vida social.

De acuerdo a los investigadores, este es un síntoma con el cual debemos tener cuidado, ya que nos puede causar problemas de estrés graves, en donde incluso podemos llegar a formar todo un síndrome, al vernos forzados a realizar demasiadas actividades en muy poco tiempo.

2.- El querer es poder

Esta es una frase muy popular, la cual puede sonar bastante inspiradora, pero hay que aceptar que muchas veces no es real y cuando es así, puede causarnos daños, debido a que las situaciones de la vida, tal vez no permitan que lleguemos a donde nos proponemos. Al querer que esta frase sea real, en realidad estámos intentando algo que es imposible, lo cual nos puede llevar a un periodo largo de frustración y enojo.



En este sentido, te sugiero que en lugar de concentrarte en lo que debes hacer, estés más atento a fijarte en lo que puedes aprender y que luego, puedas compartir experiencias y conocimientos con los demás.

3.- Ahora sí, mañana lo dejo

Todos sabemos que el cambiar de hábitos es algo difícil y que muchas veces, no queremos realmente hacer, así que para eso existe esta frase. Por ejemplo, es bien utilizada cuando “queremos” dejar un vicio.

Aunque hay una parte de nosotros, que entiende que tenemos que hacerlo con el objetivo de conservar nuestro estado de salud, de todas maneras no queremos empezar hoy y quizás nunca encontremos la fuerza y la determinación para cortar este hábito de raíz.



Esta es una mentira que nos hace poder convivir con la ansiedad que nos provoca el tener que dejar un hábito que nos gusta, nos calma o al cual estamos acostumbrados, además de eso, es la excusa perfecta para no responsabilizarnos por nuestras conductas y sus consecuencias, postergando así el tomar decisiones que nos permitan cambiar nuestra vida.

4.- Todos es color de rosa

La vida tiene de todo, por lo que nunca nada es totalmente bueno. Esta idea de que la felicidad durará por siempre o el creer que un problema se ha solucionado por siempre sin considerar que todo puede cambiar, es algo que puede verse como un optimismo necesario. Sin embargo, recordemos que todo en exceso puede dañarnos y el no poner los pies sobre la tierra o el no atrevernos a mirar la realidad, puede tener sus consecuencias. Para hacer frente a esto, es bueno ser un poco optimista, sólo hay que preocuparse por no caer en un falso optimismo o en negar totalmente la realidad.

El falso optimismo puede dañarnos, ya que hace que no enfrentemos la realidad, nos impide reflexionar sobre ella, en consecuencia, evitamos comprometernos con una decisión.

Todos en cierta medida nos podemos autoengañar, pero es bueno tener en cuenta que debemos evitar caer en la trampa de hacernos más daño que bien, al negar la realidad. Es verdad que a veces la realidad es demasiado fuerte y no nos atrevemos a encararla, sin embargo, debemos tener cuidado de hacernos daño producto de no querer aceptar las situaciones por las cuales estamos pasando.

Ahora que hemos expuesto estos 4 tipos de autoengaño, ¿te sentiste identificado en alguno o en más de uno, quizás?


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