14 señales que comprueban que te pareces a tu madre

Has escucha el dicho “De tal palo tal astilla”, pues estas cinco señales te indican que te estas convirtiendo en tu madre.

Alguna vez te incomodaste por alguna actitud de tu madre, pero después de un tiempo te das cuenta que te pareces más a ella de lo que pensabas y terminas haciendo las mismas cosas que antes de molestaban.

Cuando tienes 5 años, tu madre es tu heroína; cuando tienes 15, tu madre es tu peor enemigo y cuando tienes 25, un buen día te escuchas decir: “Cierra la puerta, ¿o crees que vivimos en una tienda de campaña?” y allí te das cuenta que eres igual a tu madre.

Si pensaste que nunca sucedería, pero ahora lo estás pensando seriamente, lo mejor será que le eches un vistazo a estas señales de que te estás volviendo igual a tu madre. ¡No puede ser!

Este parecido que puedas tener con tu madre no solo se puede dar en lo física, sino también en el carácter y en las costumbres que tiene. Por eso aquí te mostramos cinco señales que indican que te pareces a tu mamá más de lo que pensabas.

1.Nada es “basura” todo sirve:

Toda mamá ve potencial en cualquier objeto, ya sea una caja, mueble o ropa vieja, todo sirve y nada se bota ya que puede servir para algo. Pues ahora tú inconscientemente haces lo mismo.

2.Ves a una pareja joven y piensas cosas raras

Pasas por una cafetería y ves a una pareja de adolescentes besándose. Tu comentario sería algo así como: “Mi Dios, estos chicos no tienen más de 14, y ella, ¿qué está usando?, ¿dónde están los padres de esta chica? No sé a donde va a llegar nuestra sociedad”. ¿Te suena familiar?

3.Hay una estrecha conexión entre tu estado de ánimo y la limpieza de tu casa

¿Recuerdas cuando vivías con tus padres de niña y adolescente? ¿Crees que alguna vez te preocupaste por cómo estaba el fregadero de la cocina? ¡Por supuesto que no! Sin embargo, si hoy llegas a casa y la encuentras llena de platos sucios, ¿te arruina el día? ¡Lo siento, eres igual a una madre!

4.Obsesionada con la limpieza:

Renegabas por la obsesión que tenía tu madre con la limpieza, que ahora no permites que ningún espacio de tu casa este sucio, te convertido en una experta de la escoba, el plumero y el trapeador. Tanto es tu obsesión que pasas tu tiempo libre pensado que lugar de la casa debes limpiar.

5.Tienes las mismas opiniones sobre la crianza de los niños

¿Recuerdas cuando tu madre te aplicó un correctivo o te prohibió algo y pensaste que nunca le harías algo así a tus hijos? Bueno, hoy en día piensas que harías exactamente lo mismo que tu madre cuando vez a los hijos de tus amigas o de tu hermana. ¡Suerte con eso!

6.Te has vuelto un poco paranoica:

Cada vez que salías escuchabas a tu madre decir ¿Apagué la estufa?, ¿Cerré las ventanas? y esto terminaba incomodándote. Pues ahora tú haces lo mismo, ya que no dudas en regresar a la casa para verificar que todo esté bien.

7.Imitas frases sin darte cuenta

¿Alguna vez hiciste algún comentario que te sonó muy familiar?, ¿será que hiciste un comentario que haría tu madre? Claro que sí. Un ejemplo podría ser decirle a tu pareja cuando sale a una cena con los amigos: “Cariño, lleva un abrigo que más tarde hará frío”. ¡No! ¿En qué me he convertido? En mi madre…

8.Tu cartera tiene de todo:

Te has convertido en esa mujer que tiene de todo es su cartera, desde una billetera, llaves, celular, maquillaje, medicamentos, pañuelos, gel antibacterial y hasta una botana, que con todo eso podrías sobrevivir en una isla desierta.
9.Disfrutas ir al supermercado:

Antes renegabas si te mandaban a comprar a la tienda, pero ahora disfrutas de ir al mercado o supermercado hacer las compras de la semana.

10.¿Una fiesta? Solo si tengo donde sentarme

¿Recuerdas las fiestas de la universidad? Creo que ahora tardaría 3 días en recuperarme si salgo de fiesta como en aquella época. ¡Soy igual a mi madre!
11.La hora sí que importa
Para ti llegar a las 10 de la noche a casa ya es tarde, llegar a las 11 es peligroso, llegar a las 12 es una locura y llegar a la 1 ya es parte de un cuento de hadas que recuerdas como muy, muy lejano.

12.Tus conversaciones comienzan con: “¿Puedes creerlo?”

“¿Puedes creer lo que vi hacer a dos jovencitas en la calle?” “Creo que a esa chica la falda le queda corta”. “En mi época ni se nos ocurría hacer esto”.

Estas son todas frases que diría tu madre, si las dices, ya no tienes vuelta atrás. ¡Bienvenida a mi mundo!

13.Le dices a la gente cuán diferente era tal cosa en tu juventud

Si comienzas a pensar que todo tiempo pasado fue mejor y que en tu adolescencia o niñez había otros valores, puedes declararte bienvenida al mundo de parecerte a tu madre. ¡Salud!

14.Les pides a tus amigos que avisen cuando llegan a un lugar
Invitaste a un par de amigas a cenar y se fueron a una hora que para ti es la más peligrosa del mundo. Les pides que te envíen un sms en cuanto lleguen a casa y si pasa más tiempo del que deberían haber demorado en llegar, ya estás llamando a su casa y por poco no llamas a la policía si no contestan el teléfono. Si eso no es ser igual a mamá, no sé.

Entonces, ¿con cuántas de estas señales de que eres igual a tu madre te identificas? Si son más de 8, ya estás del otro lado.


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