12 consejos para evitar las discusiones de pareja

Las discrepancias y desacuerdos son algo común entre los seres humanos y mucho más si se trata de una pareja, especialmente en los momentos de crisis (económicas, afectivas, vitales, familiares), que son inevitables y pueden afectar profundamente a la relación.

De hecho, no son raros los casos en que las personas discuten preferentemente con su pareja y no con otros y este pasa a ser su “modelo” de relación, basado en discusiones constantes, con diferente grado de agresividad y muchas veces por cualquier motivo.

Los motivos

Esta forma de funcionamiento de la pareja es profundamente negativo y normalmente no conduce a nada bueno. En ocasiones los niveles de agresividad suben y se pasa de lo verbal a lo físico.

Para erradicar esta conducta, lo primero es identificar las causas frecuentes de los desacuerdos.
Una de ellas es atribuir intencionalidad o una forma de ser a las cosas que pasan. Por ejemplo, “la comida se quemó porque eres inútil” o “no fuiste conmigo porque eres egoísta”, suponiendo algo que compromete totalmente a la persona acusada. Este tipo de reclamos es un camino seguro a la discusión y normalmente evolucionan, de forma que las críticas y reclamos aparecen aún antes del hecho.

Otra causa de discusión frecuente es la resistencia al cambio por parte de uno de los miembros de la pareja. Gastos, salidas, visitas u otros imprevistos y que se apartan de la rutina normal, generan desacuerdos y recriminaciones.

Otro motivo que puede generar discusiones es cuando uno de los miembros siente que los compromisos derivados de la relación, especialmente cuando hay hijos, le impiden realizar sus sueños o anhelos personales o desarrollar las aficiones preferidas. La insatisfacción puede causar depresión y aislamiento, pero también ánimo de confrontación.


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