10 señales de que tu pareja abusa emocionalmente de ti.

Existen muchos tipos de abuso de una persona hacia su pareja, y tal vez el más difícil de detectar es el abuso emocional, porque, a diferencia del abuso físico donde hay moretones y marcas, este tipo de abuso deja huellas en el interior, que pueden ser disimuladas por quien está siendo víctima y casi son imposibles de detectar por las personas alrededor de la pareja.

Es posible que, incluso siendo una víctima, no reconozcas que estás siendo emocionalmente abusado, y esto tiene que ver con haber tenido una infancia llena de carencias emocionales donde las necesidades del niño no fueron satisfechas y los adultos han desarrollado un estilo de apego inseguro, teniendo como consecuencia la búsqueda de cualquier persona que llene esos vacíos, sin importar que no se sientan amados al cien por ciento.

Generalmente, la pareja abusadora tiene muchas cualidades que dificultan terminar con la relación y puede ser posible que tu pareja tenga una buena reputación ante los demás y que sea una persona muy respetada, por lo que esto hace que la conducta abusiva se normalice.

Si no estás segura de estar siendo una víctima de este tipo de abuso, a continuación, exponemos diez señales a las cuales debes ponerle atención y pienses si vale la pena seguir en esa relación:

Controla tu celular y tus redes sociales. Quiere saber qué haces con tu vida en todo momento, incluso tus cosas más íntimas.
Te pide que lo mantengas informado sobre tus horarios, las personas con las que sales, qué haces en tu tiempo libre, etc.
Te dice cómo vestir. Si no le gusta algo de lo que te pusiste, te pide que te cambies o te revisa lo que vas a ponerte antes de salir.
Evita que pases tiempo con tus amigos. Todo el tiempo se lo tienes que dedicar a él y se ha encargado de alejarte de las personas importantes para ti.
Hace que te sientas como si no valieras nada. Les da más valor a las otras personas y lanza comentarios desagradables sobre ti enfrente de los demás.

Evitas dar tu opinión por miedo a que se enoje. Hay muchas cosas que te guardas para ti, por temor a que reaccione de mala forma.
Si tienes algún problema lo minimiza. No te apoya y tú sabes que nunca puedes contar con tu pareja ante cualquier conflicto, ya que no muestra ningún interés.
No valora tus logros ni te agradece lo que haces por él. Cree que se merece todo y nunca te da las gracias si tienes algún buen gesto.
Te culpa de sus problemas. Cuando algo le sale mal, todos tienen la culpa, menos él. No es capaz de reconocer sus errores.
Cuando te equivocas, te hace sentir culpable. No te comprende ni te apoya, al contrario, te dice que tú ocasionaste el problema.
El abuso emocional se trata de un patrón regular y repetido de ofensas verbales, amenazas, intimidación y críticas constantes, así como humillación y manipulación; todo esto se utiliza para controlar a la otra persona y se produce generalmente porque el abusador tiene heridas de la infancia que no ha sabido reparar. No aprendió mecanismos saludables de resolución de conflictos, ni a tener relaciones interpersonales positivas, sino que está lleno de miedo, de enojo y de inseguridad.

Los abusadores masculinos y femeninos tienden a tener algún trastorno de la personalidad, como el trastorno límite de la personalidad, trastorno de personalidad narcisista y el trastorno de personalidad antisocial. Aunque el abuso emocional no siempre conduce al abuso físico, el abuso físico es casi siempre precedido y acompañado por el abuso emocional.

La víctima del abuso a menudo no ve el maltrato como abusivo, porque desarrollan mecanismos de defensa de negación y minimización con el fin de lidiar con el estrés. Pero los efectos del abuso emocional a largo plazo pueden causar un trauma emocional grave en la víctima, incluyendo la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático.

El primer paso para los que están siendo abusados emocionalmente es reconocer que está sucediendo. Si reconoces en tu relación cualquiera de los signos descritos, es momento de ser honesto contigo mismo para que puedas recuperar el poder sobre tu propia vida, detener el abuso, y comenzar a sanar. Para aquellos que han sido minimizados, negar y ocultar el abuso, esto puede ser un primer paso doloroso y aterrador.

El estrés del abuso emocional con el tiempo se pondrá al día contigo en la forma de enfermedad, trauma emocional, depresión o ansiedad intensa. No puedes permitir que esto continúe, incluso si esto significa poner fin a la relación.

Es posible que el abusador desee cambiar en algún momento, pero no tienes que estar esperando a que lo decida, porque podría no suceder jamás, pues los comportamientos aprendidos y sentimientos de derecho y el privilegio son muy difíciles de cambiar. Los abusadores tienden a disfrutar del poder que sienten por el abuso emocional, y como resultado, un porcentaje muy bajo de los abusadores pueden cambiar.

Si el abusador emocional no está interesado en el cambio y tú no estás en condiciones de abandonar la relación de inmediato, algunas estrategias para la recuperación de tu poder y autoestima a corto plazo son: poner tus necesidades en primer lugar, dejarlo de proteger y cuidarte a ti misma; establece límites y dile al abusador que ya no estás dispuesta a tolerar los malos tratos; ni te involucres ni te enganches en discusiones sin sentido; date cuenta que no es tu responsabilidad cambiar a esa persona.

No hay nada más perjudicial para tu confianza y autoestima que estar en una relación emocionalmente abusiva, así que si te encuentras atrapada en esta situación, no dudes en buscar apoyo profesional. Tú eres la persona más importante para tu vida.


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